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El bailarín habló sobre los nuevos programas de Arte de la Universidad de Congreso, que coordinará junto con Soledad Silveyra y Verónica Cangemi.

La escuela de Maxi en Mendoza

Maximiliano Guerra conquistó los escenarios nacionales y después los internacionales gracias a suexcelsa capacidad artística. Sin embargo, ser un referente nacional de las artes no le bastó y

desde hace tiempo el bailarín está embarcado en un proyecto de formación de jóvenes artistas que seconcretó este año con la fundación de su escuela, la Fábrica de Artes, en Buenos Aires.
Pero sin sentirse conforme, y con el afán de darle un toque federal a su objetivo, Guerra sesumó al nuevo programa de artes de la Universidad de Congreso. Este proyecto ofreceráperfeccionamiento en las carreras de canto, actuación y danza. La coordinación de las mismas estará a cargo de un panel estelar conformado por el propioGuerra en danza, Soledad Silveyra en actuación y la soprano mendocina Verónica Cangemi en canto. La duración de los mismos será de tres años y las inscripciones comenzarán en enero, mientrasel inicio de clases está previsto para abril. En diálogo con Escenario, Guerra explicó cómo surgió su interés por la formación de jóvenesartistas y cómo será su presencia en esta iniciativa. –¿Cómo surge la idea de hacer un proyecto de educativo? –Siempre tuve la idea de formar un espacio de perfeccionamiento, principalmente porqueexiste un hueco en el país en cuanto a la formación de profesores de baile profesionales. Estoporque hay profesores que se reciben, pero que nunca han bailado y, por otro lado, hay muchosbailarines que quieren hacer docencia pero no tienen el título. De esta manera habrá buenosbailarines que van a tener el título de profesores también. –¿Por qué en Mendoza? –Porque me parece que Buenos Aires está saturada de muchas ofertas y la primera vez queempiezo a pensar en un proyecto así fue acá en Mendoza, junto con Gonzalo Ruiz (coordinador de Artede la Universidad de Congreso). La idea era armar un centro cultural con una escuela de arte, muyparecido a lo que hago en Buenos Aires con la Fábrica de Arte, que es mi escuela. –¿Cómo será tu participación? –Voy a estar en la codirección con Gabriela Pucci, con quien vamos a coordinar cuántas vecesvendré, si serán dos veces por mes o cada cuánto. De manera que tengan la constante supervisión delo que yo quiero como línea estratégica para la carrera. –¿Cómo nace este interés por formar profesionales? –Porque hace tiempo noté que cuando veo que viene gente del interior a audicionar suele pasarque tienen muchísimo talento, pero están muy mal enseñados. Entonces, estamos perdiendo bailarinesen vez de estarlos generando. Y esto fue algo a lo que siempre me quise dedicar, pero no trayendo alos profesores de Buenos Aires sino trabajando con los profesores locales. –¿Qué opinás de las nuevas camadas de bailarines argentinos? –Tenemos un gran problema que es que hay grandes bailarines, como Pablo Piantino, HernánCornejo o Marianela Núñez, pero están afuera porque no los hemos podido retener en Argentina, yesto es algo en lo que hay que trabajar para darles un espacio y que puedan trabajar acá también. –Hace poco presentaste un espectáculo nuevo llamado Carmen ¿pensás traerlo a Mendoza? –Sí, estoy programando llevarlo de gira a partir de abril y acá vendremos seguro. Perodurante todo el verano vamos a estar presentándola en Mar del Plata con el Ballet del Mercosur.

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