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La cantante y actriz llega para presentar dos funciones en Mendoza de este unipersonal que ha sido éxito de crítica y público.

Alejandra Perlusky: pensar la vida Desde el sillón

Por Fernando G. Toledotoledo.fernando@diariouno.net.ar

Algunos cantan en la ducha imaginándose que están en un auditorio repleto a punto de aplaudirlos. Jamás llegarán a cumplir el sueño, pero no dejan de imaginarlo. A Alejandra Perlusky le pasó al revés: jamás se imaginó como cantante y ahora lo es. Fue bailarina, luego actriz y una vez Pepe Cibrián le pidió que cantara. Desde ese momento se convirtió también en cantante, y con esa doble faceta protagonizó diversos musicales en la Argentina.

Con uno de esos musicales, titulado Desde el sillón, la intérprete llega este martes a Mendoza para presentarse en dos funciones: por la noche, en el Le Parc; este miércoles, en el teatro Imperial de Maipú.

–Contame de esta obra, Desde el sillón, que habla de un tema ineludible: la muerte. ¿Desde qué enfoque lo abordás?–Es un unipersonal, soy la única actriz en el escenario, pero me acompaña una banda de cuatro músicos que toca en vivo. La historia que contamos es simple, pero muy profunda. Se trata de una chica de

unos 30 o 40 años que está en el living de su casa. A partir de la muerte de su vecina cae en la cuenta de lo efímero de la vida, del poco tiempo que uno tiene para hacer lo que desea. Esa clase de cosas que sentimos todos. A partir de esa noche de insomnio se replantea todo: si ama lo que está haciendo, si tiene la vida que quería... Y se da cuenta de que no está conectada con su deseo más profundo.

–Como decías, las cosas que nos preocupan a todos alguna vez...–Claro. Por eso la obra funciona muy bien, porque la gente se identifica con la temática, que es muy universal. Creo que a partir de los 30 años las personas empiezan a hacerse balances en la vida y estos temas surgen naturalmente.

–Pero temas así podrían tratarse desde un punto de vista más oscuro. En Desde el sillón se enfocan con la luminosidad de las canciones...–Me parece que eso es propio de la mirada del autor, Emmanuel De Martino, y del arreglador, Martin Mazzón: es una mirada luminosa. La muerte es el punto de partida para las reflexiones, pero el tratamiento

no es lúgubre. La protagonista, Ana, empieza a descubrirse y reírse de ella misma. Así se libera. Descubre a una Ana mucho más divertida, más auténtica, a través de la música también, que es como un juego.

–¿Y qué repertorio eligieron para interactuar con los textos?–Son covers de canciones de Coldplay, de Depeche Mode, de los Beatles, de Queen, de Amy Winehouse y de Norah Jones. Son canciones muy populares, y en algunas de ellas cantamos partes en castellano, sobre todos los estribillos, para que se entienda lo que se está diciendo.

–Llegaste a los musicales por caminos azarosos. ¿Podés recordarnos cómo fue?–Fui bailarina desde muy chica, pero abandoné a los 15 la danza clásica. Después empecé a estudiar teatro y recién después a cantar. Pero mi fuerte es la actuación y el canto, desde los 19. Al canto llegué de casualidad. En un casting con Pepe Cibrián pasó algo muy loco. Él, después de unos ensayos, me propuso que empezara a cantar. Yo no lo había hecho nunca, pero él puso música y me pasó como al personaje de Ana: algo en mí se soltó y empecé a cantar. Eso estaba oculto en mí. Había estudiado actuación y no había pensado jamás en ser cantante. Pero estoy feliz de haber descubierto la música, porque es un universo enorme.

–¿Y te seduce la posibilidad de dedicarte exclusivamente a la música? ¿Te imaginás simplemente como cantante?–A esta altura, me cuesta separar el canto de la actuación. Ser sólo cantante es difícil, ya tengo incorporada a la actriz, todo lo que haga con música va a tener incorporada la actuación.

–Has tenido oportunidad de vivir en España y ahora estás de gira por todo el país. ¿Qué nivel creés tiene hoy el musical en la Argentina?–Tuve una gran experiencia cuando vino gente de Broadway a dirigir la versión argentina de Chicago. Ellos se sorprendieron de nuestro nivel. Creo que nos destacamos por nuestra pasión. Me siento muy orgullosa de ver nuestra realidad. En Broadway hay toda una industria que aquí no existe y me parece que eso hace que los directores pongan su sello argentino y busquen la manera de darle identidad.

Cuándo y dónde: martes  las 20 en el Espacio Le Parc (Mitre y Godoy Cruz,Guaymallén)

Entradas: gratis

Miércoles a las 21:30 en el Cine Teatro Imperial (Perón y Pescara, Maipú)

Entradas $20 y $10

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