Por Selva Florencia Manzur
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Dyango está tumbado en la cama de un hotel porteño. Está esperando que un médico venga a verlo. Según cuenta, tomó frío en Uruguay y desde entonces ha estado un poco enfermo. A sus 74 años, él asegura que aún es un niño, pero al ser cantante sabe que debe cuidarse más que el resto de la gente.
El artista catalán está en el marco de su gira de despedida de los escenarios, aunque no de la música, y se aprestó a dialogar con Escenario sobre esta etapa. También se refirió a sus hobbies, al fútbol y a la vez que se cayó del escenario del desaparecido teatro Gran Rex de Mendoza.
El músico, de 47 años de trayectoria, se despedirá de sus fans mendocinos esta noche, a las 22, en el Sta-dium Arena Maipú.
–El tour se llama “Gracias y adiós”, ¿cuándo y por qué decidió dejar los escenarios?
–Creo que a todos les llega el momento de retirarse y ese momento me ha llegado a mí también. Pienso que todo en la vida tiene un principio y un final. En mi caso, ambos han sido maravillosos, pero es momento de que deje los escenarios y que deje de viajar por tantos países, en tantos aviones y todo eso. Voy a seguir con la música, pero no voy a estar en los escenarios ya.
–¿Seguirá grabando discos?
–Voy a seguir grabando discos y voy a seguir en la música en general, y pintando, que también es lo mío. Además de disfrutar de la familia.
–¿No hay posibilidad de que en unos años extrañe presentarse en vivo y vuelva?
–Eso es difícil de decir porque aún no ha pasado. Puede suceder muy fácilmente, que me sienta muy mal y con una añoranza de todo lo que han sido estos años. De momento, la intención es ésta, de no volver.
–Grabó dos discos de tango y se vinculó mucho a la música rioplatense. Además, fue amigo de Roberto Goyeneche, ¿cómo lo conoció y cómo lo recuerda?
–El tango ha formado parte de mi vida siempre. Desde niño mi madre me enseñó a cantar tangos de (Carlos) Gardel. Cuando llegué a este país con veintipico de años, sabía que había un cantante que gustaba mucho que se llamaba Polaco Goyeneche y me fui a verlo cantar. Allí me di cuenta de lo que era este señor: primero mi amigo y, luego, el mejor cantante de la música porteña.
–¿Qué anécdotas atesora de él?
–De él tengo muchas anécdotas. Por ejemplo, de hacerla levantar a Luisa (esposa de Goyeneche) para que nos preparara un café. Yo no quería que lo hiciera, pero él era así. Y ella se levantaba y lo hacía. Además, recuerdo que escuchábamos música y que él fumaba unos puchos negros. Con él pasé horas maravillosas.
–¿De quién más es amigo?
–El Polaco primero que nadie. Sandro, quien era mi amigo de noches y de cuentos. Cacho Castaña también. Pienso que Cacho es el único que sabe lo que es el tango, él aún sigue con una historia de amor hacia un género, hacia el tango.
–En tantos años de carrera, miles de mujeres se arrojaron a usted, ¿qué es lo más loco que le pasó?
–Son anécdotas que les han pasado a todo el mundo. Yo precisamente muy agraciado no he sido. Entonces me he valido de mis canciones de amor. Las chicas te dicen cosas, te tiran flores o bombachas si hace falta, ese tipo de cosas.
–¿Cómo serán sus días ahora?, cuando termine la gira...
–Pintando, grabando, disfrutando todo lo que no pude hasta ahora. Lo que sucede con un hombre que tras 50 años se retira de su oficio.
–¿Tiene otros intereses?
–Siempre me gustó andar en moto. He tenido siempre, pero ahora ya soy mayor y las motos son delicadas. Pero sigo yendo en moto.
Cuando Dyango se cayó del escenario del Rex
Mientras la charla se desarrollaba, los temas fueron yendo de uno al otro. Dyango es amante del Sporting Club Barcelona y ahora está apenado porque su equipo quedó eliminado de la Champions League.
Además, le preguntamos al músico qué recuerda de sus visitas a Mendoza, lo cual fue la excusa para que recordara una graciosa anécdota que vivió en un teatro local.
–¿Qué recuerda de Mendoza?
–¡Claro que me acuerdo! He estado allí mil veces. Ya desde la primera vez que visité el país estuve en Mendoza. Me acuerdo del teatro Rex. ¿El Rex existe?
–No, lo cerraron...
–Imagínate, que yo me acuerde del teatro. Me acuerdo de una vezque estaba cantando en el Rex y sin ver lo que tenía delante me caí desde el escenario a la platea, eran como dos o tres metros. Pero seguí cantando como si nada, aunque con un dolor en la espalda que me quería morir.
–Es fanático del Barcelona. ¿Sigue sus partidos?
–Soy hincha y socio del Barcelona. Quedamos eliminados, ¡un desastre!
–¿Qué opina de Lionel Messi y del Tata Martino?
–Soy seguidor de todo el equipo, pero principalmente de Messi. Tengo que decir que no está tan fino como en años anteriores. Pienso que será el más grande de la historia del fútbol, pero tampoco puede hacerlo todo él solo. En cuanto al Tata, no sé lo que va a pasar, porque es un club exigente.
–¿Extraña a Pep Guardiola?
–¡Ufff! Creo que él ha sido el entrenador más grande que ha dado este club. Va subiendo y subiendo, nos ha dado todo. Se ha ido y no podemos hacer nada, pero por supuesto que le extraño.
Despedida
Cuándo: esta noche, a las 22
Dónde: en Arena Maipú Stadium (Emilio Civit y Maza, Maipú)
Entradas: $600, $400, $300, $200 y $150
