El actor y director Ben Affleck se pone a las órdenes de David Fincher en Perdida, un thriller que llegó esta semana a los cines locales y que, además de sus giros de guión, esconde una reflexión sobre el caos de identidad de la sociedad contemporánea.
El actor y director oriundo de Boston reflexiona sobre la identidad, la fama, su carrera y su más reciente película, Perdida.
Ben Affleck se encuentra

“La identidad es algo cada vez más escurridizo”, dice el actor estadounidense, que interpreta en este filme a Nick Dunne, un hombre cualquiera, más tendente a lo miserable que a lo brillante, que se siente incapaz de explicar a la opinión pública cuál ha podido ser la causa de la desaparición de su mujer.
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Ese desconcierto que provoca el desconocimiento que tiene sobre la vida de su esposa (Rosamund Pike) hace que todas las sospechas recaigan inmediatamente sobre él.
“Los medios siempre quieren que interpretes un papel, particularmente cuando te lo asignan ellos mismos: si no eres el marido de luto cuando tu mujer desaparece se decepcionan y piensan que hay algoraro, que no puede ser verdad. Que no eras un buen marido, el asesino. Te dan otro papel”, explica Affleck.
Efectivamente, Fincher, apoyado en la novela superventas de Gillian Flynn, vuelve a hacer antropología a ritmo de thriller, a explorar cómo hoy en día es más creíble una persona con varias identidades que unhombre que parece no ajustarse a ninguna.
“Hoy nos sentimos más cómodos con la múltiple identidad, porque somos libres de construirla en nuestros perfiles de Facebook, Instagram. La identidad se convierte en algo más escurridizo y la gente,apoyada en el anonimato de internet, se ha acostumbrado a transitar varias identidades”, asegura quien tendrá como próxima identidad nada menos que a Batman.
De momento, Perdida produce una mezcla explosiva entre la tendencia de los medios a etiquetar a los personajes públicos y la tendencia del hombre del siglo XXI a dominar la narrativa de su propia vida.
Y eso, aplicado al amor, tiene un historial más añejo. “Sacamos diferentes caras para atraer a los demás. Puede ser falsa, o puede ser sólo media cara. Luego tienes que mantenerla y una vez que ya te quitas la máscara tienes que decidir: ¿nos amamos o nos matamos?”, asegura el ganador de dos Oscar, uno como guionista por En busca del destino y otro como productor por Argo.
“Tengo dos Oscar, David Fincher. Cuando los consigas quedamos”, bromea sobre un director eternamente nominado que, en realidad, es mucho más reputado que él (gracias a clásicos contemporáneos como Pecados capitales y La red social) y en el que confió plenamente en el rodaje.
“Sabía que el material que grabara acabaría en la película de la mejor manera posible. Respeté sus decisiones en todo momento y aunque quizá no lo parezca, es un tipo muy divertido”, asegura sobre un magnífico creador de atmósferas.
Así, del ambiente gris teñido de humor que Fincher siembra en el filme emerge un tupido tapiz de miserias, proyecciones, frustraciones y patologías. “Es la típica historia de amor de David Fincher”, ironiza Affleck.
“Todo sobre muerte, sexo, traición, odio y misantropía”, añade el actor, que en 2016 llegará a los cines como el superhéroe Batman.
Haciendo malabares con todos esos conceptos graves, el gran reto de la dupla conformada por Affleck y Fincher era, precisamente, dar una inquietante ligereza al conflicto del protagonista, a ese hombreque no toma decisiones y que actúa de manera prácticamente aleatoria, según la vida va pasando.
“Me gustó este personaje porque tenía que ser real, no tenía que generar empatía, sólo ser natural. Nunca podía ser demasiado bueno ni demasiado malo, sino ajustarme a ese balance, mantenerme en elequilibro sobre las cuerdas”, asegura el protagonista de Armagedon.
Y Perdida juega con esa tensión del despiste, con alguien que nunca se sabe muy bien por dónde va a salir. Es, al fin, un pulso a los peligros de una sociedad sumamente manipulable y aburrida que se inquieta ante lo imprevisible.
Affleck hace un paralelismo con esto y su propia vida, en la que fue alzado como joven talentoso cuando estrenó En busca del destino, devorado por la prensa de chimentos como pareja mediática de Jennifer López, puesto en duda por sus problemas con el alcohol y denostado como actor hasta, finalmente, convertirse en director de prestigio y convertir su Argo en la mejor película de 2012.
“Así es el mundo de las celebridades de hoy en día. Siempre esperan que digas lo que tienes que decir. O en el del deporte. Los deportistas no dicen nada que no sea ‘gracias a Dios que hemos ganado’ o ‘hemos hecho lo que hemos podido’. Siempre lo mismo, siempre igual”, se queja.
En 2016 será Batman, la película también incluirá a Superman
El 25 de marzo de 2016 los fanáticos de Batman asistirán en hordas a los cines de todo el mundo, ya que ese día será el anticipado estreno de Batman vs Superman: Dawn of Justice.
La cinta estará situada en el universo de la última cinta del Hombre de Hierro, que dirigió Zack Snyder.
Ese director está nuevamente está al mando de las riendas en este proyecto basado en los héroes de DC Comics.
El título de la cinta es tentativo, pero los protagonistas serán Henry Cavill y Ben Affleck.
Sobre el rol que tendrá Affleck como el millonario Bruce Wayne se sabe que será de tipo melancólico.
Este es el primer intento de hacer algo similar a lo que Marvel hizo con las películas del Hombre de Hierro, Capitán América y Thor.
La cinta está en etapa de rodaje y en setiembre se filmaron escenas en Casablanca, Marruecos.
Fuente: Efe.