Omar Sperdutti renunció este miércoles a la presidencia de La Liga Mendocina de Fútbol, producto de un acuerdo con los clubes y el Gobierno de Mendoza representado por el ministro Natalio Mema.
Omar Sperdutti renunció a la presidencia de La Liga Mendocina de Fútbol
El Gobierno convocó a una reunión para normalizar el funcionamiento de la institución. Se nombró una comisión de los miembros de los clubes fundadores que decidirán el próximo presidente
La salida de Sperdutti se produce tras las fuertes denuncias y las investigaciones al consejo directivo que encabezaba. Junto a él dimitió toda la comisión. En su lugar, se nombró una comisión conformada por miembros de los clubes fundadores integrada por los diferentes clubes que decidirá en breve quién presidirá la liga en los próximos meses.
El ahora ex presidente de la liga, tras el escándalo judicial, presentó su renuncia por cuestiones de salud y para resguardar el normal funcionamiento de la institución.
Las 2 causas que enfrenta el consejo directivo que encabezaba Omar Sperdutti
El viernes pasado, la Justicia allanó la sede por transferencias de la liga por $130.000.000 a cuentas de la esposa de Sperdutti y a sus hijos. En las últimas horas se conoció que la empresa que hacía los controles de aptos médicos de los jugadores menores de edad no estaba habilitada por el Ministerio de Salud.
Así, el consejo directivo enfrenta dos investigaciones en paralelo: una por las irregularidades de esas millonarias transferencias que sigue la Fiscalía de Delitos Económicos, con Susana Muscianisi a la cabeza, y otra, que se tramita en la fiscalía de Delitos no Especializados por falsificación de documento y ejercicio ilegal de la medicina.
El foco del proceso de esta última causa es la empresa STMM + Salud, que fue contratada por la Liga para hacer los aptos físicos de los jugadores federados. La investigación es encabezada por el fiscal Juan Manuel Sánchez donde surgió que 2 médicas que aparecen firmando los aptos físicos de más de 9.000 deportistas denunciaron que les falsificaron las firmas y los sellos profesionales. Se trata de las médicas Marisa Josefina Torre (denunciante original) y Yolanda Elvira Principi.
Según consta en el expediente el consultorio que funciona en calle Ángel Godoy 104, de Maipú, "se encuentra registrado como establecimiento prestador de servicios de salud y ha solicitado habilitación ministerial ante esta Subdirección constando fecha de pago de arancel y presentación de solicitud 10/2/2025 como centro médico; al día de la fecha el trámite no se encuentra terminado, motivo por el cual no cuenta con habilitación vigente", de acuerdo con lo que confirmaron desde el Ministerio de Salud ante la consulta de la Justicia.
El agravante es que esa supuesta empresa de salud le prestó servicios a la Liga Mendocina de Fútbol desde el año 2022 y hasta que la médica Torre los denunció, a mitad de 2025.
"Tampoco tienen anotados en el Registro Provincial de Salud los equipos electrocardiógrafos que supuestamente usaron para hacer aquellos aptos físicos", aportaron los abogados de la querella.
Estos aptos físicos se les piden a 8.000 jugadores, 2 veces por año, lo que completa un total de 16.000 revisaciones médicas anuales.
Durante la investigación que lleva adelante el fiscal Sánchez se descubrió que el eslabón clave en esa sociedad era Fabio Alenda.
Alenda era secretario general del Sindicato de Municipales de Maipú, tenía un pasado como dirigente de la propia Liga (ex presidente del futsal), y funcionaba como "puente" operativo entre los hombres de Sperdutti y STMM Salud.
Según consta en el expediente, la versión de la "empresa tercerizada" va camino a convertirse en una ficción administrativa. La Liga no le pagaba a una empresa constituida mediante facturas; le pagaba personalmente a Fabio Alenda y a otra médica, Natalia Busceme, mayoritariamente en efectivo y fabricando sus propios recibos para cubrir los huecos legales.
Ambos se encuentran hoy imputados, junto a dos mujeres que también participaban de la fábula de la empresa de salud.
Este flujo de dinero conecta directamente a la tesorería de la Liga con la causa penal. El fiscal Sánchez ya imputó a 4 personas:
• Fabio Alenda: señalado como organizador (para no ir preso debió pagar una caución de $50 millones).
• Natalia Busceme: la médica que también cobró más de $22 millones "en negro" de la Liga (caución de $20 millones).
• Patricia Godoy y Rocío Reyes, cómplices en la logística y quienes habrían estado a cargo de realizar los electrocardiogramas, aunque no tenían formación técnica ni autorización profesional.
El conflicto judicial por los $130.000.000 a sus familiares
El viernes pasado, la sede de La Liga Mendocina de Fútbol fue allanada en una medida encabezada por la fiscal Muscianisi.
La liga confirmó, a través de un comunicado, el allanamiento e informó que le entregó a la fiscal toda la documentación requerida y que pasará a ser parte del expediente que arrojará la conclusión si las transferencias perjudicaron -o no- al patrimonio institucional.
La denuncia por la transferencia de $130 millones, ejecutada en varias etapas, fue presentada en la Dirección de Personas Jurídicas de Mendoza, lo que derivó en una pesquisa judicial por el presunto delito de fraude con dinero de la Liga Mendocina y posible daño al patrimonio.
Lo que investiga la Justicia es la transferencia de dinero de la Liga a empresas de familiares de Sperdutti. Más precisamente a la firma DHP60 SAS que tiene como Gerente Titular a Sonia Elisabeth González, quien es la esposa del presidente de la Liga.
Esa empresa recibió $21 millones en octubre de 2025 mediante 3 transferencias. Dos por $5 millones cada una y la tercera por $11 millones.
Además, se busca saber por qué hubo un traspaso de $108,3 millones a la firma TRANSOSGUI SA que, según los edictos y actas societarias, tanto el directorio como el paquete accionario son controlados por Hernán Emmanuel Sperdutti y Daiana Ruth Sperdutti, hijos del dirigente.
En la Justicia ya cuentan con documentación que indica que hubo al menos tres operaciones a partir de febrero de 2025. Una, por $70 millones; otra, por $30 millones. Y la tercera, por $8,3 millones.








