El rockero Andrés Calamaro acaba de publicar Paracaídas & Vueltas. Diarios íntimos, una suerte de escritos donde vuelca su melomanía, su pasión por el cine, la literatura, el rock, la tauromaquia, recuerdos de giras y confiesa que "una autobiografía" es su "pesadilla".Con la finalidad de evitar la biografía no autorizada, Calamaro se sentó junto al escritor Rodolfo Palacios a repasar unos diarios que guardaba de los salvajes '80 y '90, cuando el Salmón era un 'verborrágico' rocker que solía recomendar a los jóvenes escuchar a Bob Dylan, Lou Reed, Tom Waits, Nick Cave y otros, cuando éstos eran poco conocidos por los menores de 25 años.
En este libro se puede encontrar un capítulo exquisito como "Los que no están (los que siempre están)", donde Calamaro recuerda profusa y emocionalmente a los amigos muertos como Miguel Abuelo, Luca Prodan, Gustavo Cerati, Luis Alberto Spinetta, Federico Moura, Mercedes Sosa, Pappo, Julián Infante, Guillermo Martín, Daniel Zamora y próceres de la música como Enrique Morente y Johnny Winter, entre otros.
