Si de actores argentinos hablamos en imposible no mencionar a . Es que él junto con Ricardo Darín son sin dudas los dos actores más importantes del momentos y con mayor proyección internacional.
Sbaraglia nació en Buenos Aires el 30 de junio de 1970 y de muy chico sus dotes actorales emergían mientras jugaba. Con tan solo 16 años dio sus primeros pasos profesionales cuando participó del filme La noche de los lápices. Luego, y quizás con lo que comenzó a vivenciar el éxito, fue parte de la telenovela furor Clave de sol. Junto con Guido Kaczka y Pablo Rago y otros tantos como Cecilia Dopazo, Julián Weich y Viviana Saccone han sido de los protagonistas de la ficción que continuaron en el rubro.
El personaje de Sbaraglia en Clave de sol se llamaba Diego. Este nombre es el mismo que llevó en su papel en Relatos Salvajes (2014), filme que logró ser nominada a Mejor película extranjera en los Oscar. En ese caso su apellido era Iturralde y su corto consistía de una pelea en la ruta que terminaba en un grave accidente tras una pelea con otro conductor.
Diego en Clave de sol o Diego en Relatos Salvajes son hechos por Sbaraglia. Esto demuestra que desde sus comienzos en 1990 a Relatos Salvajes en 2014 el actor ha ido sumando experiencia y galardones para hoy ser uno de los actores más importantes del país.
Actualmente está a la espera de estrenar un filme que ya grabó bajo la dirección del gran director español, de los mejores del mundo, Pedro Almodóvar. Dolor y gloria, ahora en etapa de postproducción, está protagonizada por el argentino junto con Penélope Cruzy Antonio Banderas.
Sbaraglia también está presentándose en el país con la obra de teatro El territorio del poder y ahora llegará a Mendoza junto con su hermano Pablo y la puesta El increíble magnetismo del Gran Hotel Glamour Shuffle (esta noche, a las 22, en el espacio Le Parc).
Previo a su visita a Mendoza, que fue testigo directo del primer contacto entre Sbaraglia y Almodóvar, el actor habló mano a mano con Diario UNO.
-¿Cómo es la puesta con Pablo?
-Es un concierto que hace mi hermano al que me invita a participar como parte actoral y relatora de las historias que tienen las canciones. Cuando lanzó el disco tenía historias relacionadas con cada una de las canciones. Hay un hombre que se mete a un hotel y el hotel lo termina engullendo. No tiene las características, ni la ambición de una obra de teatro. Tiene la posibilidad de ser un espectáculo musical de concierto con un actor relatando algunas historias.
-¿Cómo es la experiencia de trabajar con él?
-Trabajar con Pablo está bueno pero esto es más que nada una participación que yo hago. Espero que en algún momento podamos hacer algo más juntos porque acá yo colaboro con algo que es muy de él. Me encanta poder estar con él y acompañarlo. Es muy lindo, sobre todo la idea de viajar y hacer algo juntos. Es una experiencia preciosa, compartir cosas, verse, entenderse.
-La última vez que estuviste en San Rafael con esta propuesta estabas con la mente en Almodóvar...
-(Risas) Me llamaron cinco días antes de ir a Mendoza para decirme que Pedro (Almodóvar) quería que fuera a España pero para ir tenía que suspender la función entonces pude posponerlo unos días. Una vez casi tengo que suspender algo y es un garrón porque la gente se compromete.
-¿Qué le dijiste a Pablo?
-Ni le dije a mi hermano porque además no sabía si lo de Almodóvar se iba a dar o no, por las dudas yo no le conté a nadie (risas). Ellos me llamaron un lunes y querían que salga el martes a la noche. Yo dije que tenía este show comprometido entonces después de la función en Mendoza viajé directamente para España. Yo estaba muy nervioso y quizás no me elegían por eso no dije nada. Igualmente Pablo sabía que no me hubiese ido. Ya somos grandes, no hay tantas sorpresas de las propias acciones. Uno es lo que es por las acciones hechas durante tantos años. Si no había otra posibilidad hubiera tenido que ir pero pude defender hacer la función y por suerte no hubo problemas.
-Venís en el marco de la Feria del libro, ¿cómo te llevas con la lectura?
