En el día de ayer se conoció la triste noticia que Joaquín Lavado, conocido popularmente como Quino, había pasado a la eternidad. A sus 88 años, el padre de Mafalda murió tras varios problemas de salud. Su fallecimiento tuvo una enorme repercusión en todo el mundo siendo portada de diarios digitales en infinidad de países. Claro que muchos buscaban el testimonio de personas importantes en la vida de Quino como, por ejemplo, lo es Daniel Divinsky.
Daniel Divinsky, histórico editor y amigo de Quino: "Era un pacifista"

Daniel Divinsky fue el histórico editor de Mafalda.

Daniel Divinsky fue el histórico editor de Mafalda.
Mafalda, creación de Quino, fue traducida a 27 idiomas.
Daniel Divinsky es el histórico editor y amigo del gran Quino. Con su Ediciones De la Flor comenzaron a imprimir la tira de Mafalda en 1970 y nunca dejaron de hacerlo hasta el día de hoy, aunque Divinsky se fue de la empresa hace 5 años. Ahora, a sus 78 años, y con una enorme emoción y la voz quebrada, Divinsky habló con Diario UNO y recordó la vida de Quino, su amigo y compañero de innumerables viajes y vivencias.
¿Cómo definiría a Quino?
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Un humanista preocupado por el destino de la humanidad sin tener más herramientas para decirlo que la pluma y la palabra, no así la espada porque era un pacifista.
¿En algún momento imaginó que iba a lograr tanto con Mafalda?
Nunca imaginó que Mafalda logre todo porque cuando le decían "a Mafalda la conocen en todo el mundo", él respondía "en África no la conoce nadie, en Asia más que en China y Corea tampoco, así que no es en todo el mundo". Realmente él pensaba eso, no era falsa modestia, pero así lo sentía.
¿Cómo fue su último encuentro con Quino?
La familia de mi nieto es de Mendoza. Fui a visitarlo la última semana de enero y ahí quise reunirme con Quino. Un sobrino de mi nuera me llevó a un negocio a comprar sanguches de miga porque él los adoraba, entonces le dije de ir a su casa y aceptó que le llevara unos sanguchitos para comer. Estuvimos conversando, él hablaba poco. Seguía enterado de lo que pasaba en el mundo porque escuchaba toda la información. La última conversación fue hace un mes por teléfono y me dijo que había salido a dar una vuelta a la manzana con la chica que lo cuidaba, estaba bien.
En una charla con el público en Tucumán, usted habló en nombre de Quino porque él tenía problemas de la voz. Usted respondía y Quino afirmaba con la cabeza. Hoy, viendo la enorme repercusión que ha tenido su muerte ¿Qué cree que él pensaría?
Algo que se me acaba de ocurrir: "No era para tanto"
En muchas editoriales es normal que el editor quiera influir o decidir sobre el escritor. ¿Alguna vez intentó cambiar o sugerirle algo de esto con Quino?
En absoluto, era un andaluz cabrón y testarudo. Jamás se me hubiera intentado sugerirle. Los únicos en los que le decíamos algunas ideas o propuestas era en los títulos de los libros de otra cosa de Mafalda. Por ejemplo en su último libro de cocina él quería titularlo con "Crunch" que era un título horrible y además una marca de papas fritas y aceptó cambiarlo.
Si tuviera que hacer un paralelismo ¿con quién compararía a Quino?
Con Fontanarrosa en el sentido que ni Quino se creía Quino, ni Fontanarrosa se creía Fontanarrosa. En este país de creídos ese rasgo es muy definitorio.
¿Mafalda pensaba como Quino o Quino fue adaptándose al pensamiento de Mafalda?
Cada vez que le preguntaban sobre qué pensaría Mafalda, él decía que era lo que pensaba él. Mafalda era su pensamiento.
¿Era un filósofo?
Absolutamente. Tenía una concepción del mundo no expresada orgánicamente sino a través de estas pinceladas.
¿Cuál es su recuerdo más fuerte sobre Mafalda?
Una experiencia personal. Cuando nos metió preso la dictadura militar en 1977 por la prohibición de libros infantiles. Estuvimos una semana junto a mi esposa en una celda federal y cuando tenían que llevar a ese lugar a presos políticos en un estado que no querían que viéramos nos llevaron a la vieja cárcel de Caseros que era un desastre, una decadencia. A los que llegamos nos hicieron parar desnudos en una cola para una revisación médica para mostrar que no teníamos heridas, ni lastimaduras para que después no sean adjudicadas a ellos por maltrato. Estaba ahí en la oscuridad y se me acercó un guardia cárcel para decirme "después, cuando esto termine, no me haría una mafaldita para mi pibe".
La relación de Quino con Ediciones De la Flor fue única...
Lo raro es que un autor que empiece en una editorial independiente mediana o pequeña, inmediatamente son captados por alguna editorial internacional y tanto Quino como Fontanarrosa se negaron a ello y fueron fieles a Ediciones De la Flor.