Dos importantes reveses judiciales recibió el israelí Gil Pereg (36) en la jornada de este jueves. La Justicia confirmó en segunda instancia tanto la prisión preventiva como la pericia psiquiátrica del Cuerpo Médico Forense (CMF). En esta jornada, el imputado se defecó encima.
El presunto asesino de su madre, Pyrhia Saroussy (63), y su tía, Lily Pereg (54), se sentó nuevamente en el banquillo de acusados horas después del mediodía. Como en otras ocasiones, comenzó a maullar en plena audiencia por lo que el juez Eduardo Martearena decidió desalojarlo.
Fuentes judiciales comentaron que cuando se subió al móvil del Servicio Penitenciario para ser trasladado al penal se defecó encima. Los agentes debieron bajarlo para limpiar el habitáculo del vehículo.
Más allá de lo anecdótico, lo importante pasó por el fallo que ventiló el juez, quien le dio la derecha en la mayoría de los puntos a la fiscal de Homicidios, Claudia Ríos.
Por un lado, confirmó por segunda vez la prisión preventiva para Gil Pereg argumentando que si recupera la libertad existe riesgo de que entorpezca la investigación. Además, dictaminó que los allanamientos que se realizaron en su domicilio fueron lícitos y rechazó la nulidad que habían pedido los abogados defensores en ese sentido.
Sí le hizo lugar a la defensa en anular el embargo de $4 millones que había trabado la fiscal Ríos. Para el magistrado el número es desproporcionado. Incluso ordenó que la plata que le secuestraron a Gil Pereg -15.625 dólares y 25.180 euros- sea depositada en un plazo fijo para pagarle los honorarios a los abogados defensores.
Otro punto importante es que se declaro válida la pericia psiquiátrica del Cuerpo Médico Forense (CMF) que determinó que el sospechoso está lúcido, orientado y que puede controlar sus emociones y expresiones.
Esta sentencia, que fue dura para la estrategia defensiva, será recurrida por el estudio de abogados integrado por Maximiliano Legrand, Lautaro Brachetta y Marcos Segovia, quienes intentarán revertirla ante la Suprema Corte de Justicia.



