Oscar Alejandro Trapéotrape@diariouno.net.ar
Charla con el Tano
Mundo Guanaco no sólo fue el primer disco de Almafuerte, en 1995, sino que marcó el inicio de una sociedad tan productiva como festejada en el plano del metal pesado nacional, integrada por el caudillometalero Ricardo Iorio y el virtuoso guitarrista Claudio Marciello. Este último con el paso del tiempo y las ediciones discográficas de la banda, fue tomando protagonismo a tal punto que terminó poniéndose el
Recomendadas
De esa manera, la mano del Tano se evidencia en el flamante disco Trillando la fina. Con este disco llega el sábado Almafuerte a Mendoza, para contentar a los metaleros de la región con lo mejor del heavy nacional, nada menos que en el escenario del auditorio Ángel Bustelo.
Antes de que esto suceda, Escenario & tendencias dialogó con Marciello sobre el trabajo previo a esta placa que sólo se obtiene adquiriendo la entrada a los recitales de Almafuerte.
“Se consiguió lo que estábamos buscando. También se dio que nos tomamos nuestro tiempo para hacer este disco, porque pasaron cinco años entre la salida del disco anterior, Toro y Pampa, y este”, cuenta con su áspera voz el Tano Marciello. “A este nuevo trabajo lo comenzamos a realizar por parte. Todos saben que Ricardo (por Iorio) vive bastante lejos de la ciudad. Entonces yo le voy pasando las melodías en un CD y él les va poniendo las letras, y después vamos arreglando y depurando todo cuando nos juntamos.
Primero le pasé cuatro temas, después dos más y así le fuimos dando forma a Trillando la fina”, describe el guitarrista acerca de cómo funciona el original mecanismo de composición interno que mantiene el grupo. El músico, uno de los más queridos en el ambiente metalero nacional, reconoce que este sistema de creación que tiene el grupo es arriesgado pero que a ellos les sigue dando satisfacciones.
“Las cosas en el grupo se dan de manera muy espontánea. Recuerdo que cuando comenzamos con los temas de Mundo Guanaco, estaba Iorio con la letra de Zamba de resurrección escrita y cuando le mostré los primeros acordes de algo que yo venía componiendo hace un tiempo atrás, él me dijo: ‘Esa es la música, ya está lista la canción’. De esa manera, salieron un montón de canciones y por suerte todos tenemos entre nosotros una comunicación especial”, agrega Marciello.
Entre tantos elogios que recibe de manera constante, el Tano saca a relucir su humilde personalidad, esa que lo diferencia del resto. “¡Ojo! En Mendoza y toda la zona hay unos guitarristas muy buenos. Tienen una manera única de interpretar y de lograr sonidos característicos de la región. Quiero hacer un disco con unas guitarras cuyanas. Esa cuecas y tonadas siempre me están dando vuelta en la cabeza, siempre estoy dando vueltas por sus lugares, pero en silencio”, adelanta Marciello.
La pasión del Tano por la música lo hace confesar: “Siento que he llegado a la tierra para invertir mi vida en la música. Es lo que sé hacer y cada vez quiero invertir más. Hay gente que en otras profesiones invierte dinero o tiempo, yo directamente invierto la vida”.
Entrada+disco
La entrada para recital de Almafuerte del sábado a las 21, en el Bustelo, tienen un valor de $130 y estos tickets incluyen la placa Trillando la fina.