"Aquí yace Carrie. Tuvo dos amores y montones de zapatos". El epitafio con el que bromeaba Carrie Bradshaw es una de las frases con las que el personaje de Sexo en Nueva York -y, por ende, la actriz que lo interpretaba, Sarah Jessica Parker- se convirtió en la mejor embajadora de los zapatos más altos y sofisticados.Sin embargo, Parker ha tenido que dejar de ponerse elevados tacones a diario (ahora los reserva para la alfombra roja y ocasiones especiales) después de que su médico le informase de que sufre daños irreparables en los pies a causa de los tacones.
No más tacos
