Por Rubén Valle-valle.ruben@diariouno.net.ar En tiempos en que la poesía argentina parece haber caído en las plácidas aguas del coloquialismo, donde prima el juego de palabras, la ironía y los guiños generacionales, se agradece que nos recuerde ese anacronismo conocido como lirismo.
El lirismo de El enemigo de los thirties
