Después de 8 años de la muerte de Andrés García Campoy, de 20 años, la causa comenzó a activarse. Fue luego que el juez Walter Bento se apartara por las insistentes acusaciones de la madre de la víctima, Mónica Campoy, quien dijo que "el magistrado era imparcial y que había cajoneado el expediente".

Hay dos gendarmes sospechados por el hecho, y ahora pidieron la imputación de uno de ellos. Además, se tomaron testimoniales que no se habían concretado, y otras medidas importantes para el avance del expediente.

El nuevo juez federal de la causa es Pablo Quiros, quien asumió ese cargo en octubre del 2020. Además, el defensor oficial Alejo Amuchastegui es el nuevo representante de la madre de la víctima, Mónica Campoy, quienes se constituyeron como querellantes en la investigación.

Andrés García Campoy fue encontrado en junio de 2014, en Luján, muerto dentro de su auto con un tiro en la cabeza y dos gendarmes quedaron implicados por un posible homicidio, aunque el juez Bento siempre sostuvo la teoría del suicidio.

imagen.png
El 13 de junio de 2014 llamaron a Mónica Campoy para avisarle que su hijo había muerto de un disparo en la cabeza. Ell siempre sostuvo que fue asesinado por dos gendarmes.

El 13 de junio de 2014 llamaron a Mónica Campoy para avisarle que su hijo había muerto de un disparo en la cabeza. Ell siempre sostuvo que fue asesinado por dos gendarmes.

Nuevas medidas en la causa

Gracias a estos cambios, el defensor pudo avanzar en la investigación sin trabas por el momento. Hizo un pedido de imputación para el gendarme Maximiliano Alonso Cruz, principal implicado en la causa de Campoy. La acusación es por abuso de autoridad, ya que se pudo constatar que su actividad el 13 de junio del 2014 se limitaba solo al control de camiones, pero no de personas o vehículos particulares en la ruta 7, como lo hizo con Andrés.

A raíz de esto, también se tomaron cerca de 15 declaraciones testimoniales a otros gendarmes, policías y médicos que intervinieron el día del hecho y en la investigación, además de otras medidas de pruebas que se debieron haber realizado en los casi 8 años que lleva la causa.

Además, se dispuso una medida para inspeccionar el cadáver de Andrés, algo que durante años había reclamado Mónica Campoy, y pidieron que el peritaje lo realice el equipo argentino de Antropología Forense, y falta esperar si ellos pueden realizar este pedido.

Con su tía Claudia. Andrés García Campoy murió hace casi un mes.
Andrés junto a su tía Claudia Campoy.

Andrés junto a su tía Claudia Campoy.

La bala que mató a Andrés sigue alojada en su cráneo, y el juez Bento siempre se negó a exhumar los restos del joven para analizar las pruebas.

Si bien la causa es muy compleja, con estas pruebas y avances el panorama de la causa puede cambiar, y esto es muy alentador para la madre del joven muerto, quien todavía espera respuestas para saber qué pasó ese día.

El caso de Andrés García Campoy

Andrés García Campoy tenía 20 años, estudiaba la licenciatura en Seguridad e Higiene Industrial en la Universidad de Aconcagua, y su madre siempre cuenta que era tranquilo, sin vicios, sin problemas con nadie.

El 13 de junio de 2014, el joven salió de su casa de Capital con su auto hacia la zona de la Destilería, en Luján, con una carabina de 1.890 que había heredado hacía tiempo. Su idea era vendérsela a un conocido con quien quedó en encontrarse allí.

Todo indica que fue parado por un control de Gendarmería y desde ese momento no se supo más nada de él hasta que fue encontrado muerto.

Llamaron a su madre y le dijeron que se había suicidado de un disparo en la cabeza con su propia arma, algo que Mónica nunca creyó y hasta el día de hoy lucha para saber la verdad de lo que pasó con su hijo.

En ese momento la causa la tomó el fiscal Jorge Calle lo caratuló como homicidio agravado por ser cometido por una fuerza de seguridad, e imputó a los gendarmes Maximiliano Alonzo Cruz, y su compañero Corazón de Jesús Velázquez como autores del crimen.

imagen.png
Los gendarmes Maximiliano Alonso Cruz y Corazón de Jesús Velázquez, sospechados por la muerte de Andrés García Campoy.

Los gendarmes Maximiliano Alonso Cruz y Corazón de Jesús Velázquez, sospechados por la muerte de Andrés García Campoy.

Pero como se trataba de una fuerza nacional, la causa pasó a la Justicia Federal y cayó en las manos de Walter Bento, quien a los tres meses levantó la imputación de los gendarmes por falta de mérito, y quedaron en libertad y en funciones.

Además, Mónica reclamó incansable cantidad de veces que el juez había declarado ante los medios que Andrés se había suicidado, cuando todavía no estaban realizadas las pericias correspondientes, por lo que la mujer siempre lo acusó de "ser imparcial y de defender a los gendarmes sospechados".

Temas relacionados: