Salud y tecnología

Creó una IA que ahorra tiempo en la medicina: "A los 14 vendía sahumerios para aprender informática"

Con 37 años, Yamil Juri convirtió su fallido paso por Medicina en una startup que ahorra hasta 19 horas semanales de tarea administrativa a más de 4.000 médicos

Aunque el debate sobre la inteligencia artificial en la medicina suele girar en torno a diagnósticos futuristas y algoritmos complejos, en la práctica el problema de fondo es más terrenal y urgente: los profesionales tienen cada vez menos tiempo para mirar a los ojos a sus pacientes y cada vez más horas atrapadas entre planillas, formularios y sistemas fragmentados.

El fenómeno del "burnout" o síndrome de desgaste profesional dejó de ser una abstracción teórica para convertirse en un problema estructural de calidad del sistema de salud actual.

Según datos de la Canadian Medical Association (CMA) y la Canadian Federation of Independent Business (CFIB) de principios de año, los médicos a nivel global dedican casi 20 millones de horas al año a tareas administrativas, un millón más que dos años atrás.

El

El "burnout" o síndrome de desgaste profesional se produce debido a la carga administrativa de los médicos.

El 90% de los profesionales vincula ese tramiterío -en su mayoría resuelto fuera de su horario clínico y sin remuneración- directamente con su propio agotamiento. Cargas como los trámites de seguros (78%), los pedidos de derivación y estudios (78%) o la documentación electrónica (75%) consumen turnos enteros.

El impacto de aliviar esa mochila burocrática parece inmediato: casi la mitad de los médicos encuestados en Canadá (44%) aseguró que, de reducirse la carga administrativa, dedicaría más tiempo a sus pacientes actuales, mientras que un 43% aceptaría sumar nuevos turnos.

La inteligencia artificial como salvavidas en la medicina

En paralelo, un estudio de Stanford Medicine publicado en "Mayo Clinic Proceedings" en abril de 2025 recordó que la evidencia científica vincula el desgaste profesional con un incremento en los errores médicos y una menor satisfacción del usuario.

En nuestro país el escenario de saturación de nuestros médicos no se queda atrás. Una encuesta respaldada por 23 sociedades médicas y presentada en el 51° Congreso Argentino de Cardiología por el Foro de Sociedades Médicas Argentinas en octubre de 2025 (con cerca de 3.000 profesionales consultados) reveló que el 64,5% de los médicos del país padece o está en riesgo de sufrir "burnout".

Las cifras igualan las alertas más críticas de Europa y Estados Unidos, registrando su mayor impacto entre los residentes y los médicos menores de 50 años.

Michelle Benenzon, el mendocino Yamil Juri, Lucas Tortonese, Eduardo Peña y Lautaro Andreani desarrollaron una plataforma con inteligencia artificial aplicada a tareas administrativas de la medicina.

Michelle Benenzon, el mendocino Yamil Juri, Lucas Tortonese, Eduardo Peña y Lautaro Andreani desarrollaron una plataforma con inteligencia artificial aplicada a tareas administrativas de la medicina.

Todo esto transcurre bajo la sombra de un déficit de personal que amenaza con agravarse: la Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que, sin intervenciones de fondo, América Latina y el Caribe enfrentarán una falta de entre 600.000 y 2 millones de trabajadores de la salud para el año 2030.

En Argentina, la OPS advirtió en abril pasado sobre la marcada concentración de médicos en Buenos Aires, las crecientes vacantes en residencias y el flagelo del pluriempleo, desequilibrios que golpean al interior del país como Mendoza.

El mendocino que busca aliviar con IA la carga de los médicos

En este contexto, la inteligencia artificial se ofrece como un refugio operativo indispensable: en Estados Unidos, la American Medical Association reportó que el uso de herramientas de IA en el cuerpo médico saltó del 38% en 2023 al 81% en la actualidad.

Y en el negocio incursionan magnates de la tecnología como Martín Varsavsky con su compañía de inteligencia artificial clínica Certuma.

