El legendario Palito Ortega se fue de Mendoza a mediados de los '60 para grabar su primer disco cuando aún subía a los escenarios bajo el nombre artístico Nery Nelson. Por aquel entonces, había pegado el portazo en LV10, estación de radio en la que trabajaba, porque no le habían querido dar un aumento. Sintió que se lo merecía, pues hacía una buena labor y tenía que mantenerse solo, siendo que vivía lejos de su familia de Tucumán y en una pequeña pensión céntrica.
Tres años después de aquel portazo, cuando volvió a Mendoza para dar un show, una multitud fue a recibirlo, demostrando que sólo quienes perseveran pueden triunfar y conquistar sus sueños. En su caso, su sueño era el de ser el Elvis argentino y lo consiguió.
Aunque suene a consejo de Stamateas o moraleja repetida hasta el cansancio, él mismo lo confirma desde su casa en Buenos Aires: "Aquel que verdaderamente cree en lo que hace, no tiene que bajar los brazos. Hay que salir al escenario pensando en positivo, con la convicción de que si se cerró una puerta, otra se va a abrir en otro lado".
En diálogo con Diario UNO, el ex Club del Clan, estrella de un sinnúmero de películas de la era dorada del cine nacional, creador de éxitos radiales sin par y ex gobernador de Tucumán, recordó sus años como Nery, cuando vivía en la calle Necochea, de la capital mendocina.
Asimismo, el esposo de Evangelina Salazar hizo memoria sobre cómo fue que empezó a tocar rock and roll y la noche en que una amiga, que trabajaba en el cabaret donde él cantaba, lo conectó con un cliente que pertenecía a una discográfica de Buenos Aires.
La charla con este medio sucedió a propósito de que este viernes, Ramón, a quien en 1962 un directivo de RCA apodó Palito, participará de la segunda jornada de Feriagro 2016, festival organizado por la Municipalidad de Luján de Cuyo, que empezó este jueves con Soledad y continúa hasta este domingo, cierre en el que Luciano Pereyra ofrecerá un show ideal para los enamorados en su Día (ver cuerpo central del diario).
Este viernes, en el encuentro de muestras ecuestres y shows musicales que no se realizaba desde hace cinco años, Palito Ortega interpretará canciones clásicas del repertorio musical nacional y contará anécdotas, esas que le gustan tanto y que relata como si su profesión fuera en realidad la de un juglar.
-Cada vez que vuelve a pisar un escenario en Mendoza, ¿qué es lo primero que se le viene a la mente: los músicos amigos, algún aroma o sus comienzos como solista?
-Es muy especial volver a Mendoza, siempre. El recuerdo es muy fuerte, porque justamente empecé mi carrera solista mientras vivía allí. Fue un músico mendocino, que ya murió, Pedro Loforte, quien me dio una mano, y así tocaba la batería en un trío que solía presentarse en un cabaret y en LV10. La última vez que fui a Mendoza pasé por la puerta de la pensión en la que vivía, en Nechochea 350, y me dio mucha nostalgia ver que ya no estaba, pero lo que se me viene a la mente es eso: la idea de volver a mi punto de partida, a mis inicios. Recuerdo las guitarreadas con Eco de Los Andes, un trío folclórico de aquella época, también a Tito Francia, que era un ser maravilloso, él me educó un poco más en la guitarra, sobre todo a armonizar. Además, hay algo muy especial porque cuando yo vivía en Mendoza no era nadie y así y todo me llamaban y me invitaban a cuanto evento había, lo cual no es lo mismo que cuando te inviten siendo que ya te conoce todo el mundo. La calidez de la gente para con este chico que soñaba con un mundo de fantasías es inolvidable. Me mueve emocionalmente volver.
-En 1991, siendo muy popular, se metió de lleno en política y fue elegido gobernador de Tucumán. ¿Podría hoy un artista pasarse a la política y después volver a los escenarios conservando la popularidad y el cariño del público?
-No lo sé, porque la política es muy difícil. Está plagada de sospecha, permanentemente. La gente te tiene que querer mucho para seguirte. Yo un día dije: "Dejo la política". Agarré la guitarra y la gente estaba ahí todavía. Yo lo viví como un paréntesis en mi carrera musical. Además, lo hice motivado exclusivamente porque no podía concebir que Antonio Domingo Bussi se presentara como candidato y fuera a ganar. No lo podía permitir con todo lo que él significaba, con esa época tan oscura y de represión que había tenido lugar.
-¿Qué opina del presente del país en estos primeros meses del gobierno de Macri?
-Lo primero que pienso es en que quiero que le vaya bien a quien le toca administrar nuestro país, porque si le va bien a él con su trabajo, nos va a ir bien a todos. Por otro lado, un gobierno que tiene apenas dos meses sale a tomar medidas fuertes que en estos primeros años van a provocar un cimbronazo y Dios quiera que estas medidas hagan que se reactive el aparato productivo y que tengamos estabilidad económica, de manera que no estemos pensando en la inflación o andemos preocupados por la desocupación. Son medidas que van a significar un sacrificio importante, pero espero que sean en pos de un futuro mejor, de que haya estabilidad. Además, necesitamos que se vaya solucionando el tema de la inseguridad, que preocupa a todo el mundo. Recién ahora empezamos a conocer los verdaderos número de la inflación y eso es importante. En definitiva, espero que le vaya bien, así nos va bien a todos.
Feriagro 2016
Viernes 12
A las 20 Los Hermanos Osorio
A las 20.50 Inoxidable Tango
A las 21.40 Jorge Sosa y Lisandro Bertin
A las 22.30 Juanita Vera
A las 23.20 Palito Ortega
Dónde Quintana s/n y Acceso Sur, Perdriel, Luján de Cuyo
Entradas $100 por día, pase por las cuatro jornadas $300 y los niños menores de 10 años entran gratis. A la venta en la taquilla y en el edificio de Hacienda (XX de Setiembre 83, Luján), de 8 a 13.30 y de 17 a 20



