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La actriz es una de las grandes candidatas para los Oscar por su papel en la película Cake, que se filmó en tan solo 25 días.

El mejor papel de Jennifer Aniston

El lugar que últimamente le había quedado a Jennifer Aniston en la industria de Hollywood era bastante incómodo en muchos aspectos. Actriz de comedias ligeras a veces muy buenas y a veces muy malas, Aniston (Los Angeles, 1969) también solía frecuentar portadas de revistas de la prensa farandulera desde que hace más de 15 años Angelina Jolie le "robara" a Brad Pitt y se lo quedara para siempre, mientras ella no terminaba de encontrar el rumbo.

Pero ahora, a los 45 años, la Rachel de la recordada sitcom Friends, parece haber dado un vuelco en su carrera y su vida. A su compromiso con Justin Theroux (el actor de la interesante serie The Leftovers, que a Uruguay llega por HBO) le suma otro más importante: el cine. En el último Festival Internacional de Cine de Toronto sorprendió presentándose como protagonista de Cake, un film de corte independiente, filmado a bajo presupuesto, en 25 días y que la muestra sin maquillaje, salvo para dibujarle algunas cicatrices. Dirigida por Daniel Barnz, Cake cuenta también con las actuaciones de Anna Kendrick, Britt Robertson, Sam Worthington y William H. Macy, entre otros.

Las primeras reacciones que generó esta película han sido muy buenas. Y todas parecen coincidir en algo: que Aniston está muy bien en el papel de Claire, una mujer obsesiva que carga con un dolor crónico y coquetea con la idea del suicidio, mientras frecuenta grupos de apoyo y se involucra en relaciones complicadas. El rol ya le valió a Aniston nominaciones como Mejor actriz para los próximos Globo de Oro, premio del Sindicato de Actores (SAG) y Critic Choice Awards. Todos los caminos parecen llevarla a los Oscar.

Según la revista Mens Health, que lleva a cabo el gremio de cirujanos plásticos de los Estados Unidos, el cuerpo de Jennifer Aniston es el más deseado por las mujeres al momento de someterse a operaciones para alterar su silueta. Resulta paradójico que la actriz haya tenido que "afearse" para su papel en Cake y así ser tomada más en serio por los críticos y la prensa que rodea a la industria y sus estatuillas. Sin embargo, esto no es algo nuevo ni extraño. Podría decirse que Cake es a Aniston lo que Monster fue en su momento a Charlize Theron o lo que Cambio de vida fue a Halle Berry: una puerta de entrada directa al corazón de la Academia. Si para Theron y Berry dejar a un lado su figura habitual e inmaculada fue la forma de ganarse un Oscar, ¿por qué no para Aniston?

De hecho, esto fue lo que primó en los roles masculinos premiados en la última ceremonia de los Oscar: Matthew McConaughey y Jared Leto, Mejor actor y Mejor actor de reparto respectivamente, ambos por Dallas Buyers Club: El club de los desahuciados, coronaron sos notables actuaciones con una exigencia física que sedujo al jurado, bajando 30 y 20 kilos cada uno.

Expectativa.Dejar de lado el ideal de belleza para darle más realismo y crudeza a su personaje fue uno de los mayores retos de Cake, según reveló la actriz en una reciente entrevista con El País de Madrid. "Nunca me he visto peor. Puedes decirlo. Pero no podía ser de otro modo. Y es lo bueno de ser actor, que tenemos un arsenal de personajes en nuestro interior", aseguró. "Desde que leí el guión supe que haría lo que fuera por interpretar el papel de Claire, que sería capaz de ir y volver a la luna con tal de trabajar con Daniel (Barnz, el director) y que no le decepcionaría".

Y no lo hizo: en estos momentos, para bien o para mal, todo el mundo habla de Aniston, de lo rara que se ve sin maquillaje, de lo extremo de su personaje, de lo diferente que es con respecto a, pongamos, Julia, su papel en Quiero matar a mi jefe, cuya segunda entrega fue recientemente exhibida en Uruguay. Para bien o para mal, en el cine de hoy movimientos estéticos como éste llaman la atención del público incluso por sobre la película. Cabe preguntarse si uno de los tantísimos problemas de Hollywood hoy no es justamente ése.

Suele decirse que el Festival de Toronto, que no da premios, es uno de los mejores termómetros para predecir los Oscar ya que ahí empieza la campaña. Si esto es así, la temperatura de Cake viene siendo altísima, de fiebre, ideal: en Toronto la aplaudieron de pie y ovacionaron a Aniston. "El mero hecho de que se hable de esta pequeña gema de película es abrumador", dice Aniston. "Todavía me quedan muchas películas por ver, pero entre las que he visto está Into The Woods. El trabajo de Emily Blunt es extraordinario. Como lo es el de Meryl Streep, obviamente. Me encanta ver mujeres valientes haciendo trabajos maravillosos". Con respecto a las comparaciones de su papel en Cake con el de Berry en Cambio de vida, Aniston también tiene elogios. "No sé qué decir. Un honor, una alegría y un momento para la reflexión porque Cambio de vida es una película fantástica".

Junto a Reese Witherspoon y su papel en Wild, el de Aniston es el gran regreso del año y una de las favoritas de la temporada de premios que empieza el 11 de enero con los Globo de Oro y termina el 22 de febrero con los Oscar.

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