Este viernes se escuchó en Tribunales uno de los alegatos más duros contra la estrategia defensiva de Gil Pereg (36), el israelí acusado de matar a su madre y a su tía con detalles escalofriantes. La Fiscalía cargó contra los abogados defensores en una audiencia que tendrá su resolución la semana que viene sobre puntos claves.
Mientras el acusado era trasladado al Hospital Neuropsiquiátrico El Sauce luego de romper sus pantalones y quedarse desnudo, sus abogados tomaron la palabra para pedir que se declare nula la prisión preventiva que se dictó semanas atrás.
Los letrados Maximiliano Legrand, Marcos Segovia y Lautaro Brachetta entendieron que esa medida se basó por ejemplo en los allanamientos que se realizaron en la propiedad de Gil Pereg, los cuales son nulos porque no había motivos de sospecha cuando Pyrhia Saroussy (63) y Lily Pereg (54) todavía estaban en calidad de desaparecidas.
También argumentaron que la Fiscalía no aceptó pruebas de descargo, como un testigo que dice haber visto a las víctimas salir de la casa de Guaymallén y regresar al departamento que alquilaban en el centro. Así también como un pasaje que Gil Pereg tenía hacia Roma y canceló cuando denunció el paradero: "Esta actitud infiere de que no hubo dolo o intención. Él se quedó a aclarar el asunto".
El fiscal jefe de Homicidios, Fernando Guzzo, tomó la palabra y criticó severamente la postura defensiva. "Las mujeres fueron golpeadas, baleadas y empaladas con un hierro y ahora se preguntan si hay dolo. Lo único que falta es que esto sea un homicidio culposo", ironizó.
"En la cárcel pidió ver la novela El Sultán en inglés y reclamó focos en la celda para poder leer, pero cuando ve las cámaras de televisión maúlla. Es una persona que intenta burlar el sistema judicial", agregó.

