A sus 39 años, Kate Moss no tiene nada que envidiarle a ninguna 'top' de las que se asoman apenas a la veintena. La supermodelo británica demuestra que sigue tan vigente como siempre: esta vez, parando el tráfico (literalmente) en una esquina del Soho neoyorquino, en pleno centro de la Gran Manzana.
Causa problemas
