Ramiro Ortizuno_escenario@diariouno.net.ar
Santaolalla en el Parque
El título del acontecimiento no exagera. Gran Noche en el Parque, el concierto con el que la UNCuyo cierra el 2012 elevará el Prado Gaucho esta noche, a partir de las 20.30, con una mixtura de estilos y artistas de alto vuelo. La estrella será Gustavo Santaolalla, el músico, productor y compositor argentino que subirá al escenario por partida doble, primero para compartir canciones con sus apadrinados Orozco-Barrientos y finalmente para ejecutar con su ronroco una deliciosa selección de sus composiciones, acompañado por la Orquesta Sinfónica de la UNCuyo, bajo la batuta de Carlos Vieu. En el recital masivo y gratuito también sonará un ensamble de alumnos de la Escuela de Música y el Coro Universitario de la UNCuyo, dirigido por Silvana Vallesi.
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Habrá, entonces, sonidos para degustar entre música clásica, folclore, tango y otras variedades. De ello habló Gustavo Santaolalla en la conferencia de prensa que brindó ayer en el CICUNC, adonde llegó directamente desde el aeropuerto. Artista inquieto, empresario creativo, Gustavo también se refirió a las múltiples experiencias que, incansablemente, vive día a día, como hacer música para un videojuego o un musical, la ley de la música, sus proyectos y una nueva carrera hacia los Oscar.
–¿Por qué unir estilos tan diversos?–Creo que a veces hay una mala apreciación de lo que es la palabra cultura con eso de la música “culta”. La cultura es todo, desde una obra sinfónica a un chamamé, de una cueca a un cuarteto de cuerdas. Todo forma parte de quienes somos. Como músico siempre he tratado de apreciar la diversidad, por eso he producido más de cien álbumes, de Orozco-Barrientos al Kronos Quartet, Molotov, Café Tacvba, La Bersuit. Es importante apreciar los eventos que nos permiten valorar la diversidad de la que somos parte.
–¿Cómo fue la selección del repertorio que vas a tocar con la orquesta?–Eso está muy relacionado con un instrumento en particular que es el ronroco, uno de mis grandes compañeros en la vida. Empecé tocando la guitarra de muy chico, a los 5 años, toco el charango de chico también, pero al ronroco me acerqué hace unos 20 años y se ha convertido para mí en algo tan importante como la guitarra. Tengo mucha música hecha con este instrumento. Mucha terminó en películas y realmente tener la posibilidad de tocar el ronroco acompañado por una orquesta es algo maravilloso. Ya he tenido oportunidad de hacerlo algunas veces y estoy muy entusiasmado por hacerlo con una orquesta del nivel y la calidad de la Sinfónica de acá. Y también voy a tocar con mis amigos de Orozco-Barrientos, por supuesto.
Otro tema sobre el que Santaolalla profundizó, con anécdota y todo, fue su intromisión en el terreno del musical, con una versión de El laberinto del fauno, y del videojuego, con el novedoso Last of Us de Naughty Dog para Sony Playstation 3, que saldrá en 2013.
“El musical está relacionado con varias cosas, entre las muchas que he soñado en mi vida. Siempre he tenido muchas inquietudes y las sigo teniendo, una de ellas fue tener la posibilidad de escribir un musical, una historia contada con canciones y llevada a un escenario”, confesó. “Siempre pensé que era muy importante el contenido de la historia, el libro, y en este caso me pareció maravillosa porque aparte se engancha con un momento histórico y político con el que nosotros nos podemos relacionar. Viniendo de la generación de la que vengo y con lo que vivimos en nuestro país, son cosas que resuenan”, explicó.
Y recordó: “Cuando vi El laberinto del fauno pensé que estaría increíble para un musical. Dos años atrás me acerqué a Guillermo, a quien conozco desde hace tiempo, se lo comenté y me contó que ya estaba la idea, que se la dieron a David Bowie, estuvo un año y medio y se corrió porque no le salía nada, y después pasó lo mismo con Peter Gabriel. Entonces me dijo que yo sería perfecto por mis raíces hispanas y de ahí quedó la idea de hacerlo. El siguiente paso fue encontrar un letrista. A mí siempre me gustaron mucho los tipos con buena pluma: (Bob) Dylan, (Elvis) Costello, (Joni) Mitchel. Y uno de otra generación más lejana era Paul Williams, y se dio, algo que me entusiasmó mucho. Venimos trabajando hace tiempo y cuando terminemos estará, no hay fecha por ahora”.
