ver más
La actriz, directora y dramaturga fue galardonada con el premio Escenario de Oro 2010 y en diálogo con Diario UNO contó cómo llegó a la actuación. Recordó la dura década del `70, cuando fue perseguida por la dictadura y decidió mudarse a

Ana María Giunta: "Siempre digo lo que pienso y no me callo porque me conviene"

La actriz, dramaturga y directora Ana María Guinta fue galardonada con el premio Escenario de Oro2010 y en una charla relajada con

Diario UNO contó cómo es que su incursión en el mundo de la actuación fue una meracasualidad y confesó que sólo está tranquila cuando logra justicia para quienes más la necesitan.
La primera vez que Guinta pisó un escenario lo hizo en el teatro Independencia en la obra La casa de Bernarda Alba para reemplazar a una actriz que no había podido asistir a laobra y desde entonces se dedicó al cine, la televisión, la radio y el teatro. Aunque nunca dejandode lado su gran pasión: el trabajo social. Desde hace 15 años Guinta conduce una escuela en Buenos Aires llamada Todos en yunta, dondese enseña artes a chicos discapacitados y marginados. Su vínculo con Mendoza es muy fuerte ya que pasó gran parte de su infancia y juventud en laprovincia hasta que en 1974 tuvo que mudarse a Buenos Aires porque su incansable reclamo porjusticia no sentó bien al gobierno militar. - Tu ingreso al mundo de la actuación fue bastante fortuito, ¿cuándo descubriste quequerías dedicarte a esto? - Es verdad que fue casual, pero también influyó que yo viví toda la experiencia de mispadres de cuando los iba a ver actuar, porque mi papá era un actor de raza, además mi abuelamaterna también fue actriz de radioteatro. Creo que lo llevaba en la sangre porque con el tiempo medi cuenta, por ejemplo, que cuando era chica no me gustaban las muñecas, pero si interpretabapapeles con ellas. Hacía del cura que casaba a las muñecas, de payaso o de mucama, se que siemprequise hacerlo. - ¿Alguna vez pensaste en dedicarte a otra cosa? - Sí, cuando era chica siempre decía que iba ser periodista y que me quería ir a trabajar alAmazonas. - ¿Cómo fue que decidió irse de Mendoza en la época de la dictadura? - Me tuve que ir porque me estaban persiguiendo porque yo no me quería ir, pero me tirarontiros, me amenazaban por teléfono, de todo. El día que me fueron a buscar a mi casa, lo fueron abuscar a un amigo mío que se llamaba Rubén Bravo, quien hasta hoy está desaparecido, pero a mí nome encontraron porque yo estaba grabando en Radio Nihuil la voz femenina de la Fiesta de la Vendimia. - ¿Y por qué la perseguían? - Lo que pasa es que yo no les caía bien porque fui la primera secretaria gremial de actoresdel país, en Buenos Aires aprendí lo que era el gremialismo de actores y me recorrí todo el paísjunto a Luis Brandoni haciendo campaña. Mendoza fue la primera regional de actores del interior yeso a los militares no les gustó, como tampoco les cayó bien que yo denunciara que a los actores dela Vendimia no les pagaban. - Has luchado contra la discriminación, hecho campañas de difusión del HIV  ydenunciado casos de pedofilia ¿alguna vez encontrás paz en medio de tantas peleas sociales queemprendés? - Sí, encuentro paz cuando cumplo algunas de esas pequeñas misiones a las que me encomiendo.Cuando llego a la noche y me doy cuenta de que fui igual a la villa a la que quería ir o de quelogré que metieran preso a quienes se lo merecían. En ese momento siento paz. A mí me amenazansiempre por estas cosas, sobre todo al celular me mandan mensajes para generarme miedo, y no es queno sienta miedo sino que pienso seguir luchando igual. Esa es mi paz: decir lo que pienso y nocallármelo porque me conviene.

MÁS LEÍDAS