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Se estrena hoy en el Teatro Independencia la obra Encadenados, de Alejandro Manzano, que ganó el último premio Vendimia en dramaturgia.

Una historia, todas las historias

Los actores son tres, los personajes también. Pero las situaciones que se van enlazando atraviesaninexplicables mutaciones e interrelaciones. Amigos, desconocidos, empleada, madre, padre, hijo,

esposa, y otra vez desconocidos. Desconocidos pero Encadenados, tal el nombre de la obra del actor, director y dramaturgo mendocino Alejandro
Manzano. Ganadora del Gran Premio Literario Vendimia 2010 en el rubro dramaturgia, esta puesta seestrenará este jueves en el teatro Independencia. Luego repetirá los días viernes, sábado ydomingo. La entrada para cada función se canjea por un alimento no perecedero en la boletería delteatro. Haciendo foco en las circunstancias y consecuencias de las relaciones humanas, Encadenados no plantea misterio, no busca la comedia ni intenta dilucidar qué es lo queune a Axel, David y Laura, los tres personajes que interpretan Marcelo Díaz, Juan Comotti y DianaMoyano. Algo los une, no importa qué, importa cómo esa unión se pasea con garbo entre la laxitud yla tirantez. Luego de dos meses de ensayo en la Enkosala, este reducido grupo de artistas locales estálisto para el estreno: un texto que encierra una historia y, a la vez, múltiples historias. Quizá por eso su autor, Alejandro Manzano, no tenía intención de actuar en su obra. Porque,como no quería dirigirse a sí mismo, eso habría implicado que otro lo dirija y, de allí, se hubieraabierto un gran abanico de posibles situaciones incómodas y conflictos innecesarios que prefirióeludir. Al menos así lo contó Manzano en esta entrevista con Escenario. –¿Cómo es dirigir tu propia obra y tener como actor a Juan Comotti, quien te ha dirigido tantasveces? –Hace mucho que no dirijo, desde los '80. Es que a mí me gusta actuar, empecé a actuar a los16 años y eso es lo que me gusta. No iba a dirigir esta obra, la escribí y se la iba a dar a otropara que la dirija. Pensé en Juan (Comotti) pero él me dijo que tenía ganas de actuar y que leencantaría que yo la dirigiera. Así surgió todo. De todos modos me dio una mano grandísima, éltiene mucha experiencia, me ha ayudado y me ha dirigido un montón de veces. Hicimos ajustes en lapuesta y en lo actoral, y también seguí sus sugerencias en cuanto a lo espacial. Resolvimos muchascosas con un trabajo en conjunto y como actor me encanta, me hace acordar mucho a su padre(Cristóbal Arnold). –¿Cómo elegiste los actores que darían vida a los personajes que creaste? –Es un trabajo en conjunto entre el Independencia y el grupo de la Enkosala, he trabajado enmuchas obras con ellos y fue de alguna forma continuar con la dinámica que traíamos. Tanto DianaMoyano como Marcelo Díaz son dos actores en los que he visto un crecimiento y una evoluciónimpresionante en los últimos años. Me gusta mucho cómo actúan los dos. Y lo que me pasó es que losactores le añaden tres dimensiones, una tridimensión a lo que tenía plasmado en el papel. Lo queellos aportan y lo que yo sugiero fue muy enriquecedor. –La trama de Encadenados no es justamente lineal, ¿cómo la explicarías? –Me resulta muy difícil explicarla, porque la empecé a escribir sin tener ninguna ideapreconcebida y en tres días la tenía lista. Es como cuando dicen: "Me fue dictada". Fue así, si dehecho la hice en una máquina de escribir. Pero la génesis nunca fue clara, no tenía una idea quevenía trabajando. Salió en el momento. Son dos amigos que viven juntos, una mujer desconocida quellega y modifica el panorama. Sin que exista una explicación empiezan a cambiar, a transformarse.Son padre, madre e hijo, y luego desconocidos nuevamente. Se van encadenando, por eso el nombre,porque van pasando una serie de circunstancias que no están muy explicadas, pero deja una sensaciónde que había un nexo anterior entre ellos, aunque eso nunca se termina de dilucidar. –¿Cómo pensás que recibirá el espectador ese concepto abierto? –La gente que ha leído la obra me ha dado las explicaciones más inverosímiles. Y lo que cadauno crea está bien, que el espectador saque sus propias conclusiones. Tiene un diálogo muy ágil yun perfil dramático, lo cual no invalida que alguien se pueda reír. Eso nunca se sabe. –¿Fue difícil la dirección de actores en un planteo tan poco usual? –Lo que cambia no es el personaje, sino que la línea de diálogo va llevando los cambios deperfil. Eso no les costó, se los marqué y fluyó. Les dije: "Los personajes no cambian, el personajecuando pasa a ser hijo no se transforma en un niño, sigue siendo la misma persona, lo que cambia esla relación con la mujer y el otro hombre". Los diálogos dan los matices y ellos parece quetuvieran un desdoblamiento de personalidad. No hay una anécdota central que desate el conflicto,sino que está desatado por las relaciones entre ellos. Un amigo al leerla me dijo que vio unasituación de diálogos y actuaciones naturalistas en un contexto para nada naturalista. No hay nadasurrealista, todo es cotidiano, pero la situación es muy extraña. –¿Cómo es el enfoque estético? –Se acerca mucho al expresionismo teatral. Y en cuanto a lo estético, a mí me gusta mucho elminimalismo así que las luces, el vestuario y la escenografía se han resuelto con pocos elementos.Simplifiqué porque creo que eso sugiere más que si lleno el teatro de cosas. En cuanto a la músicaelegí un poco de todo, soy un melómano clásico así que me hice cargo de una selección amplia yvariada. –¿Cómo fue el trabajo con el teatro? –A Centorbi (Fabricio, director del Independencia) prácticamente no lo molestamos. Estuvimostrabajando mucho en la Enkosala y la escenografía es mínima. Siempre fue todo muy accesible y muyinteligente su política. Hemos tenido un muy buen trato. Estoy muy agradecido tanto con la gentedel teatro como con el elenco. Ficha técnica: Encadenados Funciones: jueves, viernes, sábado y domingo, a las 21.30, en el teatro Independencia (Chiley Espejo, Ciudad). Dirección y dramaturgia: Alejandro Manzano.

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