-La verdad me encanta pero me encantaría poder leer más. Tengo que leer muchísimo guiones, entonces, cada tiempo libre me tengo que poner a leer un guión. Desgraciada o afortunadamente no puedo leer lo que quiero por la cantidad de guiones que tengo. Ahora tengo ocho guiones pendientes para leer y al mismo tiempo estoy estudiando lo que tengo que hacer. Me la paso leyendo pero no literatura. Cada vez que se me da la chance me pongo a leer.
-¿Qué es lo último que has leído?
-Volví a leer El lobo estepario de Hermann Hesse.
-Con tantos guiones por leer, ¿qué te lleva a decir sí o no a alguna propuesta? Por ejemplo, ¿qué te llevó a aceptar hacer Acusada?
-Me gustó mucho el guión de Acusada. No sabía quién era el director ni los actores. Fui a la primera persona a la que se lo dieron y me gustó mucho. Me pareció bueno esto de hablar de la brecha que hay entre los padres y los hijos. Esta distancia cultural que hay. Es una película que hablaba de esa incomunicación. Mi hija (Julia, 12) es más chica pero esta película es el espejo de un conflicto que no tenés pero que podes llegar a tener.
-Quizás si te pasaba en otra etapa de tu vida, antes que nazca tu hija, el guión no te seducía tanto...
-Uno muchas veces lee las cosas en relación al momento que estás pasando, lo que estás viviendo. Uno elige los guiones en relación a lo que te conmueve en ese momento de la vida. También depende que el guión esté bien escrito (risas). Si el tema que trata está bueno y te resuena lo agarras. Lo que sucede es que te toca un guión bien escrito por un tema que tenés en la cabeza y te pega el doble.
-¿Influye todo eso a la hora de montar el personaje?
-Hay un límite muy determinado a cada uno. Depende en qué momento de la vida llega el papel. A veces no entendés cómo meterte en algo, y decis ¡qué ganas de hacer una comedia! (risas). También a veces viene bien un papel de drama porque se puede drenar algún momento particular de la vida a través del personaje. Llega un momento, en la actuación, en la que uno no se propone llorar sino que las situaciones solas te llevan a mostrar los sentimientos, como en la vida.
-En el caso de la película de Almodóvar. Además de ser dirigido por él, ¿te sedujo el guión?
-Cuando me llamaron no había leído el guión, solamente me habían dado un par de escenas para que estudie. Cuando estaba camino a España me lo mandaron completo y lo fui leyendo en el camino. Me pareció que estaba muy bueno y al mismo tiempo muy simple. Habla de algo muy íntimo de él, de su vida. Como si fuera un autorretrato. Es un tipo muy capo.
-Teniendo en cuenta que tenés trabajo en España, incluso más que acá, ¿qué te lleva a seguir viviendo en el país?
-Uno sigue creyendo y apostando a Argentina porque es un país maravilloso y uno va a seguir defendiendo y luchando aunque reduzcan los presupuestos de educación o cultura. Yo me pregunto ¿Qué más quieren hacer? no puedo entenderlo. Pero hay mucha gente maravillosa en este país, acá estamos y acá seguimos.
-¿Qué podes decir de tus comienzos en "Clave de sol" a tu actualidad?
-Para mi, siendo sincero, estoy empezando. No es falsa humildad ni nada pero he tenido la suerte y perseverancia para poder hacer lo que he hecho. El desarrollo es lo más importante, al margen de lo que uno va haciendo. Hace pocos años empecé a encontrar algunas respuestas internas. Tengo muchas ganas de seguir haciendo cosas. Todavía, al tener nervios, te sentís un novato y te das cuenta que siempre los vas a tener. Ya te ves diferente, ya tenés barba y cara de viejo entonces te da un criterio de autoridad frente al espectador (risas). Cualquier persona, en cualquier disciplina, está frito si se la cree. No te la podes creer y decir ¡mirá lo que hice! ¡Mirá quién soy! Es una mentira eso. Las cosas más lindas que da la vida es poder seguir con los pies en la tierra y rodeado de gente que se encarga de ponértelos en la tierra. Siempre hay que seguir estudiando y trabajando. Que te creas algo es un principio de muerte porque te detiene. No podes seguir fluyendo y aprendiendo porque te detiene en el tiempo.
