Sin pudores ni problemas con las posibles miradas indiscretas, la morocha se tomó su tiempo paraponer cada cosa en su lugar y seguir gozando del sol, sobre las rocas.
Andrea Estévez disfrutaba de su tiempo libre en la playa de Mar del Plata cuando en un descuido el
corpiño de su bikini la dejó al descubierto.
Se le escapó una lola y ni se inmutó
