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El actor dará un seminario el viernes. Aquí habla de su oficio y sus nuevos desafíos cinematográficos

Gastón Pauls y el arte de actuar desde uno mismo

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Carolina Baroffio

baroffio.carolina@diariouno.net.ar

Gastón Pauls regresará a Mendoza con su seminario de actuación, este viernes y sábado. Convencido de la necesidad de romper con las reglas, el actor viene a demostrar que en su profesión no hay fórmulas preestablecidas para ser un buen actor. Además, revela en esta charla que por fin hará realidad un sueño: dirigirá su propia película, una sobre la vida y obra del padre Mugica.

Pauls vino el año pasado, invitado por la UNCuyo, para ofrecer este seminario que –según él– va cambiando a medida que “voy creciendo y mis buceos en el rol de actor son otros”.

–Venís a Mendoza, esta vez para enseñar y no para subir a un escenario...

–En realidad, enseño y aprendo. Es algo que vengo haciendo desde hace ya un año y medio. Estuve en Mendoza el año pasado, en muchas otras provincias y también en Chile, en Cuba, en Colombia. Me encanta, en el intercambio de experiencia con los asistentes de cada lugar, yo aprendo mucho también.

–¿Y de qué se trata este seminario de actuación?

–Es sobre mi concepción de qué significa actuar. Todos vemos la realidad de una determinada manera y después la contamos, algunos la cuentan escribiéndola, otros componiendo música y otros actuando. En el caso de los que deciden actuar trato de trabajar en la particularidad de cada uno, ya que ningún actor debería actuar igual que otro. Porque para cada uno la tristeza o la alegría se expresa de manera distinta. Mi trabajo con estos encuentros es ayudar a cada actor a potenciar sus particularidades para que las expresen libremente. Y crezco mucho porque al observar al otro me observo a mí mismo. Es un crecimiento compartido.

–Así que venís a confirmar que no hay fórmulas para ser un buen actor...

–Tal cual. Para mí no hay fórmulas, en la vida en general. Hay fórmulas que le funcionan a uno, pero por ahí la toma otro y no funciona igual. Quiero acompañar a la gente que está entrenando actuación a que le peguen al arco como les gusta pegarle. Puedo ayudar a mejorar o profundizar determinada técnica, pero no tengo la fórmula de nada. Lo que pasa es que venimos de un sistema educativo acostumbrado a los manuales y a repetir como loros las lecciones. Es difícil y cuesta mucho romper con eso. Por eso lo tomo como un desafío para mí el tratar de salir de esas estructuras mentales y espirituales para generar una o muchas nuevas estructuras.

–¿El seminario está abocado a la actuación para TV, cine o teatro?

–Mi lugar más aprovechado y donde estoy curtido es el cine. Ahí es donde yo trabajo la expresión frente a cámaras. Pero más allá de eso, primero tenés que trabajar la expresión, después verás si es frente a cámaras, en una plaza o arriba de un escenario. El tema pasa primero por cómo liberarnos de ciertas trabas autoimpuestas o impuestas por la sociedad, descubrirnos en la actuación y después sí veo el interés de cada uno, sea en cine, televisión o teatro.

–En el seminario, ¿trabajás con algunas escenas de tus películas?

–Sí, he trabajado así porque me interesaba saber cómo otros hacen lo que yo hice y confirmar eso de que no hay una sola forma de actuación. Trabajo con escenas propias o con escenas de películas o de obras de teatro que a mí me gustan y que creo que aportan para esta mirada. Siempre hay alguna escena para trabajar en el seminario. Todavía no sé qué voy a llevar a Mendoza. Porque cambio mucho, voy creciendo y con eso cambiar mi interés para bucear en otros lugares del rol del actor.

Gastón no va a hablar de su vida privada, porque para eso se limita a dos espacios que ha generado: un programa de radio (Mi otro yo por Del Plata) y a una película (Miedos de comunicación), especie de docuficción que comenzó a rodar hace tres meses y se basa en una cámara tomada por él que va registrando su vida pública para mostrar el “otro lado” de las noticias.

“Es sobre cómo veo los medios en general, cómo se mueven y se expresan, con datos delante y detrás de cámaras. Yo hace 15 años que a varios programas donde me invitan voy con mi camarita encendida”, detalla y deja la incógnita de ese material.

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