A sus 82 años, Michael Caine recibe un masaje y a sus 77, a Jane Fonda se le cae la peluca y las lágrimas le estropean el maquillaje en Youth, una película que compite en el festival de Cannes y que muestra el lastre de envejecer sin importar la riqueza.Ambos actores, junto al co-protagonista Harvey Keitel, de 76 años, afirmaron el miércoles después de una proyección del largometraje, dirigido por el italiano Paolo Sorrentino y ambientado en un lujoso complejo turístico suizo repleto de jubilados ricos, que a esa edad no tenía sentido esconder quiénes eran.
Michael Caine y Jane Fonda no se avergüenzan de su vejez
