Justicia Federal

El informe de ARCA que volvió a complicar a la Yaqui Vargas en una causa de narcotráfico

Desde una celda de la cárcel, Sandra Jaquelina Vargas (49) intentó revertir el último procesamiento en su contra pero 3 jueces confirmaron la acusación

"Teniendo en cuenta que la investigada se encuentra privada de libertad, se puede observar que no posee trabajo formal registrado por lo que no podría justificar el origen de los fondos en billetera virtual". Esa es la conclusión de un informe que la Justicia Federal le solicitó al ARCA y que se convirtió en una de las pruebas contra Sandra Jaquelina Vargas (49), mejor conocida como la Yaqui, quien volvió a quedar envuelta en otra causa de narcotráfico.

En los últimos días, la Cámara Federal de Apelaciones rechazó una serie de planteos que realizó la Yaqui y su hijo, Mauro Jesús Gélvez (22). Por ende, confirmó el procesamiento contra ambos en la causa de narcotráfico.

La defensa de Sandra Vargas y su hijo sostenían que el procesamiento era nulo porque no "hay precisiones respecto del hecho que le endilgan". Sin embargo, para los camaristas está bastante claro que la Fiscalía Federal sostiene que la Yaqui lideró, nuevamente, una banda de narcotráfico que operó en el oeste de Godoy Cruz al menos desde mayo de 2024 y que su hijo era uno de los brazos armados.

la yaqui 3.jpg
La Yaqui Vargas durante su estadía en la cárcel aseguró que se dedicaba a un negocio textil.

La Yaqui Vargas durante su estadía en la cárcel aseguró que se dedicaba a un negocio textil.

Las pruebas contra la Yaqui Vargas

La teoría que sostiene el fiscal federal Fernando Alcaraz, bajo una ardua y paciente investigación policial, es que mientras la Yaqui Vargas cumplía en la cárcel su condena a 15 años de prisión logró rearmar un circuito para continuar vendiendo drogas en su zona de influencia. Según la pesquisa, esto fue potenciado cuando aprovechó sus salidas transitorias para reunirse con la mujer que sería su mano derecha en la calle: Liliana Echevarrieta.

La imputación por narcotráfico es que esta mujer era quien acopiaba la droga y se encargaba de las cobranzas. Básicamente, era la referente de la Yaqui en la calle. También fueron detenidos e imputados como los vendedores de los estupefacientes Daniela Palma, su pareja Gastón Caballero Ramírez, Axel Gastón Sosa y Delfina Correa.

Dentro de las evidencias que analizaron los camaristas para confirmar el procesamiento tuvieron en cuenta un informe de ARCA que determinó que la Yaqui Vargas no podía justificar todos los ingresos de dinero que tenía en sus billeteras virtuales y cuentas bancarias.

También analizaron algunas intervenciones telefónicas. No eran diálogos donde participó la líder narco, pero sí donde hacían referencia a ella. Sobre todo Liliana Echevarrieta con su hija a quien le decía "le tengo que mostrar el cuaderno a la Yaqui, ayer ya me rompía los machetes" o también le decían que "la Doña Yaqui dice si puede subir".

Mauro Gelvez 2 (1).jpg
Mauro Gélvez, el hijo de la Yaqui que fue baleado en Godoy Cruz.

Mauro Gélvez, el hijo de la Yaqui que fue baleado en Godoy Cruz.

Justamente, esas llamadas se dieron durante los días en que Sandra Vargas gozaba de las salidas transitorias que había obtenido en la cárcel.

La recaída de la Yaqui Vargas

Durante años, y tras la caída del conocido Marcelo Gato Araya -condenado a múltiples penas de prisión perpetua-, la Yaqui Vargas tomó el poder de narcomenudeo en la zona del oeste de Godoy Cruz, especialmente en el asentamiento Campo Papa. Durante años, la mujer ejerció con violencia su liderazgo ya que tenía varios "soldaditos" que no dudaban en mostrarse armados en las redes sociales y en apretar el gatillo cuando había enfrentamientos de bandas o cuando la Policía irrumpía en el lugar. A cambio, estos jóvenes -muchas veces menores de edad- recibían armas de fuego o drogas como forma de pago.

A mediados de 2016, la Yaqui fue condenada a 15 años de prisión por narcotráfico y lavado de dinero. No sólo se demostró que ejercía la venta de estupefacientes en la zona sino también que adquirió varias propiedades y cerca de 30 vehículos producto de esa ganancia espuria. La Justicia Federal también sentenció a penas de entre 6 y 11 años a los hermanos de la Yaqui: Patricia Mercedes, Silvana Natalí y Romina Noemí Vargas Méndez; a su hija, Silvia Gelvez; a su sobrino Jonathan Daniel Brizuela y a su suegra, Nora Carmen Gatto Godetti.

La líder narco cumplió gran parte de su pena y hasta obtuvo salidas transitorias. Sin embargo, la Justicia nunca le dio la libertad condicional ya que los especialistas penitenciarios detectaron que no había "recapacitado ni comprendido los perjuicios sociales que aparejan los delitos que cometió". Además, aseguraron que la Yaqui refirió que tiene un emprendimiento textil al cual dedicará su vida "pero no logran poder visualizarse materiales y máquinas para la concreción de ello". Ahora, esos exámenes psicológicos empiezan a cobrar más sentido.

Temas relacionados: