Una importante suma de dinero en efectivo le fue secuestrada al juez federal Walter Bento durante el allanamiento a su casa particular, hace poco más de un mes, cuando estalló el escándalo que sacude al mundo tribunalicio mendocino.

Ahora, la justicia federal que lo imputó por el delito de asociación ilícita le niega la devolución de ese dinero que el juez reclamó bajo el argumento de que son bienes de carácter alimentario.

Además, en las últimas horas resolvió inhibirlo de todos sus bienes, lo que complica el panorama.

El 5 de mayo, durante el allanamiento en la vivienda de un barrio privado, en Godoy Cruz, el personal policial y judicial comisionado por el juez federal Eduardo Puigdengolas secuestró $1.090.000, 8.500 dólares y 3.300 euros que pasaron a depósito judicial mientras se tramita la investigación.

A su turno, Bento solicitó por escrito, a través de sus abogados, la devolución de esos bienes y lo justificó de este modo: dijo que los casi 2 millones de pesos son originarios "de su cuenta sueldo y de la cuenta sueldo de su esposa, Marta Boiza", también imputada e investigada; que los 8.500 dólares que había en su casa eran producto "de la venta de un inmueble" y que los 3.300 euros eran el "remanente de un viaje oficial a Barcelona".

El origen, según el juez

Los tres argumentos se ajustan claramente a las tres fuentes de ingreso de dinero que Bento ha manifestado tener: su sueldo de juez más el sueldo de la esposa como empleada de la Justicia federal, las operaciones inmobiliarias con bienes de su propiedad y los viajes en misión oficial por su condición de juez con competencia electoral. Incluso ha dicho que por esto ha viajado al exterior como veedor.

Bento y los abogados Mariano Cúneo Libarona y Gustavo Gazali insisten con la restitución del dinero, que ya les fue rechazada por partida doble: el fiscal investigador, Dante Vega, y el juez instructor, Eduardo Puigdengolas.

El imputado sostiene que ese dinero en efectivo es afín a los gastos alimentarios de la familia que vive bajo el mismo techo: él, la esposa y dos hijos, uno de los cuales tiene capacidades diferentes.

Bento está sospechado de haberse enriquecido de modo ilegal. Por eso, la Justicia no le devuelve el dinero secuestrado durante el allanamiento.

"La razón del secuestro de dinero obedece a la naturaleza económica de los delitos atribuidos al peticionante (Bento), en tanto puede ser objeto de medidas cautelares tendientes agarantizar el recupero de los activos ilícitamente adquiridos. En cuanto al carácter alimentario invocado, éste se fundamenta en la sola afirmación, por lo que no alcanza a tener entidad", resolvió el juez Puigdengolas.

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