El abogado Fernando Peñaloza, querellante en la causa por la desaparición de Gisela Gutiérrez, en 2015, en el barrio La Favorita, de Capital, se mostró molesto por la decisión de La Justicia Federal de archivar la causa. El letrado indicó que pedirá que la decisión se revise en la Cámara Federal, ya que sostiene que si la joven está desaparecida, es porque se ha cometido un delito y no se puede dejar de investigar.
"La semana pasada nos notificó el juez federal que la causa que él está investigando en relación a la desaparición de Gisela; en la que la Justicia Federal tiene la hipótesis de trata de personas, fue archivada. Es decir, sacó una resolución. El archivo, si bien no es definitivo, está marcando una opinión que da el juez en relación a que la prueba que se ha podido reunir no muestra elementos para determinar dos cosas, según dice el juez", indicó Peñaloza.
Luego aclaró: "dicen que no hay delito y que no hay un elemento que permita sostener que ha sido víctima de una hipótesis de trata. Nosotros entendemos que hay elementos para continuar investigando, creemos que no se condujo bien desde un primer momento en cuanto a la investigación y creemos que si Gisela está desaparecida desde 2015 hasta hoy es por la comisión de un delito; no creemos que haya otra causa".
En declaraciones a Unidiversidad, sostuvo que "estos son los puntos en los que no coincidimos con el juez federal, y es lo que vamos a ir a pedir que se revise en la Cámara Federal. Nos preocupa también sobremanera que si bien Gisela fue a hacer denuncias a la justicia, a la Fiscalía fundamentalmente, y luego fueron receptadas por la Justicia Federal, no se dispusieron medidas de protección respecto de la persona de Gisela. Esto también nos ha llamado la atención y es un elemento más que vamos a ir a plantear a la Cámara Federal".
Gisela Gutiérrez fue vista por última vez el 19 de julio del 2015 en la zona del barrio La Favorita, cuando salió de su casa para visitar a un pariente y nunca más regresó. En aquel momento tenía 24 años y 3 hijos. Además estaba embarazada.
El caso de Gisela tiene grandes similitudes con los de Soledad Olivera y Johana Chacón, desaparecidas en el departamento Lavalle, y por las que ya hubo condena.
