A menudo surgen dudas en la lengua española, la Real Academia Española tiene como fin resolverlas. La RAE explicó las diferencias entre "escuchar" y "oír".
La RAE dejó bien sentado las diferencias entre "escuchar" y "oír"
A menudo surgen dudas en la lengua española, la Real Academia Española tiene como fin resolverlas. La RAE explicó las diferencias entre "escuchar" y "oír"

La Real Academia Española dejó bien sentado las diferencias entre "escuchar" y "oír", no son lo mismo.
infobae.comEs frecuente la utilización de ambas palabras como sinónimos, sin embargo, la Real Academia Española (RAE) deja claro que son palabras con términos dispares, pero que sí están estrechamente correlacionados con la percepción del sonido.
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Aunque se suelen utilizar como sinónimos, los verbos "oír" y "escuchar" no significan exactamente lo mismo. Si bien es cierto que tienen relación con la percepción y comprensión de sonidos, para distinguir entre ellos hay que atender a la intencionalidad del oyente.
Para lograr una mayor claridad y precisión del lenguaje, es de vital importancia establecer la diferencia entre "oír" y "escuchar", de este modo, la RAE ofrece una definición clara de cada término para situar su uso en el contexto adecuado y disipar cualquier resquicio de duda que pudiera generar confusión sobre su uso alternativo.
Según la RAE, las palabras se difieren fundamentalmente atendiendo a los criterios de la intención comunicativa de cada hablante, por lo tanto, la palabra oír, hace alusión al acto involuntario de percibir sonidos, es decir, se trata de un proceso reflejo que facilita la conexión de los estímulos auditivos hasta el oido sin requerir de ningún esfuerzo consciente.
Mientras que la palabra escuchar, hace referencia al acto voluntario y activo, lo cual implica prestar atención, para interpretar los sonidos y comprender su significado.
Si consultamos el diccionario de la Real Academia Española (RAE), se especifica que escuchar significa “prestar atención a lo que se oye”.
Sin embargo, oír se define como “percibir con el oído los sonidos”. Por tanto, la diferencia entre las dos acciones tiene que ver con la voluntariedad y predisposición de quién está al otro lado.
La acción de escuchar es consciente y deseada por el oyente, que tiene por tanto una actitud activa para comprender lo que le dice otra persona o para disfrutar de la música o de una película, por ejemplo.
En este caso, esa misma actitud facilita la interrelación con lo que se escucha, ya sea participando en una conversación o disfrutando como espectador en una representación o concierto o sala de cine.
Fuente: revistaequato.com