En el corazón de Buenos Aires, lejos del bullicio porteño, se encuentra un clásico bodegón en Florencio Varela que representa la esencia de la gastronomía argentina popular. Es uno de esos lugares que recuerdan por qué estos locales siguen siendo un pilar de la cultura argentina: comida abundante, precios justos y un ambiente que invita a quedarse.
Ubicado en Avenida San Martín 2802, en ese barrio ubicado al sur de Buenos Aires, este restobar combina la tradición de los bodegones con porciones generosas y un ambiente acogedor, ideal para familias, amigos o una comida rápida y satisfactoria.
El bodegón para comer lomito barato
Lo que más destaca de Aniceto es su famoso sándwich de lomito completo, un ícono que atrae a comensales de la zona y alrededores. Por un precio de $14.000, se puede disfrutar de un lomito abundante en baguette de pan casero, relleno con 200 gramos de tiernos churrasquitos de lomo (tres piezas en crudo), acompañados de lechuga fresca, tomate, jamón y queso fundido. Es una opción que llena y deleita, perfecta para quienes buscan calidad sin gastar de más.
Pero Aniceto no se limita al lomito. Su menú es variado y refleja la diversidad de la cocina argentina: pizzas artesanales, pastas caseras, empanadas fritas o al horno, platos de pescados frescos, carnes a la parrilla, hamburguesas jugosas y hasta opciones más livianas como ensaladas. Todo preparado con ingredientes simples pero de buena calidad, manteniendo ese sabor casero que caracteriza a los bodegones.
El interior de Aniceto evoca la nostalgia de los restaurantes tradicionales bonaerenses, con mesas amplias, decoración sencilla y un servicio atento que hace sentir al cliente como en casa.
En un contexto donde los precios de la comida han subido, Aniceto se posiciona como una alternativa económica en la zona sur del conurbano, ofreciendo buena relación precio-calidad. Es común en este bodegón ver mesas llenas de vecinos que repiten por sus porciones generosas y sabores auténticos.