Pero en medio de este escenario de transformación global aparece la historia personal de un emprendedor mendocino que conecta el aprendizaje autodidacta de los años '90 con las herramientas de software de vanguardia.

Yamil empezó a trabajar en el mundo de la tecnología a los 20 años. Antes estudió Medicina pero abandonó pronto la carrera.

Yamil empezó a trabajar en el mundo de la tecnología a los 20 años. Antes estudió Medicina pero abandonó pronto la carrera.

Yamil Juri tiene 37 años, vive el presente familiar con una hija de 6 años y la espera de su segundo hijo para octubre, y es uno de los fundadores de Menta, la plataforma de inteligencia artificial que busca devolverle el tiempo a los médicos.

"De chico siempre quise ayudar a las personas desde el lado de la salud. Me apasionaba la medicina, nunca dejé de investigar sobre los procesos científicos, pero cuando entré a estudiar la carrera, a los 6 meses abandoné. Me di cuenta de que lo mío iba por la tecnología y que no iban a matchear en ese momento", recuerda Yamil sobre aquella primera vocación frustrada.

Vendía sahumerios para aprender sobre tecnología

Su curiosidad en el desarrollo informático comenzó antes que en las aulas universitarias. Mientras la mayoría de los niños jugaba videojuegos, él sentía que allí "perdía el tiempo". Con su primera computadora comenzó a diseñar páginas web utilizando programas pioneros como FrontPage y Visual Basic, o armando hardware para microdispositivos.

"Ahorraba lo que me sobraba del colegio y a los 14 años vendía sahumerios para juntar plata y comprar cursos por teléfono. Como no existía una internet tan abierta, me los mandaban por correo en discos compactos. Todavía debo tener algunos de esos CD guardados en la casa de mis padres", evoca con una sonrisa acerca de aquella inicipiente pasión por la tecnología que lo abrazaría el resto de su vida.

A los 14 años vendía sahumerios para juntar plata y comprar cursos (de informática) por teléfono que me los enviaban por correo en CD. Todavía debo tener algunos guardados en la casa de mis padres. A los 14 años vendía sahumerios para juntar plata y comprar cursos (de informática) por teléfono que me los enviaban por correo en CD. Todavía debo tener algunos guardados en la casa de mis padres.

Hijo de una gerenta corporativa y de un padre comerciante con antecedentes en el rubro del calzado en Chile, Yamil respiró el espíritu emprendedor desde pequeño. Aunque ingresó a estudiar Ingeniería en Sistemas, la vorágine de la industria del software lo absorbió temprano.

"Arranqué a trabajar a los 20 años y nunca pude terminar la carrera porque la terminé haciendo en las empresas. Es algo muy habitual en nuestro rubro; no necesitás firma certificante, así que podés desempeñarte sin problemas", se excusa de esa segunda carrera inconclusa que no imaginó alguna vez poder unirlas en el desarrollo de una startup.

Medicina y tecnología laten en un mismo corazón

Menta vincula sus dos pasiones: la medicina y la tecnología. Fundada hace apenas un año por él junto a sus amigos porteños Lucas Tortonese y Michelle Benenzon, cuyo software se desarrolló en Mendoza, la plataforma ofrece beneficios directos al sector de la salud, algo que Yamil buscaba aportar a la comunidad desde su infancia.

Su recorrido laboral incluyó el desarrollo logístico en el grupo Pescarmona, un paso clave por el área transaccional de Mercado Pago y la creación desde cero del hub tecnológico de PedidosYa en Mendoza, donde llegó a liderar un equipo de más de 50 personas.

"Siempre me metía en todo: en finanzas, optimización de costos, compras... Siempre buscando mejorar procesos. Pero en las empresas me aburría rápido de las tareas repetitivas, monótonas; necesitaba escalar o armar algo propio donde el límite lo pusiera yo", explica.

Yamil Juri soñaba de niño con ayudar en temas médicos y ahora puede hacerlo gracias a su startup Menta.

