Un penitenciario recibió una dura condena al ser encontrado culpable por las torturas que sufrió un preso del penal de Almafuerte. El agente, que tiene otra causa judicial similar en su contra, quedará libre hasta que quede firme la condena.

Héctor Daniel Durán recibió una pena de 9 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos. Si bien la condena es en efectivo, el hombre mantuvo la libertad sujeto a ciertas condiciones al menos hasta que quede firme la sentencia. Un colega suyo que también estaba acusado terminó absuelto en el debate.

El fallo fue dictado el viernes pasado por el juez Agustín Chacón, quien se inclinó por lo solicitado por el fiscal de Homicidios y Violencia Institucional, Carlos Torres, que lideró la investigación calificada por el delito de torturas -de 8 a 25 años de cárcel-.

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El fiscal de Homicidios y Violencia Institucional, Carlos Torres.

El fiscal de Homicidios y Violencia Institucional, Carlos Torres.

Más allá de que seguramente Daniel Durán busque revertir la sentencia ante la Suprema Corte de Justicia, el penitenciario tiene otro expediente abierto donde se lo investiga por haber participado de la tortura a mediados de 2017 donde un reo terminó con la cara tatuada. En esa causa, está a pasos de enfrentar un juicio oral y público.

Tortura en Almafuerte

El fiscal Torres sostiene que en la tarde del 19 de junio de 2014 un preso llamó a otro a su celda, en el módulo V del complejo Almafuerte, diciendo que tenía un mensaje de su esposa. Todo era mentira, a la víctima, que hoy tiene 41 años, comenzaron a golpearlo en patota entre 7 reclusos.

Según la acusación, los agresores le dijeron "este hierro te lo mandó Durán para que no te saqués más fotos y para que dejes de denunciar falta de asistencia médica". Justamente Daniel Durán era el subdirector del establecimiento.

Los internos maniataron al presos y lo tuvieron retenido durante una hora y media aproximadamente. En ese lapso le pegaron con una barreta, con un palo de escoba, lo apuñalaron y le tiraron agua hirviendo en la espalda. Mientras tanto, llamaron a su pareja y le pidieron drogas y dinero para salvar la vida del preso.

Los presos Sergio López, David Rodríguez, Cristian López, César Manzanita Pallerez, Lucas Albornoz y David Carmona admitieron haber cometido el hecho y fueron condenados en juicios abreviados -restó Gerardo Pailón Arena quien falleció antes de llegar hasta esa instancia-. Varios de ellos ya tenían penas de prisión perpetuas por asesinatos fuera del penal.

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