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Le pidió al Papa la pena máxima

El investigador del Vaticano coincidió con el fallo de la justicia por el Próvolo

Dante Simón, vicario judicial enviado por la Santa Sede para investigar los aberrantes abusos sexuales ocurridos en el Instituto Próvolo de Mendoza, coincidió plenamente con la pena impuesta por la Justicia Mendocina, donde condenaron a los curas Nicola Corradi a 42 años y a Horacio Corbacho a 45 años.

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Simón explicó que los hechos de vejámenes denunciados “fueron ampliamente demostrados que eran verosímiles, y no solo eso, sino también casi con la absoluta certeza que sucedieron. Yo le informé de eso a la Santa Sede e hice mi pedido formal escrito en el que pedí la intervención del Santo Padre para que aplique la pena máxima. Por eso es que coincido perfectamente con lo que determinó la Justicia mendocina en el fallo que escuchamos el lunes pasado”.

En el programa Te digo lo que pienso, de Radio Nihuil, el cura Dante Simón sostuvo: “No podía hablar con las víctimas porque cuando estuve delante del fiscal declarando como testigo, que a mi entender era improcedente porque yo no puedo ser testigo de algo que investigo, la querella me dijo formalmente delante del fiscal que las víctimas no iban a hablar con nosotros. Yo no puedo presionar y pasar por encima de sus defensores, que en nombre de ellos dijeron que no querían hablar con nosotros”.

Indicó: “Desgraciadamente nuestra investigación fue bastante atacada en Mendoza por algunas personas, y fue un dolor muy grande porque yo entendía hacer las cosas a conciencia y las hice bajo juramento”.

“Si me preguntan qué opino sobre un sacerdote que comete abuso, que es trasladado a otro lugar sabiendo la autoridad que esto es así, yo le digo que es un horror y otro delito por parte de la autoridad. Porque si la autoridad sabe que se cometió un delito grave y no hace nada es negligente y es doblemente culpable”, dijo el Vicario judicial. 

Y agregó: “Si a mí me hubiesen dado la facultad de juez y me decían que yo investigaba y determinaba la pena, yo hubiese decretado la expulsión clerical de los dos sacerdotes. Pero no soy competente para hacerlo”.

Dante simón también recordó a uno de los primeros imputados junto con los sacerdotes, quienes fueron trasladados al penal cuando comenzó la investigación. Se trata del hombre al cual por una medida judicial no se lo puede nombrar, quien la justicia declaró inimputable, fue absuelto y liberado.

“Yo la entrevisté junto a su abogado y en mi informe puse que es sordo, es mudo, no se comunica con ningún lenguaje convencional. Tal era así que él no sabía que estaba preso. Esta persona, de acuerdo a las pericias, había sido abusada desde los 4 años que ingreso al Instituto Próvolo, tanto en La Plata como en Mendoza”, recordó.

“En mi informe puse que esta víctima había abusado por imitación, porque él había sido abusado sistemáticamente, ni siquiera tiene conciencia moral. El responsable fue la autoridad eclesiástica. Por lo tanto, supongamos que no hubiesen existido ningún otro delito de abuso como las denuncias por las cuales se dictó sentencia, y solo hubiese sido este hecho, merece la dimisión del estado clerical irresponsable debido a que es una persona doblemente vulnerable”, manifestó.

Y agregó: “Pude comprobar que en el Instituto Próvolo hubo una mala conducción y que al mismo tiempo se habían producido estos hechos aberrantes y pedí la pena máxima, como también pedí que el superior del Próvolo fuera ajusticiado por responsable”.

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