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Llega a Mendoza la nueva cinta del director David Cronenberg, en la que participa un elenco notable encabezado por Julianne Moore. Los trailers con los estrenos de la semana. 

La histeria de Hollywood

“Podría haber sido una historia sobre Silicon Valley o Wall Street o cualquier otro negocio intensivo que fomenta la desesperación, la ambición, la fantasía y la decepción”, afirmó el director David Cronenberg sobre Polvo de estrellas, el último filme del canadiense que llega este jueves a los cines de Mendoza.

Precedido por su buen desempeño y varios premios para su protagonista, una estrella de Hollywood en la vida real, la película sigue un corto período en la vida de varios personajes: Stafford Weiss (John Cusack) es terapeuta y escribe libros de autoayuda. Tiene una mujer sobreprotectora, un hijo adolescente y antigua estrella infantil de la televisión en rehabilitación, y una hija que acaba de salir del psiquiátrico con las cicatrices que un incendio dejó en su cara.

La principal cliente de Stafford es una famosa actriz (Julian Moore), a punto de interpretar el papel que hizo su madre en los años ’60, y uniendo los relatos, el chofer de una limusina (Robert Pattinson).

Aunque en la adaptación a Argentina el título original, Maps of the Stars, perdió parte de su ironía (hace referencia al mapa de Beverly Hills que indica la residencia de los famosos en las célebres colinas,Polvo de estrellas tiene varios elementos afines al mundo del realizador de algunos hitos del cine como Pacto de amor, La zona muerta, M. Butterfly o El almuerzo desnudo.

Para su último largometraje, Cronenberg convocó a un elenco capitaneado por Moore, pero al que se suman, además de Pattinson y Cusack, Mia Wasikowska, Olivia Williams y Sarah Gadon, con personajes de alta densidad dramática, y, en parte, para satirizar el mundo del celuloide a través de una antigua estrella que quiere mantener su estatus.

Una actriz en decadencia

Moore da vida a Havana Segrand, una actriz en decadencia que quiere recuperar su pasado esplendor con una nueva adaptación de un clásico filme que hace años protagonizó su madre. Con esta premisabásica, Cronenberg fija su penetrante mirada en el mundo de Hollywood para indagar en los aspectos más superficiales y revelar aspectos desconocidos de la realidad del negocio del cine, aunque también

aclaró que su análisis podría aplicarse a cualquier otra actividad igualmente demandante.

La interpretación de Moore en Polvo de estrellas le valió el premio a la mejor actriz en el pasado Festival de Cannes. La actriz, una de las más versátiles del cine actual, está a sus 53 años en un momento deplenitud laboral y creativa. Es que el premio del festival francés vino a coronar varios coqueteos con el premio mayor de la industria sobre la cual ahora Cronenberg apunta su cámara. Moore nominada con el

Oscar a mejor actriz en tres ocasiones y con una amplitud de registros sorprendente: en 1998, por Booggie Nights, en 2000 por El ocaso de un amor, y en 2003 por Las horas y Lejos del paraíso.

Fue el director de otro filme que protagoniza Moore, Still Alice, de Wash Westmoreland, que coincidió con Polvo de estrellas en la programación del Festival de Toronto, quien elogió el compromiso de laactriz con sus personajes que en ambos casos difieren diametralmente: en Still Alice es una prestigiosa profesora que padece los primeros síntomas del Alzheimer y en el filme de Cronenberg un ser

neurótico y superficial obsesionado con la celebridad.

Westmoreland dijo que “desde el primer día de rodaje, Julianne llegó tan bien preparada, con tal nivel de excelencia en su actuación, que inspiró a todos, desde los otros actores al camarógrafo. La  profundidad y complejidad que Julianne dio a Alice fue increíble”, añadió Westmoreland.

Mundos estresantes

Cronenberg, pese que pone en medio de la escena a una estrella de Hollywood, dejó claro que en su opinión los males que aquejan a Hollywood no son distintos de los que sufren otros mundos igualmenteestresantes.

“Podría haber sido una historia sobre Silicon Valley o Wall Street o cualquier otro negocio intensivo que fomenta la desesperación, la ambición, la fantasía y la decepción”, declaró el realizador, que acaba de lanzar al mercado su primera novela después de muchos años postergando ese proyecto que como muchos de sus filmes tiene el sexo, la violencia y las transformaciones físicas en el centro de la trama (ver aparte).

El director canadiense también reveló que tiene una total “aversión” a los fantasmas.

“Tengo una verdadera aversión a los fantasmas porque no creo en ellos. Creo que los fantasmas son un concepto religioso porque significan que crees en la vida después de la muerte. Y yo no lo creo”,explicó Cronenberg, que en Polvo de estrellas utiliza fantasmas para representar el pasado de la protagonista.

Sexo violento en el debut literario

David Cronenberg finalmente publicó su primera novela, un sueño largamente postergado. Para terminarla tuvo que compaginar su tiempo con algunos otros proyectos. Como las cuatro películas que realizó en los últimos ocho años.

“De hecho, tenía que dejar lo que estaba escribiendo por un año y medio y literalmente no pensar en eso”, dijo el cineasta. A los 71 años, Cronenberg comienza una carrera literaria con Consumed, un macabro thriller intelectual sobre sexo, violencia y transformación corporal, temas que ya había abordado en sus películas. Los protagonistas son periodistas independientes atrapados en un misterioso caso de asesinato y canibalismo. Cronenberg, hijo de un periodista, recuerda que se quedaba dormido escuchando a su padre mecanografiar. Siempre le ha gustado leer, es seguidor de la revista  avant-garde Evergreen Review y un admirador de Samuel Beckett, William Burroughs y otros escritores conocidos por su literatura explícita y experimental.

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