El director y dramaturgo porteño Omar Pacheco está en Mendoza para ofrecer desde hoy La cuna vacía, obra con actores mendocinos
El teatro como filosofía de vida
Por Enrique Pfaab
pfaab.enrique@diariouno.net.ar “El actor, en el teatro comercial de hoy, es sólo un peón que obedece”, afirma Omar Pacheco, ese hombre que consiguió un pasaporte falso en los ’70 y salió de apuro del país con su mujer y su hija. Así salvó su vida y ahora, sin esa urgencia y con la madurez que le dieron los años, es uno de los directores e investigadores más respetados de la Argentina.
“El actor tiene que saber elegir y rechazar”, dice, ya instalado en Mendoza, para presentar hoy, mañana y el sábado su obra La cuna vacía, como culminación de un trabajo de tres años con actores mendocinos que participaron en sus talleres.Pacheco dice que su trabajo de formación teatral va más allá de las tablas. “Es un concepto casi filosófico”, remarca. Y sostiene que en el teatro, como en la vida, uno asume el rol de un personaje impuesto. Que la sociedad le impone ser as de bastos, por más que uno sea un cuatro de copas y que, tarde o temprano, la frustración ganará la partida si no se resuelve antes esa encrucijada. Porque, si hubiera aceptado su esencia a su debido tiempo, al menos hubiera servido para el envido. “El hombre debe desatarse, ser dueño de su libertad real, ser un creador y no un simple reproductor de la realidad de otro”, considera Pacheco. “Las cosas no se pueden hacer a cualquier costo”, subraya.El director sostiene que “hoy, para un casting, se hace cualquier cosa” y asegura que Mendoza no es la excepción. “Hay oportunidad en lo clásico, en lo comercial, y allí se invierte mucho esfuerzo. Y allí se trabaja, pero no se produce nada. Hay muchos grupos y muchos francotiradores, apuntando a cualquier cosa”.Omar Pacheco es más que un director, que una obra, que un electo. Es una reconstrucción de teatro, apoyándose en otras bases y en otro concepto. “El hombre puede más de lo que cree de sí mismo, sólo falta potenciar su fe creadora, enfrentar el lugar que le determinó la sociedad y dejar de ser el personaje que le asignaron, para descubrir el mundo infinito que posee”, dice. Y agrega: “La comunicación que propongo es opuesta a la del teatro tradicional. Alterar las leyes que rigen lo establecido modifica el sistema de comunicación en su totalidad. Las ideas transitan por otros canales, transformando el rol histórico del espectador pasivo que contempla en un público activo que se modifica físicamente”.Las tres funciones de La cuna vacía es la culminación de un trabajo de tres años con artistas mendocinos y gracias al encuentro entre el Movimiento Cultural Nuevo Teatro, surgido por iniciativa de Pacheco, el Ministerio de Cultura de la Nación y La Otra Orilla, elenco encabezado por el dramaturgo porteño. Desde el año 2013 se realizaron seminarios a cargo de Pacheco en Mendoza, en conjunto con el Ministerio de Cultura de la Provincia, acercando una propuesta metodológica, técnica y estética que ya lleva 33 años.El trabajo, La cuna vacía, que es una obra que se estrenó el 24 de marzo del 2006 en conmemoración del 30º aniversario del golpe de Estado de 1976 y que hasta la actualidad se mantiene en la cartelera porteña, generó la posibilidad de articular con artistas mendocinos la formación de las distintas disciplinas, tanto el trabajo actoral, como en la realización de objetos, atuendos y estructuras escenográficas.La cuna vacía tendrá tres presentaciones: hoy, mañana y el sábado 6, a las 21, en la Sala Violeta del espacio cultural Le Parc. La entrada es gratuita y se retira a partir de las 16.El lunes pasado, Omar Pacheco brindó además un taller abierto en el Le Parc, orientado a estudiantes de teatro, danza teatro, docentes y comunidad artística en general, en donde compartió algunos detalles sobre su trabajo y su innovador proyecto teatral.Pacheco, en el tiempo En los ’70, Omar Pacheco se exilió a Estados Unidos. Trabajó en la Universidad de Yale, dio talleres y fundó el grupo Exilio Hoy, que aún se mantiene en actividad en Connecticut.A principios de 1980 se radicó en Brasil. Se estableció en San Pablo, donde organizó seminarios con integrantes del ex grupo Arena de Augusto Boal. Con ese elenco recorrió todo el Norte de Brasil, realizando distintas obras.En 1981 regresó a Buenos Aires y creó el Grupo Teatro Libre, en 1982.Ya por esos años buscaba “alternativas creadoras para un hombre que pudiera redimensionar y replantear su vida desde una zona opuesta al sistema”. Ese grupo se dedicó especialmente a trabajar, investigar y producir teatro callejero.Finalmente, después de muchos años de trabajo, se resuelve trasladar esa misma propuesta a un espacio cerrado.Sobre La cuna vacía La cuna vacía “habla de la ausencia, de la supresión como una de las formas más despiadadas del quiebre de un hogar o de una sociedad”, según reza la sinopsis de la obra. Su estética narrativa se presenta en tres planos: el de una pareja, que no cuenta con precisión temporal; el de las madres, que intenta universalizar el dolor y define a la mujer en su carácter más noble de búsqueda de la verdad, y el tercero que intenta ser la justa síntesis del poder en sus más sutiles expresiones.Ficha Autor y director: Omar PachecoOrigen: Buenos AiresFunciones: jueves, viernes y el sábado 6, a las 21Dónde: sala Violeta del espacio cultural Le Parc (Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén)Entrada gratis (se retira el día de cada función, desde las 16, en la boletería de la sala)Dirección general, puesta en escena y diseño de luces: Omar PachecoMúsica original: Rodolfo MederosParticipación especial: Liliana HerreroVoz en off: Liliana DaunesArreglos: Colacho BrizuelaMúsica incidental: Gerardo GardelínAsistencia de dirección y coordinación: Valentín MederosArtistas mendocinos Gabriela Fiochetta, Eric Moreno, Cristian Fernández, Germán Lucero, Juan Flores, María Isabel Herrera, Lourdes Aybar, Carla Cáceres, Ayelén Cobos, Tatiana Coronel, Gabriela Jara, Verónica Lentini, Melisa Martínez, Carina Díaz Micari, Lorena Pereyra y Laura Beningazza.Ana Clara García (sonidista), Bárbara Treves (iluminadora) y Claudio Fabián Di Lello (vestuarista).
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Intercambio escénico. La cuna vacía es fruto de un trabajo escénico de tres años entre Pacheco y artistas mendocinos, que culmina con tres funciones, desde hoy hasta el sábado, en el Le Parc.
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En pose. Pacheco junto a su asistente, Valentín Mederos, se prestan para la foto en la plaza Independencia.