Espectaculos Miércoles, 9 de mayo de 2018

"Muchos hicieron demagogia con la tragedia de Cromañón"

Lo afirmó Toti Iglesias, líder de la banda de rock Jóvenes Pordioseros, que presentará su nuevo disco el próximo sábado en N8.

Jóvenes Pordioseros

"Y si estoy solo, voy escuchando tu voz, puedo dejar muchas cosas, para volverte a ver", así reza una de las frases de la canción Descontrolado, quizás el track más conocido de los Jóvenes Pordioseros. La banda liderada por Cristian Toti Iglesias vuelve a presentarse en Mendoza este sábado.

El show comenzará a las 22 en N8 (Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén). Mostrar el disco Late es la excusa perfecta para que los sonidos del rock vuelvan a la provincia de la mano de Toti.

El líder de la banda de Villa Lugano habló con Escenario y recordó los comienzos, cuando hacían shows en las plazas de la costa atlántica. También habló sobre el presente de la banda y habló de la liberación de Patricio Fontanet, líder de Don Osvaldo, tras cumplir parte de la condena por la tragedia de Cromañón.

-¿Cómo va a ser el show?

-Vamos a presentar el disco Late, pero como no viajamos a cada rato también vamos a tocar una parte de Pánico y por supuesto todos los clásicos de los Jóvenes. Late y Pánico, las canciones que les dan nombre a los discos, son muy queridas por la gente. También tendremos un invitado muy especial que creo que nos va a acompañar en algunos temas.

-¿Quién?

-Pilo Gómez, uno de los mejores guitarristas y compositores que tiene el país. Imaginate que es invitado por Charly (García), por Juanse (líder de Ratones paranoicos) y hasta ha estado con los (Rolling) Stones.

-Vienen seguido a Mendoza...

-Sí, es una provincia que queremos mucho. Hemos estados varias veces y siempre, generalmente, tratamos de estar dos veces por año en cada provincia. El año pasado no pudimos porque está muy caro el traslado y la puesta de tantas personas entonces se hace más complicado. Hay veces que tenemos que hacer dos shows y con lo que ganamos en el primero solamente alcanzamos a costear lo que sale el viaje. Entonces tenemos que conseguir dos o tres fechas para poder salir de gira al interior.

-Acá te quieren mucho los hinchas de Independiente Rivadavia...

-Sí, soy hincha de la Lepra por una cuestión de amor con la hinchada porque, te soy sincero, de fútbol no entiendo nada. Fui a tocar varias veces y he participado en eventos del club. El otro día hice un show en el bar de un amigo que era a la carta y toqué con la camiseta de la Lepra. La uso mucho porque la gente me quiere y eso me gusta.

-¿Ha cambiado la forma de hacer las giras?

-No sé. Nosotros antes, cuando empezamos, tocábamos en la playa, en bares, en la calle y vendíamos los cassettes en la mano.

-¿Cómo era eso?

-Cuando sacamos nuestros primer cassette vendimos 3.700, todos en la mano. De esos, 2.500 eran en shows que hacíamos en la costa. Me acuerdo que hacíamos cuatro shows por día, era más o menos el mismo cronograma: dos toques en la playa, uno en un bar y otro en una plaza. Entonces vendíamos nuestros discos y ganábamos algo de plata. Eso también servía para darle un poco de alivio a nuestras familias porque tenían que alimentar a una persona menos en nuestras casas. Nosotros somos de familias humildes, entonces era una forma de ganarnos la comida y no tener que garronearles poder comer a nuestros abuelos.

-Empezaron bien desde abajo...

-Totalmente, cuando tenía 15 años empecé a tocar y le iba a vender entradas a mis compañeros de escuela a sus casas. Cuando llegaba y me atendía la madre le mentía porque le decía que "Pepe" me había dicho que ella me iba a dar la plata, y así me ganaba 5 o 7 pesos por entrada (risas).

-¿Cómo es llevar tantos años con la banda?

-Seriamente llevamos 18 años, porque empezamos en el 2000 más o menos a hacer las cosas en serio con ensayos y todo. Después nos separamos y ahora volvimos a tocar hace unos años y estamos bien.

-¿Cómo fue vivir el éxito de Descontrolado?

-Fue raro, porque es una canción que tengo escrita desde antes del primer disco. Lo puse en el segundo porque en el primero ya estaba Cuando me muera, que era barrial y estaba bueno, entonces decidí guardarlo para el segundo disco. Cuando salió a la luz ya llevábamos dos mil o tres mil personas en nuestros toques en Cromañón. Igual ya la había probado en los shows en bares y sabía que funcionaba, porque los borrachos se subían a la mesa a bailarla (risas).

-¿Qué sentís cuando la cantan las hinchadas?

-Está bueno, es una alegría. Era imposible de prever que pase algo así. Cuando uno se sienta y quiere escribir un hit no le sale, nace natural. Te lo digo porque lo he hecho y no ha salido (risas).

-¿Te sentís un joven pordiosero?

-Hay veces que me siento adolescente, pero ya los integrantes de la banda tenemos entre 36 y 42 años, entonces no da (risas). Antes íbamos a los ensayos y había 45 personas, y nos quedábamos escabiando algo, pero ahora me doy cuenta de que el cuerpo no me da. El cuerpo, con los años, pasa factura. Ahora tenemos que respetar nuestra edad y si me hago el loquito o el pendeviejo me doy cuenta de que no da y que no queda bien. Ya no puedo usar zapatillas de dos colores (risas).

-¿Qué opinas de la salida de Fontanet de la cárcel?

-Trato de no opinar porque la verdad es que les perdí el rastro a los chicos. Yo empecé a ir a verlos cuando tocaban para 50 personas. Un show que fui a San Telmo me acuerdo que terminé muy mal. Es que tomé vino y soy débil al vino, me pone pendenciero y esa vez perdí contra un pibe que esperaba el micro (risas). Igual en serio que tengo buena relación con algunos de los chicos de la banda, incluso creo que la semana que viene voy a grabar algo con algunos de los músicos.

-¿Sos amigo de Fontanet?

-Amigo no, sí nos conocemos. Nos cruzábamos en el barrio porque él también vivía cerca de Villa Celina entonces hemos compartido algunas birras. El baterista de Jóvenes es de allá y se ve con los chicos y son amigos. Cuando nos hemos cruzado en shows siempre hemos tenido buena onda con los músicos de Callejeros.

-¿Cómo viviste la tragedia de Cromañón?

-Perdí gente conocida en ese toque. Siempre tuve muy buena relación con mis fanáticos y en ese show se fueron varios. Después quise hablar con los padres varias veces, pero no querían saber más nada con el ambiente ni nada. Mucha gente hizo demagogia con eso e hicieron canciones y cosas al respecto. Yo nunca hice ni haré nada así, es un dolor muy grande

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