Sin lugar a dudas, en todo el territorio de Estados Unidos existen muchísimas residencias con una gran historia detrás. Entre ellas, se destaca una muy especial con mitos que han pasado de boca en boca y actualmente no hay alguien que no las conozca; se trata de la historia de la Mansión Winchester.
Cómo es la misteriosa Mansión Winchester en Estados Unidos y cuál es su historia
Se trata de una de las residencias más reconocidas en el mundo y tiene una terrorífica historia detrás que aterroriza a los habitantes de Estados Unidos.
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Ubicada en California, Estados Unidos, la Mansión Winchester cuenta con un mito que asegura que es una casa llena de rarezas. Desde almas en pena que vagan por el lugar hasta puertas y ventanas que no dan a ningún lado, este lugar tiene mucho que mostrar y se ha vuelto un atractivo para los visitantes.
La historia de la Mansión Winchester en Estados Unidos
El famoso dueño de la mansión era, nada más y nada menos que, William Wirt Winchester quien es reconocido por su fábrica de armas. Él mismo fue el encargado de crear los rifles que asesinaron a miles de personas en la Guerra de Secesión y, según el mito, las penas de esas personas son las que se presentan cada día en la residencia.
Tras la muerte de William, su esposa vivió absolutamente sola en otra casa ya que la única hija que tuvo murió al mes de haber nacido. Sarah vivió complejos momentos con supuestas almas que la atacan por lo que se contactó con una médium porque se sentía perseguida.
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Según la especialista que habló con Winchester, los sucesos paranormales que ocurrían en ese lugar se debían a una maldición por todas las muertes causadas a través del uso de las armas fabricadas por la familia. Además, le recomendó mudarse a otra ciudad y la mujer eligió comprar una casa en ruinas en California que no solucionaría para nada sus problemas.
Desde el primer día que Sarah llegó al nuevo hogar, nunca dejó de edificar lo que terminó siendo una mansión de cuatro plantas con más de 161 habitaciones, 467 puertas, 47 chimeneas, dos salones de baile, 10.000 paneles de vidrio, seis cocinas, 40 escaleras, 52 tragaluces, dos sótanos e incluso con una ducha de agua caliente, calefacción central y tres ascensores.
Según cuenta la leyenda, la idea de Sarah Winchester al edificar sin descanso esta gran mansión se debía a la intención de evitar que algún fantasma se instalara en ella. Asimismo, muchas de las escaleras o laberintos no conducen a ningún lugar ya que sirven para despistar a los espíritus.





