Oscar Alejandro Trapé
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Lo hizo otra vez. Volvió a responder con su poder de convocatoria, echando por tierra cualquier especulación. El Indio Solari provocó nuevamente de San Martín una marea humana que inundó el autódromo de la ciudad con más de 120 mil personas.
Claro que la fiesta tuvo sus ambigüedades; por un lado el show se nutrió de una lista de canciones que rescataron lo mejor del cantante en su etapa solista y en su etapa con los Redondos, pero al mismo tiempo muchos fanáticos se quejaron por las condiciones sonoras en las que se desarrolló la misa. Desde mitad del campo hacia atrás el caudal del sonido se perdía. Algo similar ocurrió el año pasado en este aspecto, que hasta el momento no parece tener soluciones concretas.
A las 21.35, sólo cinco minutos pasada la hora pautada, se escuchó la inconfundible voz en off del propio Indio anunciando el desembarco al escenario de su banda, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. A los segundos arrancó el tema de apertura, A los pajaritos que cantan sobre las selvas de internet, y en ese momento la locura se desató entre los fanáticos aún asombrados por la puntualidad del show.
Luego de Chau mohicano, aparecería el primer tema “redondo”: Drogocop. Esta canción fue un golpe directo al corazón de los viejos ricoteros. Después se disparó Nike es la cultura, pero antes el propio Indio decidió hacer una dedicatoria especial. “Esta canción se la quiero dedicar a Sole, la hija de Tití Fernández. Lo otro es una cuestión personal”, expresó el mítico cantante con la voz quebrada.
Las “bombas lacrimógenas” volverían a caer sobre la marea humana. Entonces sonarían Fuegos de octubre y El pogo del payaso asesino. Pero más contundente sería el inédito ricotero Roxana Porchelana, canción que no es habitual oír en los recitales del astro del rock nacional.
“Todos los que vinieron esta noche se ganaron el título de talibanes, porque pagaron $500 y había que guardar plata para las fiestas o las vacaciones”, soltó Solari ante más de 120 mil personas, que para él eran unas 150 mil. Muchas de ellas ingresaron sobre la hora sin sus tickets, porque ya era imposible controlar el ingreso de la multitud.
Llegando casi a las dos horas de recital, el Indio hacía ver que su show estaba en la recta final. Fue allí donde el público se encargó de poner la cuota emotiva cantando junto con el ídolo Etiqueta negra (una versión emocionante del tema de los Redonditos de Ricota) y Juguetes perdidos.
Después de unos minutos la banda de Solari anunciaba que todo había llegado a su fin con el inefable Jijiji, canción que reprodujo el pogo más grande del universo, para dar por finalizada la misa. En ese preciso momento la euforia de los presentes hizo temblar literalmente la pista del autódromo de San Martín.
Ante una multitud, con su voz en buen estado y acompañado de una verdadera selección de músicos que estuvo a la altura de la situación, el Indio Solari escribió una nueva página de la historia del rock nacional en suelo mendocino. Y nada hizo suponer que sería la página final.
Indio Solari y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado
- Recital sábado 13/12 a las 21:30, en el autódromo de la Ciudad de San Martín
- Género rock
- Público 120.000 personas
