Si hay algo que caracteriza la forma de trabajar de Sofía Pescarmona, es que no le tiene miedo a emprender en medio de las crisis del país.
Sofía Pescarmona, la empresaria del vino y el turismo que emprendió en medio de las crisis del país
La dueña de Planta Uno y bodega Lagarde, con su premiado restaurante Zonda, aseguró que no tuvo miedo de jugarse por sus sueños tanto en el 2001 como en la actual y compleja etapa de país
Así sucedió con las dos empresas de las que es, alma máter: el mercado y cowork Planta Uno y la bodega Lagarde, con sus dos restaurantes, Fogón y Zonda, que gerencia junto a su hermana Lucila.
Zonda es conocido internacionalmente por haber obtenido dos estrellas Michelin, una por la calidad de su menú y atención y la otra, la estrella verde, por la sustentabilidad.
Ambos proyectos nacieron en momentos complicadísimos de Argentina: la administración de Lagarde en pleno caos del 2001, y el comienzo de Planta Uno en medio de la pandemia y la crisis del tipo de cambio y la inflación de los últimos años.
Sin embargo, para Sofía Pescarmona estos no son límites que la paralicen. Bisnieta de Enrique Epaminondas Pescarmona, el metalúrgico que llegó “de paso” desde Italia en los primeros años del siglo XX, pero se enamoró de Mendoza y se quedó a levantar lo que hoy es la empresa IMPSA, ella no le tiene miedo a los retos comerciales, pero su fuerte no es la industria pesada, sino el turismo.
Diario UNO dialogó con la empresaria, quien contó las ganas y las expectativas con las que lleva adelante estos dos proyectos.
De fábrica abandonada a centro gastronómico moderno
“Planta Uno era la fábrica de mi abuelo, después lo fue de mi padre, es decir, de la familia Pescarmona”, cuenta Sofía, sentada en una cómoda butaca de una de las salas del coworking que inauguró en diciembre. El lugar es amplísimo, con entradas de luz natural, colores suaves y toda la confortabilidad necesaria para trabajar.
Enrique Epaminondas Pescarmona era técnico metalúrgico. Según relatan el portal web de industrias Pescarmona, fundó en 1907 sus Talleres Metalúrgicos en la provincia, para la fabricación de piezas de repuestos de material de fundición de hierro, equipos para la industria vitivinícola y compuertas para los canales de irrigación.
“Después mi abuelo siguió con la fábrica y construyó este galpón en la década del 40’. Luego le anexó una gran planta en los 60’, donde ya se comenzó a fabricar turbinas y todo tipo de maquinaria pesada, con mayor tecnología”
Sofía relató que, cuando la ciudad comenzó a crecer, ya era incómodo tener talleres metalúrgicos y mover tanta maquinaria pesada en el centro de Godoy Cruz.
“Entonces se armó todo lo que es el Carril Rodríguez Peña e IMPSA se muda directamente allá en los 70’. Quedando todos esos galpones desocupados”
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Desde ese momento, los talleres de la calle Ceretti estuvieron subutilizados. Solo volvieron a ocuparse cuando IMPSA fabricó máquinas eólicas, porque allí se realizaban las aspas de los molinos. “De todas maneras, también era complicado sacar las aspas de este lugar”.
Luego la planta de la calle Ceretti sirvió únicamente como depósito, aunque la familia siempre tuvo intenciones de reflotarlo.
Sin embargo, el lugar adquirió una gran potencialidad para realizar construcciones modernas. De hecho, todo el diseño del mercado y el cowork, guardan el espíritu de fábrica, con una estructura de hierro que alberga oficinas, grandes ventanales y un techo que mantuvo el estilo fabril.
“Llamamos un concurso de arquitectos en 2017 y empezamos a pensar qué podíamos hacer con este predio, surgió la idea de hacer un mercado gastronómico, También de hacer viviendas, tipo loft”
Mercado y cowork son las dos primeras etapas del proyecto. El mercado abrió en junio y el cowork en diciembre del 2023.
Su incursión en el mundo del vino
Sofía Pescarmona se mueve como pez en el agua en el mundo de los negocios. Justamente es Relacionista internacional, se especializó en negocios, y tiene un master en administración de empresas.
Si bien no se ocupó de la industria pesada, su interés por los negocios familiares se concentró en la parte enológica y luego se expandió al turismo.
Los primeros pasos de Sofía Pescarmona en el mundo del vino fueron en medio de otra de las crisis memorables que vivió el país en las últimas décadas: la del 2001.
Lo que hizo fue pedir la oportunidad, a ver si la dejaban dirigir ese proyecto Lagarde, que también era de su familia.
“Yo ya había trabajado diez años en telecomunicaciones, había pasado por finanzas, marketing, por Recursos Humanos, sabía de gestión”.
Sofía cuenta que toda esa etapa fue de “un aprendizaje forzoso”.
“El 2001 fue una crisis muy grande para todos. Hubo que meterse a manejar todo lo que implicaba la bodega”
Sin embargo, el trabajo estuvo tan bien hecho, que la bodega fue el puntapié inicial de un proyecto en expansión
La transformación de Mendoza en un polo de enoturismo
En el 2007, justo 100 años después de que su bisabuelo Enrique fundara los primeros talleres metalúrgicos, el negocio que manejaba Sofía Pescarmona comenzó a expandirse.
“Empezó a llegar a Mendoza una gran cantidad de gente del exterior relacionada con el vino, muchos de ellos eran nuestros importadores y nosotros los teníamos que recibir y una manera muy linda de recibirlos era con un asado, mostrándoles la gastronomía local”.
Lo primero que se hizo en Lagarde en materia gastronómica fueron estos asados de recepción para los importadores.