“Respecto del videojuego –prosiguió Santaolalla– siempre me gusta meterme en cosas nuevas que puedan ser un desafío. Por eso me interesó esto también, porque puedo aplicar mi conocimiento musical, mi talento o lo que sea en algo diferente a todo lo que he hecho antes. Soy consciente del impacto que tienen los videojuegos en el mundo. Siempre he tratado de asociarme con cosas que siento que son un poco alternativas, que hace un juego a lo establecido. Esto califica en eso, es muy distinto, tiene lo habitual de un juego pero plantea una relación emotiva con los personajes y la historia es mucho más compleja, es la gran apuesta de Sony Playstation. Eso es lo que me atrajo, la historia, la complejidad y la forma en que está planteado”.
Entre tantas tareas, todos se preguntan cómo distribuye su agenda y cómo Gustavo logra, por ejemplo, estar hoy en Mendoza para este show gratuito. Él lo explica así: “Mi vida y su organización son totalmente caóticas, pero es un caos que de alguna manera siempre encuentra un orden, como el del universo. Pero cuando me detengo me doy cuenta de que los discos están ahí, la banda con la que toco está ahí, las películas están ahí, los libros están ahí, las cervezas y los vinos están ahí, mientras las cosas sigan estando todo se organiza y se hace. Hay que moverse con intuición, algo que ya tengo incorporado”.
Gustavo Santaolalla está dispuesto a involucrarse más y profundizar su relación con Mendoza y su gente para expandir el alcance de su iniciativa vitivinícola. Pero al mismo tiempo tiene su mente en situaciones de otro tenor, como una nueva preselección para los premios Oscar por la banda sonora de la cinta On the Road.
“Es una primera selección. Trato de sentir que lo que estoy haciendo conecta con la gente, trato de vivirlo y pensarlo de esa manera. Estos reconocimientos no son nunca personales, sino que son al trabajo que hace uno. Lo viví en la experiencia de haber ganado dos Oscar seguidos y siendo resistido en parte de la comunidad de compositores que están metidos en películas. Quizá es porque lo que hago es distinto o por no saber leer ni escribir música, realmente ahí valoro que debo estar haciendo algo que conecta con la gente, por eso llegan los reconocimientos, no hay otro motivo, no pertenezco a ningún club, no tengo ningún cómplice. Otra vez estar dentro de esa lista, aunque seamos más de cien, me halaga, me pone orgulloso y me encanta que haya un argentino ahí”, expresó el músico, quien también amplió su opinión sobre la Ley de Música. “Es algo súper importante, he estado muy conectado con eso desde el principio. Soy amigo de Cristian Aldana, uno de los impulsores de esta movida. Es importante que esto exista en democracia, un reconocimiento a todo lo que significa ser músico, un creador. Es un trabajo que muchas veces es despreciado. Más allá de los artistas conocidos, hay mucha gente que trabaja con la música. Dentro de la industria ha habido cambios que van en detrimento de la actividad de los músicos. Desde lo difícil que es hacer un disco hasta los pocos lugares para tocar en vivo. La ley va a ayudar a que esto cambie y a que esa comunidad se sienta más contenida”, afirmó.
–Como productor de discos y vinos, ¿qué dirías del Álbum tinto de Orozco-Barrientos?–Es un álbum para tomarlo tranquilo y entre amigos. Tiene muy buenos taninos, es complejo en el paladar pero fácil de tomar. Popular y sofisticado. Y tiene muchos años de barrica (ríe).
El hombre orquestaSin hablar de lo que hizo hasta ahora o los sueños que le gustaría cumplir (“No me alcanzaría el día para responder”, dijo), sino solamente enumerando los proyectos concretos que tiene para 2013, Gustavo Santaolalla dejó en claro por qué es una de las mentes más ágiles y destacadas del país: “Ahora queda un homenaje en mi pueblito (El Palomar), ahí tocamos con Bajofondo. También se estrena On the Road en EE.UU. a fin de año. Para el año que viene está el nuevo disco de Bajofondo, que venimos trabajando hace dos años y creo que es una de las mejores cosas que he hecho, el álbum que más representa lo que es Bajofondo hoy. Está el videojuego que va a estar acompañado con la banda de sonido. El álbum de Orozco-Barrientos, otro álbum con Cristóbal Repeto. Giras con Bajofondo por Argentina, Latinoamérica y el mundo. Un álbum nuevo que es un poco una continuación de otro disco mío que se llamó Ronroco, este se va a llamar El camino. El montaje de un musical de danza que se llama Arrabal en el que estoy trabajando hace cuatro años y será en Canadá, con música de Bajofondo. Como solista voy a estar haciendo un repaso de mi cancionero en algo íntimo y personal contando la historia de mi vida, más el lanzamiento de dos nuevos vinos”.
Gran Noche en el Parque
Concierto: hoy, a las 20.30, en el Prado Gaucho del Parque San Martín (Ciudad).
Con: Orozco-Barrientos, G. Santaolalla, Coro Universitario y la OSUNCuyo.