Televisión

Max Wright, el actor que más odió a ALF y vio arruinada su vida por un video prohibido

Su personaje de Willie Tanner fue icónico en la serie de los '80. Pero, al igual que el resto del elenco no soportaba lidiar con una marioneta
Por UNO

ALF es una de las series que se ganó su lugar entre las producciones televisivas de los 80. El extraterrestre proveniente del planeta Melmac, simpático, en busca de comerse al gato de la familia que lo protegía de las autoridades militares y que siempre se metía en problemas pero resolvía todo con su clásico "no hay problema" tuvo 99 capítulos que los domingos repone América TV.

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Sin embargo, detrás de las cámaras sí había problemas. Jornadas larguísimas, de hasta 25 horas para grabar un capitulo de 30 minutos, un innegable malhumor imperante en el set y un cansancio que hizo abandonar la actuación a todos los integrantes de la familia Tanner dieron cuenta de lo pesado que resultó ALF (acrónimo de Alien Life Form o Forma de Vida Extraterrestre).

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Antes de interpretar a Willie Tanner, Max Wright ya tenía un vasto recorrido como actor y una vida privada tranquila y alejada de los escándalos. Nacido en Detroit en 1943, pasó por la Universidad de Waynem y abrazó su amor a la escena en la National Theatre School de Canadá.

Wright se educó actoralmente en los teatro de Broadway y arrancó con el pie derecho, con un papel en La gran esperanza blanca, la multipremiada obra de Howard Sackler que narra la vida del boxeador Jack Johnson. Para entonces, ya estaba casado con Linda Ybarrondo, su compañera de toda la vida, con quien tuvo dos hijos, Ben y Daisy.

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El primer trabajo de Wright en televisión fue en la película In Fashion, en 1975. También se destacó como el médico nazi Josef Mengele en Había que sobrevivir (en el original, Playing For Time), una película con guión de Arthur Miller inspirada en la autobiografía de Fania Fenelon, una música judía capturada por los nazis.

Mejores Momentos de Alf pt 2 - Bienvenido

También participó en un par de títulos fuertes en cine –All that jazz, Reds– y su rostro empezó a conocerse con su papel en Buffalo Bill, una sitcom emitida en 1983 y 1984. Sin embargo, ese reconocimiento popular que solo da la televisión todavía no llegaba, hasta que el titiritero Paul Fusco consideró que el terreno estaba preparado para realizar una serie que contara las aventuras de unos terrícolas que adoptaban a un alienígena como parte de la familia.

Mejor escena de Alf (Español latino)

Así nació ALF. La serie narra la historia de una simpática criatura procedente del planeta Melmac que cae por accidente en la casa de los Tanner, una familia de California. Allí viven papá Willie (Max Wright), mamá Kate (Anne Schedeen), sus hijos, Lynn (Andrea Elson) y Brian (Benji Gregory), y un gato, Suertudo. Una vez repuestos del estupor, los Tanner se encariñan con la extraña visita, al tiempo que la protegen de una división militar encargada de la caza de extraterrestres y del mayor peligro: la curiosidad de amigos y parientes, especialmente de los entrometidos vecinos Ochmonek.

La serie se estrenó el 22 de septiembre de 1986 por la cadena NBC, y el éxito fue inmediato. El carisma de ALF -una marioneta manejada por Fusco y, cuando la situación lo requería, personificada por el actor de origen húngaro Michu Meszaros, de apenas 84 centímetros de altura- fue un imán para grandes y chicos, en el contexto de una trama liviana, con enredos y malos entendidos, y las risas grabadas propias de las sitcoms de la época.

El gigantesco suceso de ALF con un protagonista tierno y sarcástico que se robaba el show, en contraste con una familia demasiado común y de pocas luces, fue el motivo de las tensiones durante la filmación y lo que provocó el abrupto final de la serie con una trama que quedó sin resolver: el ejército rodeó la casa en el capítulo 99 y apareció un cartel de "continuará" que nunca fue respetado.

El principal motivo del malestar eran los celos entre el elenco, algo recurrente en el mundo de la actuación, aunque en el caso de ALF había dos particularidades que se retroalimentaban negativamente. Por un lado, los celos estaban dirigidos a una marioneta que, por el otro, demandaba mucho tiempo extra en cada escena de filmación.

Cada vez se hizo más difícil trabajar en ese set y quien más sufría de esta situación era Max. Es que si resulta complejo aceptar que te opaque un compañero mucho más complejo resulta si se trata de ¡un muñeco! “Era difícil para Max ser el partenaire de ALF, pero creo que había una gran química entre ellos”, reconoció Fusco sin esquivar los resquemores.

Alf risa cuando juega ajedrez

Cuando terminaron la última grabación, Max se retiró a su camarín, agarró sus cosas, se subió al auto y se marchó. "No hubo ni siquiera una despedida”, contó Schedeen, una de las primeras en manifestar el enojo por las horas de grabación.

Con la pasión por el oficio más viva que nunca, Wright volvió a su amado Broadway y fue nominado a los Premios Tony por su rol en Ivanov. La reconciliación definitiva la selló con un papel regular en la sitcom The Norm Show. La vida actoral de Wright parecía demostrar que había vida más allá de ALF pero los problemas no tardaron en aparecer. En 2000 y en 2003 fue noticia por conducir en estado de ebriedad, un hecho intrascendente pero magnificado solo por ser una estrella de la televisión. Otro escándalo mediático, negado por el propio actor y nunca debidamente probado, le dio un golpe de nocaut.

El video prohibido de Max Wright

Corría el año 2012 cuando el National Esquire publicó una noticia que afectó mucho a Wright: “Estrella de ALF atrapado en un fumadero de crack”, era el impactante título, que estaba acompañado por una imagen grande del actor junto al extraterrestre, y otras más pequeñas de un supuesto Wright consumiendo droga y teniendo sexo con dos indigentes.

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Las capturas de pantalla correspondían a unas escenas caseras de porno gay, pero el tema no terminaba allí. Según el testimonio del director del video, Wright había perdido el rumbo, su esposa lo había echado de la casa y había convertido su nuevo hogar en un aguantadero. “Max accedió a ser filmado teniendo sexo sin protección con dos gays que encontramos en la calle”, contó la fuente al tabloide británico.

¿Cómo terminó la historia? El actor desmintió todo, el medio no se retractó y el caso nunca fue del todo aclarado. Lo único concreto es que Max Wright cayó en un ostracismo involuntario y desde entonces, solo fueron rumores y suposiciones en torno a su paradero. La versión más confiable es que se recluyó en su casa de California junto con su esposa Linda, quien murió en 2015. Su última imagen pública data de 2017, algo desmejorado, con ropa de entrecasa, sacando la basura, como lo haría cualquier ciudadano. Como podría haberlo hecho Willie Tanner, por ejemplo, acaso un acto simbólico para dejar atrás lo más feo de su pasado.

El 26 de junio de 2019, Max murió a los 75 años en su casa de Hermosa Beach, Los Ángeles.