En San Rafael

Comenzó el juicio que buscará determinar si dos inquilinos cometieron el crimen de la dueña de casa

El presunto crimen de Silvia Chávez (72) es uno de los casos más complejos que se ha ventilado en el Sur provincial en los últimos años

La difícil tarea de esclarecer un crimen en el que nunca se encontró el cadáver. Esta será la tarde que la Justicia intentará develar en el transcurso de esta semana ya que este lunes comenzó el juicio por el presunto asesinato de Silvia Zulema Chávez (72), la enfermera jubilada de San Rafael que está desaparecida desde mediados de 2022. Una pareja que le alquilaba un departamento en el fondo de su casa son quienes se sentarán en el banquillo de acusados.

Gabriela Carina Domínguez (51) y Mauricio Gonzalo Albornoz (39) son las dos personas que desde este lunes enfrentarán a un jurado popular que definirá si asesinaron a la enfermera jubilada a la cual le alquilaban un departamento en el fondo de su casa. Si bien el cuerpo de la víctima fatal nunca fue encontrado pese a varios esfuerzos, los investigadores sostienen otras pruebas para sospechar que mataron a la mujer.

Durante la investigación, la fiscal de San Rafael Paula Arana sostuvo que se trató de un homicidio simple agravado por alevosía y por codicia, delito que prevé prisión perpetua. Sin embargo, el caso quedó calificado como homicidio simple -de 8 a 25 años de prisión- antes de llegar a juicio. En tanto que la defensa insiste en la inocencia de los sospechosos. Estas teorías deberán ser analizadas y contempladas por los doce ciudadanos que integran el jurado. El juez Julio Bittar será quien dicte sentencia el próximo viernes, si se cumplen los plazos previstos.

silvia chavez.jpg
Albornoz y Domínguez, los dos imputados por el presunto crimen en San Rafael.

Albornoz y Domínguez, los dos imputados por el presunto crimen en San Rafael.

¿Crimen en San Rafael?

Silvia Zulema Chávez era una enfermera que se encontraba jubilada tras varios años de trabajo en el Hospital Schestakow. Vivía en un domicilio ubicado en calle Ecuador al 1620 que tenía 250 metros cuadrados aproximadamente. En el fondo tenía un departamento de dos habitaciones que en el primer semestre de 2022 le alquiló a Mauricio Albornoz, un albañil con varios antecedentes por robo, y su pareja, Gabriela Domínguez.

Silvia Chávez era una mujer solitaria. A tal punto que pasaron más de 100 días desde el 20 de julio de ese año para que alguien de su entorno consultara por su paradero ante la Justicia. Los investigadores detectaron que la casa donde vivía tenía una luz prendida pero no registraba movimientos y se acumulaban las boletas de impuestos bajo la puerta. Julio era el mes clave: su teléfono celular se apagó el 21 de ese mes, su jubilación comenzó a acumularse en su cuenta de ahorro y no volvió a presentarse en OSEP para pedir la insulina que necesitaba para tratar su diabetes.

Embed - JUICIO POR JURADO POR LA MUERTE DE SILVIA CHAVEZ - ALEGATOS DE APERTURA

Casi descartadas la teorías de un suicidio y que se haya ido por su propia voluntad, la Fiscalía comenzó a profundizar un nuevo dato. Silvia Chávez tenía una pésima relación con sus inquilinos, ya que solían hacer juntadas y fiestas muy ruidosas. La víctima se había asesorado con una abogada para desalojarlos y les había ofrecido devolverles la plata del alquiler si se retiraban.

Incluso en la previa al Día del Amigo la mujer llamó al 911 notificando que estaban realizando una fiesta muy ruidosa, que estaban alcoholizados y que tenía miedo de que se metieran en su casa si les recriminaba algo. Tres días después de esa situación, el teléfono de Silvia Chávez se apagó para siempre y fue el primer indicio que destapó el crimen.

Si bien no hay pruebas científicas que vinculen a los sospechosos con el crimen en San Rafael, los investigadores se cuestionaron cómo era posible que la pareja haya vivido un puñado de meses más en ese departamento sin haberle pagado el alquiler a nadie. También plantearon que si bien se terminaron yendo del lugar, nunca fueron a buscar el dinero de devolución del alquiler que Silvia Chávez les había ofrecido y había dejado en manos de su abogada.

Temas relacionados: