ver más

Hernán Piquín “No pienso hacer despedidas masivas”

Selva Florencia Manzurmanzur.florencia@diariouno.net.ar

Fue Aniceto, en la película de Leonardo Favio; fue Freddie Mercury cuando llevó las canciones del astro de Queen al escenario, y ahora pone su talento y su cuerpo al servicio de las canciones más recordadas y románticas de los Beatles. Hernán Piquín, el bailarín que conquistó al país con su paso por “Bailando por un sueño”, llega a Mendoza una vez más para presentar su más reciente espectáculo, Let it be.En el show, el artista que cumplirá 42 años este viernes próximo, baila una treintena de canciones del cuarteto de Liverpool y cuenta una historia de amor que promete emocionar, pero también hacer bailar a quienes quieran verlo en vivo. Las funciones que dará en la provincia serán el sábado próximo, en el auditorio Bustelo, y al otro día, en el teatro Ducal, de Rivadavia. Las entradas ya están a la venta en las boleterías de ambas salas y a través del sitio web www.tuentrada.com. En diálogo con Escenario, el ex bailarín del Colón explicó cómo nació este espectáculo del que se siente tan orgulloso y adelantó que, a diferencia de sus antecesores como Julio Bocca o Paloma Herrera, no tiene pensado despedirse de forma masiva o con una larga gira.
–Hace un tiempo te pusiste en la piel de Freddie Mercury y ahora hacés una historia de amor musicalizada por los Beatles. ¿Cómo surgió este espectáculo? –Quisimos hacer algo diferente y al hablar con mi manager, Marcelo Gallardo, pensamos en esto. Sobre todo porque este año yo no iba a hacer Showmatch, entonces tenía la posibilidad y el tiempo de crear algo nuevo. Pensamos en Sandro, en Frank Sinatra, en George Gershwing, pero yo quería volver a contar una historia, como habíamos hecho con Freddie. Quisimos volver a lograr que la gente se emocione al seguir una historia a lo largo de todo el espectáculo. Cuando surgió la idea de los Beatles supimos que teníamos que hacerlo. En base a eso, a mí se me ocurrió hacer una historia de amor que hubiera tenido lugar en esa época, en pleno auge de la banda.–Con el completísimo repertorio  que tiene esta banda, no debe haber sido fácil elegir las canciones. ¿Cómo fue ese proceso? –Todas las canciones las elegimos entre Marcelo y yo. Primero fueron 200, después nos quedaron 180 y fuimos descartando y eligiendo en base a las más emblemáticas y a las que más podía sentirse vinculado el público. Finalmente quedaron 29 y yo bailo 27 de ellas. La coreografía es de Georgina Tirotta, los arreglos musicales de Gerardo Gardelin y la voz de Matías Mayer. Es un trabajo espléndido y con el que la gente canta, se ríe, hace palmas y se emociona. Estamos muy contentos con el resultado y la respuesta que venimos teniendo.–Y una vez que tuvieron los temas elegidos, ¿el desafío fue contar una historia a través de ellas y una historia que también tuviera que ver con Argentina? – Así es. Terminó siendo un espectáculo precioso que dura una hora y 20 minutos más o menos, pero el laburo más difícil lo tuvo sin dudas Georgina Tirotta, quien hizo las coreografías. Hubo que traducir las letras, ubicar cada una de las canciones en un determinado momento y en una escena. Ella tuvo el arduo trabajo de pensar cómo contar lo que dice, por ejemplo, Let it be (“Dejálo ser”) con el movimiento del cuerpo. Y ha superado mis expectativas ampliamente.–Hacés esta breve gira por el interior del país y en enero volvés a presentarte en Buenos Aires, ¿con este show vas a hacer temporada de verano? –Exacto. En enero, febrero y marzo vamos a hacer este espectáculo de jueves a domingos, en el teatro Astros, y los lunes vamos a viajar a Mar del Plata y otras zonas veraniegas para quienes quieran ver el show mientras están de vacaciones. A fines de mayo, nuevamente volveríamos a salir de gira, llevando el espectáculo a los lugares que no vamos a poder visitar este año.–Habiendo tenido este tiempo para desarrollar con tranquilidad este espectáculo, ¿volverías a estar el año que viene en el “Bailando”? Tendrías que volver a repartir tu tiempo entre el teatro y la tele... –Fue muy satisfactorio poder tomarme el tiempo que merecía el show. Sobre todo porque no es llegar y ponerse a bailar, requirió de mucha investigación y traducción. Fue un largo proceso. El teatro lleva su tiempo y la televisión también. El año que viene tendré tiempo para hacer tele. Showmatch me dio muchísimo y me encanta hacerlo. Gracias al programa me metí en la casa de todos y hoy los teatros se llenan porque la gente me conoce gracias mi paso por el certamen.–Pero también sería hora de que te llamaran para ser jurado, ¿te gustaría ocupar ese rol? –¡Ojalá! Me encantaría porque tengo conocimientos como para poder puntuar, pero quizás al no ser un personaje mediático no les interese ponerme en ese lugar. No lo sé. A mí me gustaría.–En 15 días, Paloma Herrera se despide de la danza con un último show, que será en Mendoza. Es justo en el teatro Independencia, donde vos también has bailado. ¿Has pensando en cómo te vas a retirar vos o te imaginás bailando durante 10 años más? –No sé si podría bailar 10 años más. Creo que uno tiene que tener autocrítica y sabe cuándo es el momento de parar. En este momento me siento feliz y veo que la gente sigue disfrutando de lo que hago. Eso me da fuerzas de seguir bailando y subiéndome arriba del escenario. El día que un espectador no se emocione o deje de disfrutar con lo que hago, no lo haré más. Tampoco pienso hacer esas despedidas masivas ni mucho menos. Me iré despidiendo a medida que vaya visitando lugares. Por ejemplo, si doy una función en Salta y ya no emociono o no les gusta mi show, bueno, esa será mi última función de baile allí. Me podría pasar en cualquier lugar. No voy a hacer una gira de despedida de la danza.–Alguna vez dijiste que te gustaría incursionar en política, ¿sigue siendo así? –No (risas). No, no pienso lo mismo. Paso. Me gustaría ser director de alguna compañía de danzas o poder ser un maestro ensayista, eso me gustaría. Me gustaría poder transmitir todo lo que me enseñaron a mí y si no se da, tendré una vida de ocio; podré ir a pescar, ver a mi hermano en el Sur, descansar. Ese va a ser mi retiro.Hernán Piquín en Let it be Cuándo y dóndesábado 14  a las 21.30 en el auditorio Bustelo. Virgen del Carmen de Cuyo.  Ciudad.  Y domingo  15 a las 20.30  en el teatro Ducal. RivadaviaEntradas$150, $250 y $350  a la venta en las boleterías de las salas y en www.tuentrada.comInvitaEl Siete

MÁS LEÍDAS