Fin del juicio

Condenaron a 18 años de cárcel al violador serial que abusó a sus víctimas con ladrillos, armas de fuego y botellas

Rodrigo Cruz López (41) fue encontrado culpable de un abuso sexual en grupo ocurrido en Lavalle a medidados de 2019 que tuvo como víctima a una joven de 23 años a la que también le robaron varios elementos

Por segunda vez en su vida, Rodrigo Cruz López fue encontrado culpable en una causa de abuso sexual en Lavalle. El violador serial de 41 años fue condenado a 18 años de prisión por atacar en grupo a una chica de 23 años a mediados de 2019. Todavía tiene otras investigaciones que podrían complicarlo aún más.

El juez Ariel Spektor consideró que el hombre cometió los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por la utilización de armas de fuego, por la participación de más de dos personas y robo agravado. Durante el juicio la defensa había pedido la absolución y la fiscal María de las Mercedes Moya una condena a 25 años de cárcel, según detallaron fuentes judiciales.

El hecho ocurrió el 19 de octubre de ese año cerca de las 10.30, cuando una joven de 23 años estaba bajando de un colectivo y fue abordada por tres sujetos que circulaban en un VW Fox en la localidad de Las Violetas. Los atacantes la obligaron a subirse al asiento trasero y circularon cerca de 20 minutos por una calle de ripio. Cuando se detuvieron le pidieron a la víctima que no llorara mientras la desnudaban y le sacaban su teléfono celular y 700 pesos en efectivo.

A punta de pistola, los violadores comenzaron a agredirla sexualmente pese a la resistencia de la víctima. "Vas a hacerlo si no te mato", le advirtieron para luego abusarla en distintas partes del vehículo. Finalmente la volvieron a subir al vehículo y la dejaron tirada a unos kilómetros del lugar, no sin antes amenazarla nuevamente con quitarle la vida si realizaba la denuncia.

► TE PUEDE INTERESAR: Los médicos indicaron que Giuliana Lucoski mejora su respuesta neurológica

Pese a que el hombre no dejó ningún rastro de ADN para encaminar la pesquisa, fue clave el trabajo de la Unidad Fiscal de Delitos Sexuales y la policía de la División de Delitos Sexuales. Los pesquisas encontraron como prueba dos testigos que tenían en su poder el teléfono de la víctima y que declararon habérselo comprado a Rodrigo Cruz. Por otro lado, la señal satelital del celular del sospechoso fue detectada en Lavalle el día del hecho, cuando el hombre vive en Guaymallén y no estableció ninguna explicación al respecto.

Otro abuso sexual en Lavalle

Rodrigo Cruz también estuvo sindicado en otro hecho ocurrido a los pocos días en la misma localidad. Fue el 11 de noviembre de 2019 cuando una adolescente de 19 años que caminaba por el lugar cuando un sujeto la abordó y le puso una tela en la cabeza. Junto a otro delincuente la subió a un auto, le rompió el pantalón y la penetró con un ladrillo de 5 centímetros. La pesadilla duró aproximadamente 20 minutos. También la amenazaron con matar a su familia luego de dejarla abandonada en la vía pública minutos después.

Cruz estuvo vinculado a esta causa pero la víctima no lo pudo reconocer ya que le pusieron una capucha en la cabeza cuando la agredían sexualmente. Hasta el momento, esta causa no ha podido ser elevada a juicio, según comentaron las autoridades policiales y judiciales.

Violador serial

Rodrigo Cruz López es conocido en el ambiente policial no sólo por las violaciones de Lavalle, sino porque es hijo de un ex jefe policial de San Martín y además porque en ese departamento fue condenado por otros ataques sexuales en el año 2005. En ese entonces recibió una pena de 12 años de prisión al ser encontrado culpable de cinco robos agravados ocurridos entre enero y septiembre de 2003, en dos de los cuales las víctimas fueron mujeres y también sufrieron abusos -los tres asaltos restantes fueron cometidos contra remiseros-.

Esos casos tiene varios paralelismos con el actual juicio ya que las mujeres fueron penetradas con la punta de una pistola en un ocasión y con una botella de vidrio en otra, según recordaron fuentes policiales. El violador serial estuvo cumpliendo su pena en la prisión y de hecho había recuperado la libertad pocos meses antes de volver a ser detenido por los hechos de Lavalle.