Rusia y Ucrania volvieron a verse cara a cara este lunes en Estambul, donde arrancó la segunda ronda de negociaciones de paz. La primera reunión en la ciudad turca, hace poco más de dos semanas, logró un primer acuerdo: un canje de prisioneros de guerra. Ahora, el contexto es mucho más tenso.
Rusia y Ucrania retoman negociaciones de paz en Estambul en medio de nuevos ataques
Rusia y Ucrania vuelven a negociar en Estambul por segunda vez, tras ataques con drones y trenes saboteados
Rusia llegó a Estambul
El encuentro se desarrolla en el histórico Palacio Ciragan, un antiguo palacio otomano convertido en hotel de lujo. La sesión fue inaugurada por el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, quien actúa como mediador en este complejo proceso, informa la agencia EFE.
La delegación de Rusia llegó a Estambul con pocas certezas. Según Vladímir Medinski, jefe negociador ruso y asesor del Kremlin, recibieron la propuesta escrita de Ucrania apenas doce horas antes del inicio de las conversaciones. El documento fue entregado en ucraniano e inglés, pero no se sabe si Moscú respondió con su propia visión del fin del conflicto.
Ucrania quiere un alto el fuego
A pesar de las tensiones, Kiev aceptó volver a negociar en territorio turco. Lo hizo a pesar de que Moscú se negó a entregar previamente su memorándum de arreglo ni una lista clara de condiciones para un posible alto el fuego.
Filtraciones a la prensa revelan que Rusia exige que la OTAN descarte oficialmente su expansión hacia el este, incluyendo a Ucrania, Georgia y Moldavia.
Ucrania insiste en un alto el fuego inmediato y mantiene firme su intención de unirse tanto a la Unión Europea como a la Alianza Atlántica.
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La guerra continúa
Mientras tanto, la guerra sigue activa. Este domingo, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) aseguró haber destruido más de 40 aviones de combate rusos con drones en la retaguardia. Además, se registraron sabotajes a trenes en las regiones rusas de Briansk y Kursk.
La escalada también se trasladó al terreno diplomático. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, habló por teléfono con el canciller de Rusia Serguéi Lavrov. Rubio expresó sus condolencias por las víctimas civiles en los ataques ferroviarios, mientras que Lavrov prometió una investigación “exhaustiva” y castigo a los responsables.




