La ración anual de escándalo en el Festival de Cannes la sirvió este jueves un viejo conocido en esas lides, el franco-argentino Gaspar Noé, que presentó una insulsa historia de amor en 3D sin mucho espacio para la imaginación ni las sutilezas.Anticipada como una película "melopornográfica" y proyectada fuera de competición, Love despertó sobre todo indiferencia entre los espectadores, aunque antes, para conseguir entrar en la sala, había habido hasta puñetazos por conseguir una butaca.
Anticipada como una película 'melopornográfica' se proyecta fuera de competición, 'Love', del franco-argentino Gaspar Noé
El rostro del porno disfrazado de historia de amor
