Jennifer Aniston suele presentarse como una mujer muy dulce y amorosa, sin embargo, eso no quita que haya cosas que la enojen y mucho.
Cuando se enfurece Jennifer...

En una entrevista ella misma fue la que declaró que un director le hizo enfurecer: "Le arrojé una silla a un director. No fue uno de mis mejores momentos. Pero él estaba tratando horriblemente a un supervisor de guiones… Cuando el director entró, le arrojé una silla. Fallé, por supuesto. Pero le dije, ‘No podés tratar a las personas de esa manera.’ No lo puedo tolerar".
Está claro que la actriz siempre ha sido humilde y nunca se ha creído superior a los demás por tener la profesión que tiene. Ahora, con estas declaraciones, casi parece mucho mejor, ya que es capaz de defender a gente que no puede defenderse por sí mismos, o por lo menos, gente a la que nunca suelen tener en cuenta a los rodajes de cine.