Fernando Toledo
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A los grandes artistas, esos que dejan huellas perennes en los pueblos, uno nunca deja de homenajearlos. Y al Gobierno de Mendoza le ha parecido que el Flaco Luis Alberto Spinetta era uno de esos grandes y que no podía dejar pasar de largo un tributo a su gran legado.
Así que –según fuentes oficiales– por expreso pedido de Paco Pérez y Fabricio Centorbi, subsecretario de Gestión Cultural, el autor de Cantata de puentes amarillos, fallecido el 8 pasado, recibirá un homenaje en la mismísima Fiesta Nacional de la Vendimia de este año.
El homenaje a Spinetta está armándose y se realizará en la previa del Acto Central, el próximo 3 de marzo. Y será el anticipo de otro homenaje, que por ahora se mantiene en reserva, que el Ministerio de Cultura provincial le brindará al Flaco a mediados de año.
En algunas entrevistas, el gobernador Pérez se ha reconocido como buen oyente del rock nacional.
Pero quien ciertamente tiene una declarada devoción por Spinetta es Centorbi. Cualquiera que esté junto al funcionario cuando le suena el teléfono notará, por ejemplo, que su ringtone es actualmente Dale luz al instante, tema del Flaco incluido en su disco Pan. De vez en cuando lo cambia y alguna vez sonó allí Seguir viviendo sin tu amor (de Pelusón of Milk). La cosa es que invariablemente se trata de una canción Spinetta.
Sin embargo, quizá la mayor prueba del amor de Centorbi por la música del creador de Artaud se dio cuando, aun a cargo del teatro Ducal, de Rivadavia, perteneciente a su familia, el ex director del Independencia produjo un recital del Flaco en esa sala.
Que Spinetta haya llegado a un teatro del Este mendocino es toda una rareza, pero tal fue el empeño de Centorbi, que lo hizo posible merced a un formato acústico que trajo el Flaco para la ocasión.
Así, el 23 de agosto del 2003, muchos mendocinos pudieron apreciar uno de los más íntimos e inolvidables conciertos de Spinetta en estas tierras, una noche invernal en la que el músico incluso le permitió al público que le pidiera canciones.
Como sea, la pasión de dos funcionarios por Spinetta y el inobjetable valor de su música harán posible lo que pocos podían prever: que la figura del Flaco esté en Vendimia. Y que ésta sea, por eso, una “Vendimia ojos de papel”.