“Venían tantos clientes y les gustaba tanto venir a Mendoza, que lo que hicimos fue profesionalizar estos agasajos”.
Decidieron entonces instalar un pequeño restó, en la zona vieja de la bodega.
“Después nos dimos cuenta que estaba quedando chico, porque se llenaba todo el tiempo, decidimos abrir un espacio más grande, no dábamos abasto. Así construimos Fogón”.
El anexar un restaurante a la bodega Lagarde se pensó, en principio, como un producto complementario al vino, que era la insignia familiar.
Pero poco a poco, la visión de negocios de Sofía Pescarmona comenzó a indicarle que Mendoza tenía la oportunidad de transformarse en un polo enograstronómico, como lo era (y lo es) Lima.
“Yo ahí empecé a soñar con qué pasaría si nos convertimos en Lima, si la gente se toma un avión porque quiere venir a comer y a disfrutar de la gastronomía y el vino”.
Según manifestó, soñar es parte de su tarea como emprendedora.
Sin embargo, estos sueños tienen la particularidad de poder concretarse en los momentos que no parecen los indicados, pero que finalmente funcionan. El turismo, y en particular el enoturismo comenzó a abrir muchas puertas a nivel local. Si bien, según señaló, queda mucho por crecer en esta área, el hecho de ya tener prestigio internacional en materia de bodegas y gastronomía, es verdaderamente un puente hacia el futuro.
Un reto para Mendoza: mejorar servicios
No lo dice solo la empresaria de Planta Uno y Lagarde. Lo dice cada uno de los grandes empresarios relacionados al vino, el turismo y su industria: Mendoza necesita infraestructura y servicios no de una de las grandes capitales del mundo, pero sí de una de las grandes capitales del vino.
Esto implica, un mejor aeropuerto, más grande, cómodo y con mayor cantidad de vuelos directos a diferentes destinos, mejores rutas, servicios accesibles como baños, terminales, estacionamientos, lugares donde hace un descanso en el camino, cargar el celular, hacer alguna compra. No es muchísimo pero en un punto, es lo que marca la diferencia.
La empresaria reconoce que para el sector público no ha sido fácil, porque las sucesivas crisis no acompañan este crecimiento. Para todo esto, hacen falta condiciones macroeconómicas estables, que sean un colchón para que los bancos vuelvan a prestar dinero, y las personas que puedan, quieran invertir.
Además, apuntó a que alrededor del turismo, se generan muchos negocios paralelos como transporte, movimiento comercial, mucho trabajo en diferentes áreas.
“El derrame económico es muy rápido”, manifestó Sofía Pescarmona.
Proyectos a futuro
En cuanto a esta consigna de su vida de “soñar el futuro”, tiene en vistas algunos proyectos, como el de consolidar la etapa de viviendas de Planta Uno” . pero hay otras iniciativas más en el tintero.
El leiv motiv de todos sus emprendimientos es no estancarse e innovar.
“Siempre pensamos en productos nuevos, En Lagarde somos empresa B de triple impacto, entonces siempre estamos pensando y viendo generar un espacio positivo de integración con la comunidad”.
Una de las cuestiones que la desvelan es generar oportunidades para los jóvenes, para que no se tengan que ir del país. Que tengan posibilidades de formación, de crecimiento.
“Me importa mucho Brindar oportunidades a los chicos para que puedan desarrollarse, para que puedan ser económicamente independientes”.
En esto las inspira su familia; Sofía está casada con el fotógrafo Lucio Boschi y tiene dos hijos adolescentes; Basilio de 17 años y Sabina de 15. Esta es la actividad central de su vida, a la que todas las demás se le anexan.
Cómo enfrentó los problemas macroeconómicos
La empresaria reconoció que los últimos años no han sido fáciles a nivel macroeconómico.
Y sus emprendimientos así lo demuestran. En pandemia se concretó el proyecto de Planta Uno. Destacó que en ese momento hubo una buena oportunidad porque los costos de construcción eran buenos.
“Pero si hemos notado una baja, este enero, febrero y marzo no fueron como el enero, febrero y marzo del 2023”
Sin embargo, exhortó a sus colegas a intensificar los esfuerzos para que los precios de los productos que ofrecen no se vuelvan inaccesibles.
"Los dueños de bodegas, restaurantes y los emprendimientos relacionados con el turismo y sobre todo con el enoturismo, tenemos que ocuparnos de que nuestros precios no estén tan altos para asegurarnos que una gran cantidad de gente quiera continuar visitando Mendoza, nos siga eligiendo".
De todas maneras, los productos que se ofrecen en las bodegas son de muy alta calidad y por este motivo los precios tampoco pueden ser bajos, sino que tienen que ser acordes a un nivel internacional.
“Comer en Zonda es muy lindo y es un precio competitivo. Al consumidor q viene de afuera y come en Zonda, en comparación con lo que podría comer en Francia o Estados Unidos, el precio le parece competitivo. El producto que estamos brindando es muy bueno”
Además, destacó que los precios que manejan les permiten ofrecer el mejor producto, la mejor carne, el mejor chivo, el mejor queso, y pagarles a los productores locales, para así generar un mercado interno interesante.
Sin embargo, no dejó de lado el hecho de realizar promociones para argentinos, como lo hicieron durante el verano 2024 en Fogón.
En Planta Uno también han abierto un espacio de cocina itinerante, que consiste en que los chefs de distintas bodegas realicen un menú a bajo costo, para que la gente que no puede pagar la experiencia gastronómica y enológica de una bodega de alta gama, tenga acceso a una cocina de excelencia. Destacó que han tenido un menú por 16.000 pesos y que en van a ofrecer propuestas similares para un público más local.













