ver más

Pelucas, una obra en busca de la emoción

Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar

Transformar el dolor en fortaleza, la tristeza en esperanza, la angustia en energía. Lo malo en bueno. Eso es la resiliencia. La capacidad de los seres vivos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas y salir fortalecidos. Algunos simplemente lo calificarían de voluntad, pero es algo más.La obra Pelucas, en la antesala de la vida, que se estrena hoy, en doble función a las 20 y 22, en la Nave Cultural, habla de eso. Del pequeño y único milagro terrenal. De la llama que se enciende en el espíritu humano, cuando pareciera que ya ni siquiera quedaban brasas y que después arde más fuerte.
María Laura Fuerte es la autora del libro. La obra gustará o no, de acuerdo a cada quien, pero nadie saldrá indemne de la sala. Eso es seguro. Y, en gran parte, será por el libro de Laura y su forma de trabajarlo. Ella tenía una historia que contar, pero la escribió en forma inversa a la convencional. “Busqué a los actores, y escribí después cada personaje, en base a cada uno de ellos”, cuenta.A pesar de que sostiene que “la obra tiene mucho humor. El espectador no se va a encontrar con un drama y nos vamos a reír de nosotros mismos”, Pelucas tiene un tremendo contenido emocional.La historia se centra en Ana,  quien busca superar un duelo. El conflicto es con su madre y su niñez, traumática y desamorada. Cuando se somete a terapia, surgen siete fantasmas, que padecen cáncer, y están en tratamiento de quimioterapia.El elenco está conformado por María Belén González, Adrián Sorrentino, Aníbal Villa, Nicolás Giménez,  Eva Rodríguez, Agustina Terranova, Raúl Antinori, Rodrigo Navarro Sardá, Enrique Lucero y Marcelo Ríos.La historia va evolucionando, atando los dolores y los procesos para superarlos, hasta construir una sola vida, la de Ana, la de todos.Como todo buen libro, hay algo de autobiográfico. Laura Fuerte cuenta que surgió “a partir de una situación familiar. Son esas cosas que uno no espera y que, de pronto, te dejan parado en un lugar distinto. Hace algunos años acompañé a mi hermana en su lucha contra el cáncer, ese monstruo del que debemos aprender”. Laura usa una metáfora maravillosa para definir la vida. Piensa en un formulario burocrático y en las rayita que cada quien pone, cuando anota su fecha de nacimiento. “Esa rayita es la vida. Es la forma de transitar el camino. Y la mejor forma de hacerlo es pensar en que la vida es hoy”.Dice que el cáncer es solo una imagen utilizada para reforzar el concepto del ese presente. “Hay un montón situaciones que nos pueden hacer pensar en cómo vive cada uno la vida”, asegura la autora.Asimismo, dice que hay que tomar conciencia del presente eterno, la única realidad, sin necesidad de que suceda nada. “Todo puede cambiar de golpe. Vos salís de tu casa y quizás no vuelvas más. La vida puede cambiar para siempre en cualquier momento”. Dice que los golpes, deben servir para tomar conciencia.Fuerte dice que “yo sé que a algunos le va a encantar la obra y a otros no tanto, pero eso es el arte”. Lo más importante, es que sostiene que bajo ese mismo concepto del presente, “nosotros, todo el elenco, nos hemos enriquecido. Estamos felices y muy satisfechos. Solo queda que el que la vea, alguien, uno solo, saque algo de ella y se fortalezca”.La autora del libro dice que fue muy gratificante que los actores aceptaran instantáneamente el juego que Laura les proponía, de escribirles el personaje con ellos ya como responsables de interpretarlo, aún sin saber que surgiría de la pluma.También cuenta que “Hugo (Moreno, el director de la obra) también utilizó una estrategia muy interesante. Nunca les entregó a los actores el libreto completo. Les fue pasando, día a día, solo lo que iba a suceder”.Ese proceso, generó una profunda alimentación emocional del elenco y de la misma obra. Por eso dicen que ya están enriquecidos, más allá de lo que ocurra en las butacas hoy.Además del estreno de hoy, la obra volverá a verse mañana, también en doble función, a las 20 y 22, en la Nave Cultural.La jurado Este año, la autora de Pelucas es parte del jurado de los premios UNO Escenario. “Me he dedicado a la parte actoral”, cuenta y dice que esa labor le “ha encantado”.Es la primera vez que es jurado y sostiene que “es toda una responsabilidad”. Cuenta que “vi la mayoría de las obras y, en las que no pude estar, las vi en video varias veces”.Además, sostiene que el jurado “es maravilloso y está conformado por un grupo de personas muy respetadas”.Con respecto al presente del teatro local, agregó: “Como espectadora, puedo decir que Mendoza ha crecido mucho en todo lo teatral. Ya no hay producciones pequeñas y hay mucho trabajo, muy bien hecho. No tenemos nada que envidiarle al teatro de Buenos Aires o de cualquier parte del país”.Pelucas, en la antesala de la vida Cuándo hoy y mañana, a las 20 y 22Dónde Nave Universitaria (España y Maza, Parque Central, Ciudad)Entradas $120

MÁS LEÍDAS