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Coronavirus en Mendoza: médico femicida presentó partes de sus colegas para salir del penal

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Si prosperaba su pedido probablemente iba a terminar en escándalo. La Justicia le negó este lunes la prisión domiciliaria a un médico condenado por femicidio quien argumentó estar en grupo de riesgo por el coronavirus basado en informes de colegas suyos.

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Hace más de 4 años que Fernando Fernández (41), quien era un prestigioso médico del Hospital Central, está en la cárcel por el brutal ataque le propinó a su pareja y que casi le quita la vida -ver más abajo-.

Hoy se realizó una audiencia donde su defensa solicitó el beneficio de prisión domiciliaria argumentando que el hombre pertenece al grupo de riesgo ya que padece asma. Para ello presentó dos partes elaborados por médicos que fueron colegas suyos.

Lo cierto es que los profesionales de la Salud del Servicio Penitenciario aseguraron que desde que Fernández está preso no ha sido asistido médicamente y descartaron que tenga enfermedades respiratorias graves.

Según comentaron fuentes judiciales, el propio detenido habló durante la cumbre judicial y aseguró que renunciaba al pedido de domiciliaria para no comprometer la responsabilidad de sus colegas.

Finalmente, como era lógico, la jueza Mariana Gardey rechazó el planteo y el hombre continuará en la cárcel purgando la condena a 10 años de prisión que recibió en noviembre de 2017 por femicidio en grado de tentativa.

El caso

En la tarde del 17 de noviembre del 2015, cerca de las 18, una discusión entre Fernández y su pareja se originó en el departamento donde vivían junto a sus tres hijos, en calles Ballofet y Estrada de Las Heras.

El hombre tomó un cuchillo de cocina y le propinó cinco heridas en el pecho a su mujer. La víctima alcanzó a pedir ayuda a los gritos antes de desmayarse.

El agresor salió corriendo, se subió a su auto -un Renault Clio- y se dirigió al Hospital Central, donde se desempeñaba como coordinador de residentes. Fernández se suministró psicofármacos en clara intención de quitarse la vida, aunque sus compañeros pudieron detenerlo a tiempo.

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