La revista Hola encontró a Marcelo Tinelli, conductor de
Esta es la nota completa de Hola: "Fue un año de muchísimo trabajo. Tal vez con la misma intensidad que muchos anteriores; pero, sin dudas, en 2010 se lo vio más suelto, divertido, pasándola bien delante de las cámaras. Surol de conductor televisivo se mezcló casi de manera perfecta con su faceta de showman, sus salidasrápidas e inteligentes y sus chistes precisos. Además, los sketches que fue montando con losdiferentes personajes satelitales –Coki, Peter, el negro de Zaire y tantos otros– que pueblan elestudio mayor de Ideas del Sur hicieron de la última edición de "Bailando por un sueño" latemporada más exitosa de Marcelo. Tanto que logró que El Trece se quedara con el mejor rating delaño, después de mucho tiempo de liderazgo de Telefe. La escudería de Tinelli –ShowMatch, Este es elshow, La cocina del show y Sábado Show– dejó sin aliento a sus competidores y se impuso todos losdías. "Un excelente año profesional no merecía otra cosa que unas vacaciones perfectas. Y, si es en compañía de sus cuatro hijos, Micaela (22), Candelaria (20), Francisco (12) y Juana (8), y de susamigos más cercanos, mucho mejor todavía. Por eso, Marcelo (50) se instaló en su casa en la zona dela Boya Petrolera, camino a José Ignacio, no bien terminó con el último programa de ShowMatch (quellegó a los 40 puntos de rating); y desde entonces se lo puede ver disfrutando como loco de toda sufamilia. Esta es la casa que el conductor compró al ex financista Willy López, hace más de sieteaños, y que él mismo rebautizó con un nombre que invoca la conquista de América: Guanahani, por laprimera isla en la que desembarcó Cristóbal Colón, en 1492. "Tinelli dejó guardado el traje de conductor y productor estrella de Argentina por un tiempoy se calzó otro que también le da mucho placer: el de "papá genial y compinche". "Las que llegaron primero al Este para estar con su padre fueron Cande y Mica, las mayores. Después, Paula [Robles] fue la encargada de llevar a Francisquito y a Juana desde Buenos Aireshasta Punta, para que se sumaran al plan "vacaciones en familia". Ese día, se los pudo ver aMarcelo y a Paula caminado juntos por la orilla, charlando animadamente, como una ex pareja muycivilizada y consciente de lo bien que les hace a sus hijos verlos llevarse de maravillas, más alláde la separación. "Cada vez que el sol del Este se lo permite, Marcelo baja con toda su "comitiva" a la playa ubicada justo debajo de su casa. La rutina diaria es la siguiente: primero se ven aparecer lasreposeras de madera con colchonetas y al rato comienzan a llegar los habitantes de la casa. Casinunca lo hacen todos juntos: algunas veces las que primero tocan las arenas de Punta son las hijasmayores del conductor con sus amigas y sus respectivos novios (Micaela sale con Joaquín Rozas yCandelaria, con Nacho Lecouna, hijo de Raúl, el conocido productor). Otras veces es el propioMarcelo el que se levanta más temprano y aprovecha la tranquilidad de la mañana para montarse en sucuatriciclo y salir a dar unas vueltas junto a Francisco y Juana, la menor de la prole Tinelli; yalgunas otras son Hernán de Laurente, Federico Ribero y Andrea Bursten –amigos e invitadoshabituales del conductor todos los veranos– los que se disponen a tomar sol. Cuando el día sepresenta diáfano y sin ninguna nube en el horizonte, todos coinciden en el plan matinal y se lospuede ver juntos disfrutando de la playa. Pasado el mediodía, suele llegar alguien para avisar queel almuerzo ya está listo, y es entonces cuando vuelven a subir. Algunos lo hacen en cuatri y otrosen un jeep playero. A la tarde, la escena vuelve a repetirse, aunque si el día está muy ventoso,prefieren quedarse en la gran piscina de la casa, estilo rancho californiano. "Para recibir el Año Nuevo, el mayor conductor de la televisión organizó en su casa una gran fiesta –con todas las de la ley– para cincuenta personas. Un par de días antes de la llegada de2011, comenzó a verse más movimiento del habitual en las arenas de La Boyita. ¿El motivo? Variosempleados de la empresa de pirotecnia Júpiter se encargaron de montar un corralito con grandescañones de fuegos y luces artificiales para despedir el año. "Justo cuando el reloj marcó la medianoche, el cielo y la playa se iluminaron con un impresionante despliegue pirotécnico que duró cerca de media hora y por el que Tinelli pagó la nadadespreciable suma de 60 mil dólares. Grandes y chicos se quedaron impactados ante semejanteespectáculo, que obviamente también pudo disfrutarse desde José Ignacio. "La lista de invitados para la cena de fin de año no incluyó a ninguna celebrity local: la idea era festejar con pura familia y amigos. Entre quienes estaban sentados a la mesa, seencontraba el relaciones públicas Leo Mateu, que esta temporada está al mando del Bar Jack Daniel'sde La Barra. Para la fiesta, Marcelo contrató un servicio de catering y los invitados podían elegirentre varias opciones de platos principales. Uno de lo más pedidos fue el risotto con carne alhorno. Después, todos pudieron disfrutar de una exquisita y larga mesa dulce. También hubo un DJque los hizo bailar hasta las cinco de la mañana. "Aunque está de vacaciones, Marcelo se levanta temprano, hace su rutina diaria de ejercicios y se pone al tanto de las novedades que llegan desde Buenos Aires para los proyectos 2011. Otra desus pasiones –que se agudiza durante sus días de relax en el Este– es el fútbol, y este verano nodeja pasar más de dos días sin organizar algún partido con sus amigos en la cancha que tiene en sucasa. Por lo general, antes del encuentro "de los grandes", Marcelo también planea algún picadopara los más chicos. "A diferencia del año pasado, cuando se lo solía ver casi todas las noches en la disco Tequila, Marcelo elige planes nocturnos más tranquilos. Prefiere salir a comer con amigos, aunquecasi nunca lo hace en lugares públicos. Por ejemplo, la noche del 30 de diciembre salió a cenar,pero a la casa de un amigo, donde también estaban Valeria Mazza y Alejandro Gravier. Comieron rico,tomaron algunas botellas de champagne francés Dom Pérignon, su preferido, y aunque tenían otroscompromisos, decidieron cancelarlos y quedarse charlando hasta tarde. "'Está muy tranquilo y relajado. Sin ganas de tanta exposición y muy abocado a sus hijos. Se divierten mucho juntos. Para Marcelo, la familia es su gran cable a tierra', le confió un allegadodel conductor a ¡Hola! "
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Tinelli y sus hijas en la playa.
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Tinelli en familia en Punta del Este.
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El conductor de Bailando por un sueño tiene una fastuosa mansión en Punta.
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Disfruta de andar en cuatriciclo por la arena