ver más

Gonzalo Aranda propone desde este sábado Paranoia, obra que trata el polémico tema del aborto

Perseguidos por la soledad de un mundo indiferente

Carolina Baroffiobaroffio.carolina@diariouno.net.ar

Estamos en un pueblo americano. Años ’50. En un viejo hotel se aloja la señora Petrich. El mundo gira a lo loco después del caso Roswell. Ya nada será lo mismo con la llegada de platillos voladores. Pero ella, inmóvil a los pies indiferentes de la sociedad, busca evadir la realidad de una tragedia a punto de explotar. Vivir otras vidas matando la propia parece ser la única salvación.

Sin tanto dramatismo, con toques de humor y ciencia ficción, de este modo quiso contar la historia el teatrista local Gonzalo Aranda, quien hoy estrena Paranoia en la sala El Taller.

Sobre el aborto habla la obra protagonizada por Miranda Sauervein, a través de los ojos de una mujer que se queda sola en un mundo sumergido al temor de un ataque extraterrestre.

“La obra fue construida a partir de ese estado mental”, explica Aranda sobre la paranoia del título de su pieza. “Vemos cómo esta mujer trastorna su visión del mundo, creando una realidad paralela para justificar así, dentro de su psiquis, lo tremendo de sus actos. Las situaciones se desarrollan dentro de un continuo suspenso y responden a esta lógica paranoica. Es trágica la historia pero no está contada como una tragedia”, detalla.

Con la participación de Dardo Boggia, Paranoia contiene un lenguaje cinematográfico. No sólo porque su final se concreta con la proyección un cortometraje, que completa la historia y fue realizado por Aye Loruhama GM, sino porque “la secuencia de escenas se construyó con una mirada cinematográfica. Son escenas sueltas, donde importa más el tema que la continuidad temporal. Algunas escenas se repiten a propósito, para acentuar su importancia dentro de la historia. Por momentos los gestos se vuelven expresionistas. Se destacan las miradas y los silencios de los personajes, que dicen mucho sin hablar”, apunta el autor y director.

La música, en tanto, fue compuesta por Ariel Sedevich y busca acompañar y definir el suspenso de la historia.

Gonzalo Aranda está a favor del aborto y lo expresa a partir de esta puesta.

“El tema central es el aborto y cómo influyen los condicionamientos sociales y religiosos, y la hipocresía que esto conlleva, en una decisión que debería ser de cada mujer y amparada por el Estado”, considera el teatrista. Estamos en un pueblo, dijimos. Y para evitar otra tragedia, esta noche miraremos a los ojos de la señora Petrich. Después de todo, nada es tan real ni tan humano como parece.

MÁS LEÍDAS