Yamil Juri soñaba de niño con ayudar en temas médicos y ahora puede hacerlo gracias a su startup Menta.

Y ese salto llegó al asociarse con Tortonese y Benenzon, ambos con perfiles en el mundo de la psicología, de allí que Menta surgió para el sector de la salud mental aunque pronto -y debido a la demanda del mercado- se expandió a otras áreas sanitarias.

Especialistas en nutrición, kinesiología, endocrinología y cirugías bariátricas o plásticas comenzaron a solicitar el servicio. La startup adaptó su arquitectura y recientemente incorporó funcionalidades específicas como el odontograma digital.

La tecnología fragmentada, el problema en la medicina

Los 3 co-founders de Menta identificaron un problema transversal que puede llevar al "burnout" de los médicos: hospitales, clínicas y consultorios privados funcionan de manera hiperfragmentada. Para agendar un turno se usa un software, para registrar la historia clínica se recurre a una planilla de Excel o Google Sheets, las notificaciones se envían manualmente por WhatsApp y las recetas electrónicas se emiten a través de portales externos.

"Menta nació justo en el momento bisagra entre el software tradicional y la IA. Tuvimos la ventaja de ser 'AI native' desde la primera línea de código: nuestro motor es la inteligencia artificial, se autoadministra, se autogestiona y cada nueva función se conecta directo a ese núcleo", detalla el mendocino Yamil Juri.

Antes de encarar su emprendimiento, el mendocino trabajó para empresas de Pescarmona, en Mercado Pago y en PedidosYa.

Antes de encarar su emprendimiento, el mendocino trabajó para empresas de Pescarmona, en Mercado Pago y en PedidosYa.

Y distingue: "Si tenés un sistema heredado de 2020 y querés adaptarlo a IA, el esfuerzo es monumental; a nosotros el cambio de época de 2025 nos enganchó listos para estructurarlo así desde la base, Menta es 'AI native'".

El núcleo de la solución radica en actuar como una historia clínica en vivo. Durante la consulta, el médico activa el módulo de Menta que escucha, sintetiza y organiza los datos relevantes, integrándolos de manera contextual con el historial del paciente.

"La diferencia respecto de grabar una consulta y resumirla con cualquier IA genérica es el contexto. Si hace un mes viste al paciente y te contó que tenía una patología previa o una enfermedad crónica, la plataforma ya lo sabe. Cuando analiza la sesión actual, no solo le ahorra la toma de notas al médico sino que le advierte si el medicamento que piensa recetar tiene alguna contraindicación con lo que registró en visitas anteriores de ese paciente", aclara el emprendedor.

La IA como aliada de los médicos y no como un sustituto

De acuerdo con las mediciones de la empresa, la unificación de herramientas permite a las clínicas, policonsultorios u hospitales y médicos independientes ahorrar hasta 19 horas semanales de carga administrativa.

El avance de este tipo de soluciones en la medicina reabre con frecuencia el debate sobre la resistencia de los profesionales a la tecnología.

En este aspecto, Yamil Juri analiza que la nueva generación de médicos está más dispuesta al uso de este tipo de tecnología y asegura que la inteligencia artificial en la práctica funciona como un asistente, jamás como un sustituto.

El desarrollador encuentra mayor apertura a utilizar la inteligencia artificial en médicos jóvenes o recién recibidos.

El desarrollador encuentra mayor apertura a utilizar la inteligencia artificial en médicos jóvenes o recién recibidos.

"Los médicos jóvenes o recién recibidos muestran una apertura inmediata; entre los profesionales con más trayectoria todavía hay cierto escepticismo. Por eso nuestro enfoque es mostrar a la IA como una aliada. La última palabra sobre un diagnóstico, una nota o un tratamiento siempre la tiene el profesional. Nosotros le facilitamos el borrador para que gane tiempo pero él puede cambiar lo que considere", reafirma quien dedica charlas en universidades de nuestro país y Uruguay, así como consultorías a multinacionales y además capacita en áreas de la medicina que se interesan por Menta.

