Por Selva Florencia Manzurmanzur.florencia@diariouno.net.ar
Soledad Pastorutti vuelve a Mendoza luego de ganar un Grammy Latino y justo antes de empezar a promocionar su nuevo álbum. Estará en el Festival del Chivo.
Entrevista con La Sole: folclore de raíz

Simpática como pocas figuras del ambiente musical, Soledad Pastorutti es de esas personas que hablan hasta por los codos y responden a cualquier pregunta.
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Luego de saltar a la fama cuando era apenas una adolescente y de convertirse en un fenómeno de la industria de la música argentina, hay que reconocerle a la cantautora de 34 años que la fama nunca se le subió a la cabeza.
En diálogo con Diario UNO, la santafesina adelantó que en el show que ofrecerá este viernes por la noche en la Fiesta Nacional del Chivo (Malargüe) le regalará al público una de las canciones de su nuevo disco, el cual se editará en marzo bajo el sello discográfico Sony.
Asimismo, la folclorista compartió cómo vivió la noche del 20 de noviembre pasado, cuando ganó el Grammy Latino al mejor trabajo de folclore junto con Niña Pastori y Lila Downs por el álbum Raíz.
–Empezaste la temporada de festivales que te lleva por todo el país. ¿Cómo es el show que estás presentando y con qué músicos viajás?–Tengo la suerte de tener la misma banda que me acompaña desde hace años y que son mi familia en las giras, pero ahora también se han sumado dos coristas: Pablo Cordero, quien fue coach en el programa La voz argentina. Es un artista a quien admiro mucho y que ha compuesto canciones maravillosas. Ha sido corista en algunos de mis discos y ahora quise que se sumara a los shows. Además,
también invité a Gustavo Corvalán, quien fue el ganador de La voz. Este año, elegimos darles mayor presencia a estos coristas en algunas canciones y así darles más fuerza a algunos temas que hace rato que venimos haciendo en vivo.–Debe ser un desafío tener que renovar la propuesta cada verano... –Trato de renovar aquello que siento que puedo tocar, hay otras canciones o secciones de los recitales que son inamovibles. Siento que es una responsabilidad para los artistas que giramos permanentemente por el país, ofrecerle al público algo distinto. Es la gente la que permite que nos podamos subir cada fin de semana al escenario a cantar y tratar de renovar la propuesta es una manera de hacerle saber que no la subestimamos. Por eso, trato de cantar algún tema inédito o de sorprenderla con un tema poco conocido. Ahora, por ejemplo, estamos haciendo algunas canciones del nuevo disco, para ir probándolas.
–Tenés dos hijas chiquitas, Regina y Antonia. ¿Muestran signos de que les guste la música o el canto?–Los chicos ahora vienen rapidísimos. La chiquitita, que todavía no cumple dos años, se habla todo. Es terrible y tiene una habilidad muy grande para reconocer canciones y hasta para darse cuenta de si la que canta soy yo. Eso me sorprende mucho. Las dos son muy musicales. Siempre prefirieron los videos de música a las películas o los dibujitos animados. Son reaparato las dos. Tienen muchísima energía y nos divierten mucho a mi marido y a mí. Le trajeron una alegría a la casa que no esperábamos.
–Venís de ganar tu primer Grammy Latino en una ceremonia muy emotiva que tuvo lugar en Las Vegas, ¿cómo viviste esa noche?–Todos los días previos a esa noche fueron fuertes. Me imaginaba que podían llegar a nominarnos en la terna de folclore, pero nunca me esperé competir en el rubro de disco del año. Estaba más nerviosa porque había algo que me decía que teníamos chances de ganar. Esta fue mi tercera nominación, pero soy una creyente de que la unión hace la fuerza y al estar nominada junto con Niña Pastori y Lila Downs, me sentía más segura. Ahora nos espera ver qué pasa en la otra entrega de los Grammy, que se hace en Los Ángeles, pero a esa ceremonia no voy a poder ir porque estaré en plena gira.
–¿Hubo algún momento de la ceremonia en que todo se volvió surrealista? Sobre todo, por las figuras y lo fastuoso del evento...–Lo más emocionante fue participar en el homenaje a (Joan Manuel) Serrat. Eso fue antes de los Grammy. Yo amo a Serrat: es mi ídolo de toda la vida. A veces no puedo creer hasta dónde me ha llevado la música. Me tocó abrir el show formando parte de una presentación que incluyó un recitado de Alejandro Sanz. Que me pidieran que cantara fue muy especial para mí porque cuando yo era chica escuchaba La saeta y aunque no entendiera la letra, me emocionaba hasta las lágrimas. De repente, me tocó cantársela a él, en vivo, en ese marco y fue muy especial. Pero más allá del premio o lo grandilocuente
del evento, lo que más me llamó la atención fue la camaradería entre los artistas. Es muy distendido el ambiente y muchos se acercaron a decirnos que les había gustado el disco. Eso me dio mucha satisfacción.–El álbum “Raíz”, con el que ganaron este Grammy, lo cranearon entre Afo Verde y vos, ¿has asimilado la importancia que ha tenido en tu carrera?–Creo que ha sido muy importante, sin dudas. Pero lo habíamos charlado hace tanto tiempo con Afo, que en un momento pensé que no se iba a dar. Es un orgullo muy grande el que siento de haberlo podido editar y, además, siempre es bueno que la música te permita probar cosas. Me siento en un momento de mi carrera en el que puedo experimentar y caminar por territorios que no conozco. Esto que vivo ahora se lo debo al público, que es el que me bancó durante tantos años y que me permite en cada show hacer algo nuevo o que me guste a mí. Es en esa libertad en la que surgen cosas nuevas y que me permiten crecer. Un ejemplo de ello es el disco nuevo que está por salir, que se va a editar a principios de marzo.
–¿Qué se puede adelantar de este nuevo trabajo de estudio?–El productor es Gian Marco, un peruano que tiene mucho talento, y también estuve trabajando con Matías Zapata. Ya grabé casi todo el material. Son 15 canciones y hay muchas sorpresas, pero no me dejan
adelantar nada más. En unos días sale el primer corte de difusión.–Abel Pintos y vos son los abanderados del folclore y quienes más se esfuerzan por sacarlo de los festivales, y llevarlo a la radio y el exterior. ¿Te sentís responsable de proyectar el género?–Lo vivo como una pasión personal. No mucha gente lo ve como algo bueno, sino que creen que cambiaste o que te volviste más comercial. Nosotros siempre buscamos abrir nuevos caminos: tratamos de ver cómo llegar a la radio, cómo llegar a los Grammy, como proyectar el género. A veces, sale bien y otras, no, pero siento que es importante estar en movimiento. Amo el folclore y amo las letras de nuestros cantautores. Si yo quisiera, podría subir al escenario y valerme de esos clásicos, pero siento la responsabilidad de que haya una renovación y que exista una continuidad en el género. Siento que es más valorable que yo haga mis propias canciones y cometa mis propios errores, a que me valga de las canciones más fuertes. Creo que eso es también lo que le pasa a Abel.
El festival
Viernes:
- Soledad
- Leandro Lobato
Mañana:
- Pimpinela
- Los Manseros Santiagueños
Dónde: Parque del Ayer (Malargüe)Entradas: viernes y sábado $100 y $50.