Nuestro enfoque es mostrar a la IA como una aliada. La última palabra sobre un diagnóstico, una nota o un tratamiento siempre la tiene el profesional. Nuestro enfoque es mostrar a la IA como una aliada. La última palabra sobre un diagnóstico, una nota o un tratamiento siempre la tiene el profesional.

La seguridad de los datos sensibles de los pacientes constituye otro de los pilares del desarrollo de esta startup. Frente a consultorios que aún registran información en carpetas físicas o en computadoras locales propensas a extraviarse o romperse, las plataformas clínicas modernas trabajan con almacenamiento cifrado bajo servidores certificados por estándares de la norma HIPAA de Estados Unidos.

Más de 4.000 médicos utilizan Menta

El crecimiento de Menta refleja la urgencia de estas soluciones en la región: la plataforma es utilizada hoy en más de 35 clínicas, hospitales y policonsultorios de la Argentina -de las cuales 8 operan en Mendoza-, además de tener presencia en centros médicos de Colombia, México, España y Brasil, sumado a una red de más de 4.000 profesionales independientes que la adoptaron para sus consultorios particulares.

"El 88% de nuestro volumen actual está en Argentina, y el crecimiento se dio casi de manera orgánica por la recomendación boca en boca entre los mismos profesionales", destaca Juri.

Más allá del ámbito privado, la startup comenzó a dialogar con el sector público de la salud. En Mendoza, las autoridades avanzan en proyectos de inversión integral y de interoperabilidad de datos de salud, un terreno donde las herramientas de inteligencia artificial pueden reducir costos operativos en áreas como la gestión de farmacias, camas de internación, turneros y recetas digitales.

Para el mendocino, en el mercado de la tecnología hoy triunfa quien entiende a la perfección qué está haciendo, por qué y para qué lo hace.

Para el mendocino, en el mercado de la tecnología hoy triunfa quien entiende a la perfección qué está haciendo, por qué y para qué lo hace.

"En Mendoza vemos una gestión abierta a modernizar el ecosistema de la salud. Independientemente del modelo de financiamiento, la operativa de un hospital público en turnos, insumos e historias clínicas es muy parecida a la de una clínica privada. Hay una gran oportunidad para aportar eficiencia y abaratar costos en el Estado", analiza el co-founder de Menta.

Paralelamente, Yamil Juri dicta charlas universitarias en Buenos Aires y Montevideo, realiza consultorías tecnológicas para compañías del exterior y brinda mentorías a líderes corporativos.

El rol de los desarrolladores ante el avance de la tecnología

Su visión sobre el mercado laboral en la era de la inteligencia artificial plantea un cambio de paradigma para los desarrolladores.

"Hoy la IA te arma todo, pero la clave está en vos hacer el 'research', entender qué estás haciendo, qué problema estás resolviendo, cómo lo querés resolver, y ahí se encuentra este rol nuevo que yo le llamo 'product engineer'", define.

Además de su emprendimiento con Menta, el mendocino Yamil Juri hace consultorías para empresas extranjeras.

Además de su emprendimiento con Menta, el mendocino Yamil Juri hace consultorías para empresas extranjeras.

En definitiva, su misión es entender la necesidad, brindar una solución y llevarla a la realidad de la forma más práctica posible.

Como en su infancia con los videojuegos, Yamil Juri parece no permitirse la distracción. Porque la entrega de su producto terminado deberá ser tan veloz y eficiente como el avance mismo de la tecnología.

En pocas palabras

  • IA para médicos: Yamil Juri creó junto a sus 2 socios una plataforma de inteligencia artificial que ahorra hasta 19 horas semanales de tareas administrativas a más de 4.000 médicos.
  • Origen del proyecto: la startup nació de la frustración del mendocino Juri con el tiempo que los profesionales de la salud dedican a la burocracia en lugar de a sus pacientes.
  • Tecnología nativa: Menta se desarrolló desde cero con IA integrada, permitiendo una gestión eficiente y contextualizada de la información médica.
Resumen generado por Thinkindot AI